Abrir un local gastronómico siempre tiene algo de valentía. Es imaginar mesas llenas cuando todavía están vacías, confiar en una idea antes de saber cómo será recibida y, sobre todo, animarse a emprender.

Esa decisión cobra mucho valor en estos tiempos donde sostener un proyecto exige creatividad, adaptación y mucha cintura. Una esquina abandonada puede convertirse en un bar; un sándwich probado durante un viaje, en el comienzo de un proyecto propio; y unas ganas compartidas de cocinar, en una nueva raíz lejos de casa.
En las últimas semanas, Mendoza sumó seis nuevas aperturas, cada una con su propia historia y una manera diferente de entender la gastronomía. Te contamos más sobre ellas acá abajo.
Esqueje: una nueva raíz para Narda Lepes y Julieta Caruso en Mendoza
Un esqueje es el fragmento de una planta que, separado de ella, logra desarrollar sus propias raíces y crecer nuevamente. Con esa premisa, Narda Lepes y Julieta Caruso desembarcaron en Chacras de Coria con una propuesta gastronómica tope de gama.
Esqueje nace del encuentro entre las cocineras y una escena gastronómica mendocina que ya está bien plantada. Los socios mendocinos que también participan del proyecto son Raúl Roitman e Ignacio Bordón.
Lepes y Caruso, por su parte, le dan presencia a Esqueje. Ambas son chefs muy reconocidas a nivel nacional e internacional, de modo que aportan experiencia y categoría a la propuesta. El equipo se completa con Agustín Ortiz como jefe de cocina, encargado de llevar esa filosofía al día a día de Esqueje.

Y sí, su nombre no es solamente una referencia botánica. Resume la lógica con la que Narda y Juli pensaron su llegada a Mendoza. “Somos nosotras enraizando en Mendoza. La planta ya está plantada acá y vamos a crecer con ella”, explican.
El local ofrece desayunos, meriendas, almuerzos, y cenas (excepto los domingos). Sus platos van desde sopas y ensaladas hasta milanesas y pastas. Es bastante variado y sus precios son más que accesibles para el nivel de la comida.
Visitá Esqueje en el Paseo Álamo, Chacras de Coria, Mendoza.
Pronto Pasta: ¿y si los sorrentinos también fueran comida rápida?
Estamos acostumbradísimos a pensar en pastas como sinónimo de un domingo de sobremesa. Sí, es un planazo, pero qué pasa si les digo que un nuevo local llamado Pronto Pasta abrió justamente para romper un poco con ese concepto.
La nueva propuesta abrió en San Juan 931 de Ciudad con un objetivo más que claro: ofrecer pastas caseras, con buena materia prima y a precios accesibles, pero alejándose del esquema tradicional de restaurante.
Detrás del proyecto están Pablo Moyano, chef con 24 años de experiencia; Marco Discepolo, dueño y chef; y Tisiano Jensen, también cocinero. Entre los tres buscaron trasladar el oficio de la pasta a un formato más simple y cotidiano.
Todo se elabora de manera casera y uno de los puntos en los que hacen especial hincapié son los rellenos: aseguran no recurrir a quesos de menor calidad o grandes cantidades de ricota para abaratar costos. A eso le suman aceites aromáticos y diferentes toppings que permiten terminar y darle una vuelta de rosca a cada plato.
Los sorrentinos, ñoquis y lasañas están entre los protagonistas de la carta. Si hay que elegir un infaltable, la casa recomienda los sorrentinos de osobuco al Malbec, mientras que viernes y sábados la lasaña se suma como uno de los platos para buscar especialmente.
Los precios no superan los 15 mil pesos y por ahora abre de 12.30 a 16 hs.
FRY Station Fries: cuando las papas dejan de acompañar
Durante años fueron las eternas acompañantes de hamburguesas, milanesas y lomos. Pero en FRY Station Fries las papas fritas pasan a ser protagonistas.

