Un restaurante único en su tipo, ya que reúne lo mejor de las cocinas árabe y armenia. Ubicado en Coquimbito la gente llega para disfrutar de comidas caseras elaboradas por su dueño.

Su propietario Sergio Kurrenthy Fermerian elabora absolutamente todos los trabajosos platos que allí se sirven: keppe, niños envueltos, sfijas, tabule, dulces tradicionales y mucho más.

A pesar de que en Mendoza la comunidad árabe (especialmente libanesa y siria) es numerosa, son contados con los dedos de una mano los lugares donde se puede disfrutar de su rica gastronomía que combina diversas culturas. Recorrimos unos cuantos kilómetros para llegar hasta uno de esos lugares, ubicado en el centro del distrito Los Corralitos, en Guaymallén.

Kotayk es una de las provincias de la República de Armenia. Y es el nombre que eligió Sergio Kurrenthy Fermerian para su restaurante de comidas árabe y armenia. ¿El motivo? Es la ciudad donde nació su mamá.

Descendiente de griegos y armenios, este ingeniero químico eligió dedicarse a transformar nobles ingredientes en elaborados platos para continuar con las tradiciones de su familia. Y lo que comenzó -tímidamente, podríamos decir- como un pequeño proyecto, hoy tiene alma y forma de restaurante, aunque en el rápido camino recorrido hasta ahora, nunca se perdió la esencia artesanal.

En su casa y con la ayuda de su esposa, Celeste, Sergio comenzó preparando dulces árabes y armenios a pedido. Después introdujo sus productos en algunas panaderías y cafeterías. Naturalmente, empezaron a llegar las preguntas y pedidos por comidas y así surgió el delivery. «Un día vinieron unos paisanos descendientes de sirios y se quedaron a comer acá, les preparamos una mesita. Decidimos dejar esa mesa para comer acá, en la tienda. Esa tienda al poco tiempo quedó chica, tuvimos que hacer un salón, y luego otro», cuenta Sergio, mientras recorremos los diferentes espacios ubicados en el enorme jardín de la casa, y conectados entre sí por caminitos.

Espacios decorados y ambientados con tapices, narguiles, banderas y otros elementos típicos de Armenia y de las culturas árabes. La música es otro elemento fundamental: una selección especial de aquellas latitudes se va matizando con otros ritmos más «familiares» para los comensales, más latinos.

El menú que se sirve en Kotayk es fijo y cerrado. Se recibe a los comensales con una picada árabe – armenia: hummus (pasta de garbanzos), baba ganoush (pasta de berenjena), mahamara (pasta de pimiento), tabule (ensalada a base de perejil y burgol), una tabla de fiambres -como el bastermá– y de quesos -como el chechil o el boureg- y variedad de aceitunas.

El festín continúa con otra serie de preparaciones típicas de Armenia y de los países árabes: el keppe naye (crudo), niños envueltos en hojas de parra y en hojas de repollo, shish kebab (una especie de hamburguesa colocada en una espada o pincho) que se toma con el pan lavash y se acompaña con labneh, tomate y lechuga. También hay mantis, que son unos pequeños ravioles armenios rellenos, abiertos y horneados. Sfijas y lehmeyun (empanada árabe y armenia, respectivamente) y keppe saniye (cocido y relleno con piñones).

Absolutamente todo elaborado por Sergio. Y no nos olvidemos del clásico pan frane (también conocido como pita) y del pan lavash (casi tan delgado como un papel).

Hay algunos otros platos que conforman el repertorio, pero que se hacen solo a pedido, como el arroz pilaf -que lleva fideos «cabello de ángel»-. O preparaciones que se incluyen eventualmente en el menú y que se van variando, como afirma Sergio, «para no aburrir a los clientes».

Y como en todo banquete no puede faltar el momento dulce, la frutilla del postre, Sergio decidió ofrecer «de todo” y un poco más. «Creo que en Mendoza no hay un lugar que tenga esta diversidad de postres y dulces árabes, armenios, griegos y marroquíes. Servimos mezle –o backlawa-, sambusek, «dedos de novia», maamoul, etc. Se acompaña con café armenio, que es particularmente fuerte y tiene borra. Yo no sé leerla, pero mi madre lo hacía: leía el destino, la suerte de la gente», recuerda.

El menú incluye el clásico anís que se sirve con la entrada. «El anís es el fernet árabe, cumple la misma función de digestivo», explica Sergio. Y también una botella de vino que elige el comensal entre tres opciones de gama media, variando la bodega y el varietal. Solo cuenta con un vino de alta gama que cuesta 200 pesos y está fuera del menú.

Sergio justifica lo moderado del número: «Afortunadamente no tenemos que cargar algunos costos al menú, como un alquiler o servicio de mozos. Son cosas que nos juegan a favor. También tenemos en cuenta que el cliente tiene que venir hasta Corralitos…». Es que la familia Kurrenthy tiene su casa en la misma propiedad y es el mismo cocinero quien sirve los manjares que prepara con la ayuda solamente de un mozo.

Contrariamente a lo que pueda pensarse, el responsable sine qua non de que Kotayk exista, aprendió a cocinar estas delicias en menor medida gracias a su madre, ya que ella falleció cuando él tenía 8 años. Luego fue experimentando y descubriendo con paisanas, gente conocida, adaptando recetas de su comunidad, sobre todo al paladar de los sirios y de los libaneses.

Quienes llegan hasta el lugar, lo hacen porque se enteraron por el «de boca en boca». Esa es la única forma de promoción de Kotayk, y mal no le ha ido… «El público es diverso, pero hay una predominancia de colectividades árabes, también hay mucha gente que no es paisana pero sí amante de la comida árabe, y hay otro porcentaje que quiere descubrir la cocina internacional, si hay eslovacos haciendo gulash, allá van. Tengo clientes habitués que vienen cada 15 días».

Con capacidad para unos 50 comensales, Kotayk abre los jueves y viernes por la noche, los sábados al mediodía y por la noche, y los domingos al mediodía. Las reservas grupales deben hacerse por lo menos 24 horas antes; si se trata de dos personas, puede hacerse una reserva el mismo día. Hay que tener en cuenta que cocinan de acuerdo a la cantidad de comensales. Kotayk también tiene un menú vegetariano y otro apto para celíacos.

Kotaik restaurante de comida árabe y armenia, además tienda de especialidades: Ubicado en Maestra Durand 8097, Los Corralitos, Guaymallén, Mendoza, Argentina. Tel: 261 482-1718. Abierto a partir de las 21 hs.

Nota: Jimena Fernández Arroyo

  • Barbii Smerkin

    Dice Coquimbito la nota y es en Corralitos