Las luminiscencias, obras de Laura Caccavo, se encienden al ritmo de diversos sonidos que las hacen vibrar. La noche en la terraza del bar invita a disfrutar los tragos de la barra y una charla espontánea con la artista que todos los jueves es la anfitriona.

    Pura sorpresa visual. Todo es llamativo en La Sala Maridajes. En cada rincón de la casa de la calle Perú suceden cosas. Nosotros buscamos a Laurita Caccavo, la artista que expone su obra en uno de los ambientes de la terraza, donde los jueves, no solo podés disfrutar de un trago con amigos, la artista en persona relata los meticulosos pasos que la llevaron a construir su obra. Se trata de su «arte luminical» o luminiscencias, una obsesión por llegar a la perfección a través de trazos geométricos de colores que generan interminables sensaciones psicodélicas, de acuerdo a luces que cambian.

    «Al ser un arte lúdico, el espectador es una pieza fundamental para completar la obra», explica Lali. «El cambio de luces de colores hace que cada liezo tome vida propia. Y cuando intervengo con pintura fotoluniniscente ahí la obra juega dos matices: con luz ves un cuadro y en la oscuridad ves otro».

    Pero antes de llegar a la terraza, ambientada para pasar un perfecto atardecer citadino, mientras el barman prepara tu trago, nos detuvimos en el llamativo Garage de la casa. Por supuesto como todo garage está ubicado en la planta baja, con perspectiva desde la vereda. Este espacio de La Sala te puede atrapar, no solo por el juego de luces que van cambiando los colores, sino por la «selección de tesoros»  del mundo y de Mendoza que podés comprar aquí.

    2

    Una curiosidad son las telas tailandesas de @Pumayana_artwork, traídas de la Isla de Kho phagnan, al sureste de Tailandia. Son obras del artista multidimensional francés Aurelien Floret,  impresas en una tela especial con láser. Cada tapiz tiene un estudio de los mandala, del universo o de posturas de yoga. El Garage de La Sal Maridajes es el único lugar de América donde se venden. «Hay un solo lugar en California donde pueden encontrar estas telas y acá en Mendoza», cuenta Laura Caccavo.

    Los tapices celebran la conciencia difundiendo las frecuencias de la luz y el amor a través del arte visionario.  Aurelien Floret aprovecha los planos y modelos de la Creación, fusionando la geometría sagrada y la geometría fractal con sorprendentes combinaciones de colores, símbolos y motivos que nos permiten percibir mundos microcósmicos, multidimensionales o invisibles.  Lámparas, budas y un sinfin de objetos preciados completan los tesoros en venta del Garage.

    En el patio de la casa una fuente con mayólicas invita a disfrutar el tapeo que prepara el equipo gastronómico. Adentro, diversas salas decoradas también por Laurita Caccavo, generan la intimidad necesaria para una selectiva degustación de las más de 300 etiquetas de vinos que se exhiben en diversas cavas.

    Los jueves es de amigos, los viernes hay descorche free, todos los días música, y cada semana la propuesta de la chef a cargo cambia. Pero esa es otra buena historia que proponemos contarles en una nueva entrega. Por ahora anticipamos que cada tres meses los artistas de La Sala  se renuevan, y con ellos los rincones de la casa ofrecen nuevos secretos para pasar y descubrir.