Esta nueva apertura nació a partir de un viaje y una pregunta bastante simple: ¿hasta dónde se puede llevar un producto tan cotidiano y universal como la papa frita?
La inspiración surgió al conocer distintas propuestas gastronómicas que tenían a la papa como protagonista. De regreso en Mendoza, la idea fue tomar ese concepto, adaptarlo y empezar a experimentar con diferentes variedades de papa, toppings, salsas y combinaciones hasta convertir una clásica porción de fritas en un plato en sí mismo.
La carta va por ahí. Están las OG Fries, para quienes prefieren las papas sin demasiadas vueltas; las Bacon Fries, con cheddar, panceta y verdeo; las Frank Fries, con salchicha, cebolla caramelizada y salsas; y las Chicken Fries, con pollo crocante, cheddar y verdeo.
Entre las más cargadas aparece la Fry Signature, con BBQ, salsas de la casa, cebolla crispy y parmesano. También hay aros de cebolla, nuggets y mozzarella sticks, además de diferentes salsas y toppings para sumar y combinar.
Probalas en Av. Colón 713 de Ciudad. Abren todos los días de 12 a 00 hs.
Sando Club: un sándwich que viajó de Londres a Dorrego
Esta historia podría empezar en Dorrego, pero en realidad hay que viajar algunos kilómetros más. Sando Club nació de una pareja, varios lugares compartidos y un sándwich que Soledad y Lautaro probaron alguna vez en Londres y quedó grabado en su memoria.
Ellos se conocieron hace cuatro años en Europa y desde entonces vivieron juntos en distintos sitios. Lautaro es cocinero y Soledad, barista; ambos cuentan con experiencia en gastronomía y desde hacía tiempo compartían las ganas de emprender un proyecto propio. La inspiración definitiva apareció durante su paso por la capital inglesa, cuando probaron un sándwich de ciabatta con cerdo que terminó convirtiéndose, tiempo después, en el punto de partida de Sando.
Hoy aquella idea encontró casa en un pequeño local de Amado Nervo 507, frente al boulevard de Dorrego. El espacio tiene pocas sillas, cocina a la vista y una carta tan pequeña como simple, propia de aquellos lugares donde no hay decenas de opciones entre las que perderse.

El protagonista es el sándwich de cerdo braseado a baja temperatura, servido en pan ciabatta con coleslaw, mayonesa de ajo, cebolla morada encurtida y parmesano. La segunda alternativa lleva carne vacuna mechada. Para acompañar, dos caminos: papas o boniatos con salsas.
Chispa: un almacén de alimentos vivos
Kombucha tirada, kimchi, kéfir, chucrut, vinos naturales, sake, quesos artesanales, vinagres y panes de masa madre. En Chispa – Almacén & Fermentos hay un denominador común que podés encontrar en sus estanterías: tiempo, microorganismos y procesos.
La nueva propuesta abrió en Viamonte 5223 de Chacras de Coria, de la mano de Adriano Vivas, quien lleva más de 25 años vinculado a la exportación de vinos y desde 2018 dirige NOW – Natural & Organic Winegrowers, un grupo exportador especializado en bodegas de vinos orgánicos, naturales y biodinámicos. Además, es DJ y curador musical.
La idea de Chispa fue tomando forma durante sus viajes por mercados, ferias y tiendas especializadas de distintas partes del mundo. De allí tomó referencias y formatos que luego adaptó a Mendoza. Así nació una suerte de almacén donde los alimentos y bebidas fermentadas se convierten en protagonistas.
La selección se abastece principalmente de manera directa de productores, muchos de ellos locales, y pone el foco en productos artesanales, elaborados a partir del respeto por los tiempos de cada proceso. Uno de los grandes curiosos de la casa es la kombucha tirada, que llega en partidas especiales elaboradas para el local por productores como Sonqo, Mater Orbis y Savia.

El vino tiene su propio capítulo. La selección está orientada principalmente hacia vinos naturales y de baja intervención, con especial interés por etiquetas frescas, de acidez marcada, fermentadas con levaduras nativas y con bajos niveles de sulfitos agregados. Muchas pueden probarse también por copa.
Pero Chispa no solo funciona como almacén. Los viernes por la noche y sábados al mediodía aparecen degustaciones y eventos especiales, y próximamente se sumará un ciclo de pop ups junto a Picnic Mesa.
Visitalo de lunes a viernes de 10 a 13.30 y de 17 a 20.30; sábados de 10 a 13.30 hs.

















