En plena Avenida Sarmiento abrió las puertas un lugar que apuesta a la excelencia en la cocina con fuegos a leña y a los vinos. Te contamos nuestra experiencia.

    A metros de la Plaza Independencia, en el corazón de la Ciudad de Mendoza, inauguró Liniers, el restaurante de fuegos, cortes de carne seleccionados y cava de vinos premium donde vivimos una muy grata experiencia gastronómica.

    El restó está enfocado principalmente en la cocina a leña, con propuestas criollas pero que tienen una presentación categórica. Para las cocciones se varía entre ahumados, la plancha, el caldero, el disco, la parrilla y el horno de barro. «El fuego se usa para todo salvo para opciones como el risotto de hongos y los ñoquis».

    Liniers InMendoza (8)

    En el menú propuesto por Liniers es predominante la carne a los fuegos donde además de cortes vacunos hay de chivo, de cordero y salmón. Pero eso no significa que no se hayan diseñado platos deliciosos veggies, vegan y sin TACC.

    «Hay opciones netamente vegetarianas y a medida que vayamos desarrollando la carta se sumará más variedad vegana que pase por los fuegos. Para celíacos, la carta está plagada de alternativas».

    El chef asesor del proyecto es Javier Luengo y el chef ejecutivo, Franco García, un especialista de los fuegos que aprendió de la mano de Francis Mallman y que ha recorrido gran parte del mundo entrenando a parrilleros.

    «Lo que buscamos a la hora de crear la cocina fue experiencia, no queríamos volverla compleja sino todo lo contrario, una interpretación fresca y novedosa de la comida criolla, hecha con fuego, para servirla de una manera muy categórica», destacan de la propuesta que respeta la simpleza y sencillez de comidas típicas, que son presentadas al comensal de un modo estupendo.

    En el corazón del restaurante, donde sucede toda la magia, hay áreas fundamentales: entradas, principales sin cocción de fuegos, los fuegos y pastelería. Son sectores que trabajan a la par con equipos dedicados exclusivamente a su tarea.

    Los vinos son el otro pilar fundamental del restó, por eso se creó una cava de alto nivel que dispone de selecciones por regiones, tipo de suelos y varietales; además de presentar etiquetas homologadas orgánicas y veganas. «Nuestros clientes saben de la industria vitivinícola por lo que es un desafío a diario el desarrollar la carta».

    «La cava es un espacio exclusivo que se puede reservar por grupos que busquen vivir un momento distinto y especial, se sentirán algunos grados menos de temperatura pero los ponchos están a disposición de todos. Es ideal para relajarte con copa en mano y picada de nivel en la mesa».

    Liniers tiene personalidad y al momento de su creación se tuvo en cuenta la conjunción de todos los ingredientes y servicios para que sea un restaurante al nivel de un 5 estrellas. «Queremos que el comensal venga a pasarla bien y esté relajado».

    La barra del restó es alucinante, crea un espacio de bar sobresaliente. Juan Pablo Simic es el bartender asesor de la carta de coctelería. Tiene a disposición más de 20 variedades, entre los clásicos infaltables y los de autor que siguen el concepto de Liniers y entre sus componentes tienen vino y/o vermut.

    Liniers: una estancia porteña en medio de Mendoza

    La ambientación y el diseño del restaurante es impresionante porque realmente te transporta a una estancia porteña, a una gran casona de ladrillos vistos y herrería por doquier, con un recibidor cálido que ya te asegura una experiencia impecable.

    «Pusimos en valor la construcción que es de la década del 60-70, logramos recuperar aberturas de madera, metales y mamparas originales que son un sueño por sus detalles. Pudimos reutilizar una de las puertas metálicas en el baño, como un gran espejo que va de techo a piso».

    Estéticamente se pensó en el mercado de Liniers, en esas estancias ganaderas de la provincia de Buenos Aires. «Luego investigué a Santiago de Liniers y encontré datos de color que utilicé para algunos cocteles, por ejemplo, a él lo nombraron Conde de Buenos Aires y así creamos el Tónico del Conde».

    Es un restaurante y bar de concepto abierto, con zonas de livings más relajados, banquetas en la barra, mesas servidas y un sillón grande para aguardar por la mesa reservada.

    Y una joya en medio del local es el salón vip, el cual dispone de una mesa cuadrada para 8 o 10 cubiertos; es especial para grupos que buscan intimidad o para catas, por ejemplo. Se cierra para la reserva y queda personal exclusivo para la atención.

    Delicias del menú de Liniers

    El restaurante presenta menúes que rotan según las estaciones; las entradas y acompañamientos como así también los dulces y frutas de los postres irán cambiando según las cosechas.

    Cada plato que aparece en la carta se creó con una combinación adecuada de ingredientes, el elemento principal y su acompañante son el uno para el otro.

    Uno de los cortes estrella, es la Bisteca o Tomahawk, una pieza de 1.900 grs que se sirve completa y alucina a todos los sentidos. El T-Bone es otro y no podía faltar el Ojo de Bife de ternera 100% pastaje. Todos salen al punto que debe ser, el personal te asesora para que puedas disfrutar del verdadero sabor de la carne.

    Las empanadas tradicionales no faltan como tampoco el chimichurri argentino que acompaña a muchos de los platos, también los verdes e ingredientes frescos que al combinarse hacen una explosión de sabor en la boca.

    Y los postres se merecen un párrafo aparte. Para mantener el clasismo se propone un flan casero con dulce de leche y crema, sí, el plato viene con los dos acompañantes para que cuando se combine en la cuchara la crema neutra y el dulce más el flan, se logre el bocado más equilibrado y exquisito de todos.

    Hay pavlova con frutos rojos ideal para las temperaturas de verano; está el plato tradicional de conservas en almíbar y quesos pero con un upgrade: sirven dos conservas dulces de elaboración propia que varían en zapallitos, batatas, higos o alcayota más dos tipos de queso, un mascarpone casero y un brie, además de nueces tostadas.

    El chocolate está representado por la Selva Negra con frutos rojos maridada con un shot de vino Malamado y también por un ganache de chocolate semi amargo con ralladura de naranja más una bocha de mousse de chocolate blanco.

    Liniers trajo a la Ciudad de Mendoza la experiencia de bodega; acercó las experiencias gastronómicas de lujo y sus dueños reafirman que «para poder disfrutar de un muy buen vino y una excelente carne no hace falta ir tan lejos».

    Liniers Fuegos. Dirección: Av. Sarmiento 641, Ciudad. Atención: todos los días de 12 a 00. Reservas por whatsapp al  +54 9 261 745-6490. Instagram: @liniersresto

    Fotos: Mayda Rodas