La entrevista avanza entre copas servidas, brindis espontáneos y frases que se pisan entre risas. Pedro Aznar, en su rol de sommelier, y el ingeniero agrónomo Francisco Evangelista conversan sobre Akasha Wines como quienes todavía disfrutan el asombro de haber convertido una intuición en algo tangible. Se interrumpen, se celebran mutuamente y comparten la felicidad de probar uno de sus vinos y descubrir que logró expresar exactamente lo que imaginaron juntos.

La propuesta cuenta con cinco vinos y dos espumantes, elaborados con cepas mediterráneas y argentinas cultivadas todas en suelo mendocino. Detrás de los impulsores de Akasha hay una conexión creativa y una búsqueda compartida que crece vendimia tras vendimia.
Dos miradas, un mismo objetivo
La historia entre ambos comenzó hace más de una década. Desde entonces mantuvieron una relación atravesada por la curiosidad, la sensibilidad y las ganas de crear algo juntos. Y eso se concretó en Akasha Wines. Aznar aporta su formación en sommellerie y su mirada artística, mientras que Evangelista provee su experiencia agronómica y productiva. En palabras de Francisco:
“La capacidad que Pedro tiene de describir sensorialmente lo que siente, y la mía de poder interpretar eso y traerlo a la realidad es divertidísimo. Su aporte a la industria del vino es de muchísimo valor, es refrescante”.
Su dinámica es la de un permanente de juego creativo. Pedro afirma que ambos son “dos personas inherentemente curiosas e inquietas, entonces estamos todo el tiempo pensando cosas nuevas. Es un engranaje perfecto”.
El Mediterráneo europeo reinterpretado desde Mendoza
El corazón de Akasha Wines parte de una premisa sencilla: trasladar el alma mediterránea a los suelos mendocinos. No solo a través de las variedades elegidas, sino también de una manera de entender el vino como expresión de su territorio. Bajo esta mirada, conviven cepas emblemáticas de Francia, España e Italia con variedades tradicionales argentinas. “Son vinos increíbles y versátiles, con una capacidad de maridaje que realmente sorprende”, señala Aznar.
Sus viñedos se encuentran en Los Cerrillos, en Luján de Cuyo, aunque Akasha Wines ya comenzó a expandirse hacia algunas zonas del Valle de Uco para explorar cómo se comporta cada varietal en distintos terroirs mendocinos.
Hay un perfil muy marcado en el proyecto a partir del cual jugamos, exploramos y probamos variantes, pero siempre manteniendo el eje fundacional de traer ese recorte europeo a Mendoza y generar un nuevo estilo de vinos. Hay lineamientos innegociables: la elegancia, la fluidez y la complejidad, explica el hacedor de vinos.
Akasha: el quinto elemento
El nombre surgió casi como una revelación espontánea después de una tarde dedicada a pensar etiquetas, colores y botellas. De regreso en auto, una serie de coincidencias alrededor del número cinco –cinco personas, cinco grados, 5:55 en el reloj– los llevó a una palabra que parecía estar esperando: Akasha. “Significa éter, cielo o espacio. Es el quinto elemento”, explica Aznar.
Este concepto también se refleja en la estética del proyecto: etiquetas sobrias, detalles cuidados y cápsulas firmadas a mano que privilegian la sutileza y dejan que el vino sea el protagonista.
Cinco vinos, dos espumantes y una identidad
Actualmente, el portfolio de Akasha Wines contiene una docena de varietales irrepetibles. Por un lado están sus vinos –con dos añadas en el mercado– y, por el otro, los espumantes elaborados bajo método champenoise.
La línea comienza con tres etiquetas: un blend tinto de Cabernet Sauvignon y Marselan, de marcada frescura y fluidez; un blanco inicialmente elaborado con Chardonnay y luego ajustado con Riesling para sumar tensión y complejidad; y un rosado 100% Grenache, “encantador” y extremadamente versátil.

Luego está GST, un blend de Grenache, Sangiovese y Tempranillo inspirado en los tres grandes países mediterráneos. Para Fran, éste probablemente sea el vino que mejor representa la identidad del proyecto.
Y en la cúspide de la pirámide se encuentra el vino ícono Gran Akasha, en el que se fusionan Malbec, Carignan, Nebbiolo y Cabernet Franc: “es intenso, es un señor vino”.
En cuanto a los espumosos, su catálogo presenta un extra brut rosado de malbec de La Consulta y un extra brut pinot noir chardonnay de Perdriel.
Más allá de las variedades y las técnicas, Fran y Pedro coinciden en una búsqueda sencilla: hacer vinos disfrutables. Elegantes y complejos, sí, pero también cercanos –una filosofía que la enóloga Victoria Pons traduce en cada botella.
Vinos que «suenan» y se comparten
“Por la improvisación y los matices de nuestros vinos, me los imagino como un jazz”, lanza Francisco y Aznar completa: “Por la garra, un rock; por la elegancia, música clásica; y por el respeto a la tierra, es folklore. Tienen un poco de todo y eso es lo que los hace atractivos”.

Al fusionar los mundos de la música y la vitivinicultura, comenzaron a aparecer similitudes sorprendentes, y parece que entre la composición de una canción y la elaboración de un vino hay mucho en común. Pedro precisó el trabajo intuitivo y emocional que existe detrás de ambos procesos: “Nacen de una idea inicial que luego se construye con sensibilidad, imaginación, oficio y herramientas técnicas, siempre con el objetivo de provocar algo en quien escucha o en quien bebe”.
“Akasha es una partitura que se está escribiendo”, concluye Aznar al reflexionar sobre las transformaciones que trae el paso del tiempo. Después de todo, una canción cambia según el momento en que se la escucha, del mismo modo que un vino evoluciona en la botella y revela matices distintos en cada persona que lo prueba.
Un proyecto vivo y en expansión
La búsqueda de Akasha Wines comenzó a expandirse hacia otros formatos. Entre los últimos lanzamientos, aparece su vermouth Tanger, de inspiración francesa y elaborado a partir de mandarina y botánicos seleccionados. Fresco, cítrico y vibrante.
Para todos aquellos que disfrutan del mundo vitivinícola y de la coctelería desde una mirada diferente, en la web de Akasha Wines proponen una suscripción a través de la cual se accede a etiquetas seleccionadas, descuentos especiales, lanzamientos, eventos y experiencias vinculadas al universo de la marca.









