Se formó con los mejores y trabajó en cadenas hoteleras de Europa. Fue jefa de Pastelería del colegio del Gato Dumas. Hoy tiene su propia pastelería y chocolatería en el corazón de la Quinta Sección

Su primer acercamiento a la pastelería fue a gracias a sus experiencias como cocinera en el Park Hyatt Mendoza. Al finalizar la carrera de Técnica superior en gastronomía, Analía Jakubson decidió incursionar en lo que la había atrapado, la pastelería y chocolatería, y se fue a estudiar al IAG con Osvaldo Gross, en Buenos Aires.

«Fue una experiencia increíble. Osvaldo es generoso con sus técnicas, sus tips, sus formas de trabajo; aprendí muchísimo», cuenta, animada.

A los días de haber llegado a la gran ciudad consiguió entrar a una cadena de pastelería llamada I Fresh Market, en la que se podía encontrar todo tipo de productos pasteleros que seguían tendencias mundiales.

Al poco tiempo la cadena hotelera Regal Pacific la tomó como Jefa de Pastelería. «Estuve tres años ahí, teníamos un armado de pastelería muy amplia. El chef ejecutivo era el reconocido Tomás Kalika, un hacedor de la cocina judeo-argentina. También aprendí mucho de él, hasta que me ofrecieron entrar al sector de pastelería Palacio Duhau Park Hyatt; fui a seguir con la experiencia» agrega Analía.

Su madurez como pastelera y jefa estaban estables pero sus ganas de profundizar en otra área que no fuera la hotelera la llevaron hasta el Gato Dumas Colegio de Gastronomía. Allí fue profesora por un par de años y luego jefa del área de Pastelería. Cuenta con alegría su destreza por esa época: «la experiencia en ese es rubro totalmente diferente, en la docencia hay otro ritmo que son los horarios de las clases y las demandas del alumno. Todo el tiempo tenía que estar informada y al tanto de lo que estaba pasando en la pastelería mundial. Mi jefe era Guillermo Calabrese, el director del colegio, con él trabajamos en conjunto».

Sus ganas de volver a Mendoza siempre estaban presentes, al igual que realizar su propio emprendimiento, porque «cada pastelería, cada idea, cada cosa que me gusta era para formar mi propia empresa». Así fue que renunció al colegio y viajó a Londres durante dos meses para hacer unas pasantías en Rococo Chocolates, con el chef «chocolatier» francés Laurent Couchaux, para ahondar más en el tema. «Era súper exigente, estábamos todo el día, pocas eran las personas que trabajamos ahí. La producción era muy grande, hacíamos alrededor de 50 variedad de bombones diario para tres locales», rememora.

Ya instalada en Mendoza, desde hace más de siete años Analía Jakubson tiene su propia pastelería y chocolatería que se llama Dulce Boutique y está ubicada en la Quinta Sección. «Siempre trato de hacer recetas nuevas, diseños nuevos, de estar al tanto de lo nuevo, de lo que marque tendencia. Le doy mucha importancia a la imagen y a la calidad de los productos», remata.

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