Como en 2002 cuando ocurrió el crimen de María Marta García Belsunce, la docuserie que acaba de estrenar Netflix, ha despertado nuevamente el interés por este “policial perfecto”.

    Hace 18 años y durante mucho tiempo, el crimen del country Carmel se transformó en la telenovela argentina fogoneada por los medios. Mantuvo la atención de un país que venía abrumado por la debacle de 2001. ¿Y qué mejor para una crisis que una gran telenovela negra? El caso tenía los elementos más atractivos para despertar todo tipo de teorías e hipótesis siniestras.

    El documental «Carmel: ¿Quién mató a María Marta?», primero en la lista de lo más visto en Argentina, es un interesante compilado de lo que sucedió esos años, pero no arroja luz a la gran pregunta que propone su título.

    El encubrimiento de la familia, la supuesta autoría del viudo Carlos Carrascosa, la infinidad de irregularidades y errores cometidos, tanto por el fiscal Molina Pico como por los familiares, son los que ya conocemos. El pituto (la bala que tiraron al inodoro), el certificado de defunción trucho, la limpieza de la escena del crimen, el tardío pedido de autopsia del fiscal, etc. A lo largo de los cuatro capítulos surgen más preguntas que respuestas y nos queda la sensación de haber repasado las escandalosas crónicas de aquellos días, sin mucho más.

    Con extensas entrevistas a Carrascosa, al fiscal Molina Pico, a los periodistas Pablo Duggan y a miembros de la familia,  faltan las respuestas a preguntas obligadas que uno esperaría. Por ejemplo, ¿por qué Molina Pico descartó de plano como sospechoso al vecino Nicolás Pachelo, hoy preso por diversos robos en countries, y acusado por los fiscales Andrés Quintana y Matías López Vidal como autor del crimen de María Marta?.

    Uno de los pasajes del documental que ha tenido gran repercusión en las redes, es el careo durante el juicio de dos amigas de María Marta: Pichi Taylor e Inés Ongay. Las afirmaciones de Ongay que comprometen a Carrascosa, su temprana intuición de que María Marta había sido asesinada nos lleva a preguntarle ¿por qué?, ¿qué sabía ella de su amiga?, ¿qué le había contado? Las respuestas no están, como tampoco están pasajes de la entrevista al periodista Pablo Duggan quien, decepcionado con el documental, explica por estos días en diversos medios (y en su libro: Perdón, María Marta), todo aquello que parece inexplicable: ¿Por qué la familia no se dio cuenta que María Marta tenía cinco tiros en el cráneo?, ¿por qué si la familia encubre el crimen, luego pide  al fiscal Romero Victorica que investigue?, ¿por qué limpiaron la escena del crimen?, ¿por qué se suicida la madre de Nicolás Pachelo un día antes de declarar avalando la coartada de su hijo, señalado por la familia como sospechoso?, etc.

    La historia es atrapante como el mejor policial de ficción, y si bien nos quedamos con más dudas que certezas, el documental es un buen producto que mantendrá nuestra atención focalizada en cada detalle, jugando a ser nosotros mismos detectives de este caso que nos pegó tan cerca.

    Valeria Mendez

    Ficha técnica: Año: 2020 Duración: 4 Episodios – 47 mins aprox cada uno Director: Alejandro Hartmann Guión: Sofía Isabel Mora, Lucas Bucci, Tomás Sposato, Alejandro Hartmann Investigación: Sofía Isabel Mora Producción de archivo: Claudia Perel Entrevistas principales: Carlos Carrascosa, Diego Molina Pico, Irene Hurtig, John Hurtig, Horacio García Belsunce, Pablo Duggan, Rolando Barbano, Martín Sassone, Claudia Piñeiro, Diego Ferrari, Inés Ongay, Gustavo Hechem. Casa Productora: Haddock Films