La cultura cafetera en Mendoza sigue abriendo lugarcitos para hacerle honor al café. Cada vez son más los espacios que combinan cafés de especialidad, pastelería de autor y ambientes pensados para disfrutar en cualquier momento del día. Ya sea para una mañana de trabajo, una tarde entre amigas o una pausa de fin de semana, estos nuevos cafés y pastelerías se suman al mapa gastronómico local con propuestas que sorprenden tanto por su calidad como por su creatividad.
En esta nota reunimos 3 aperturas recientes que son una invitación a recorrer Mendoza a través de su café. Conocelas.
Vero Cooks “La Cocinita”, un café real, rico y bien casero

En Chacras de Coria hay un lugar chiquito, cálido y muy personal que invita a frenar un poco y volver a lo simple: sentarse, tomar un buen café y comer algo rico, hecho en el momento. Así es La Cocinita, el proyecto de Vero Cooks, que funciona a la vez como espacio de talleres, laboratorio de recetas y cafetería abierta al público.
Acá no hay carta fija, cada día es distinto: Vero cocina, prueba, crea y lo comparte directamente con quienes llegan. Esa dinámica hace que todo sea más fresco, más cercano y también más honesto. Lo que se sirve es lo que está pasando en ese momento.
Además, el proyecto tiene un costado muy lindo de comunidad. Vero trabaja con productores locales, incorporando sus ingredientes en las recetas y dándoles un espacio real (más allá de las redes) para que la gente conozca lo que se hace en Mendoza. Desde el café de especialidad de Aconcagua hasta cada materia prima que pasa por la cocina, todo tiene una intención.
El resultado es un lugar donde se vuelve a lo humano: sin grandes estructuras, sin pretensiones, pero con mucho cuidado en cada detalle. Ideal para quienes disfrutan de lo casero, lo artesanal y esas experiencias que se sienten más personales.
Si vas, hay algunos hits que casi siempre aparecen: el flat white, el ice matcha latte y una pastelería que cambia pero nunca falla: cookies y tortas que salen del horno directo a la mesa.
Dónde: Date una vuelta por Aguinaga 1436 de Chacras de Coria. Abre de martes a sábados de 9.30 a 13h y de 16.30 a 20h.
Mattino Café, tu nuevo aliado para un buen café al paso

En pleno centro hay un cafecito pensado para esos días en los que vas a mil, pero igual querés arrancar (o seguir) con algo rico. Mattino Café es de esos lugares que resuelven el antojo rápido mientras vas camino a otra dirección.
La propuesta es simple: café de especialidad al paso. Trabajan con un grano de Brasil, variedad icatu rojo, con un perfil medio y notas afrutadas que se sienten incluso en formato take away. Todo está enfocado en el espresso, lo que hace que cada taza (o vaso, mejor dicho) mantenga una identidad clara.
Pero lo que realmente le suma personalidad es cómo acompañan ese café. Hay medialunas y cookies (las de pecanas y las tipo NY son un hit), pero hay una experiencia que tenés que probar sí o sí: el MattiLatte con cookie. Te dan el latte con syrup de vainilla y una cookie que podés apoyar sobre el vaso, dejar que se humedezca y después integrarla. Medio lúdico, medio nostálgico, algo como volver a la infancia con un café con leche y galletitas.
El espacio es chico, ágil y pensado para seguir de largo, pero con ese plus de calidez que hace la diferencia. Son pet friendly (detalle no menor) y hay una historia detrás que le da identidad: Tyson, el perro y “CEO” del proyecto, que marca un poco el espíritu del lugar.
Dónde: Lo encontrás en Espejo 159 de Ciudad, de lunes a viernes de 7 a 13h y de 16 a 19h, y sábados 9 a 13h.
Einstein Coffee Club, café y pastelería alemana real

A veces, lo que hace especial a un lugar no está solo en el café, sino en la historia que hay detrás. En Einstein Coffee Club, esa historia cruza Mendoza con Alemania y se siente, sobre todo, en lo que sale de la cocina.
Acá el café es el punto de partida: trabajan con granos de Bruno Brown y una propuesta simple, bien resuelta. Todo está pensado para que funcione, tanto si te quedás un rato como si pasás a buscar algo al paso.
Peeeero en lugar de quedarse solo en el café, aparece una pastelería distinta a lo que solemos ver. No como concepto forzado ni como estética, sino como parte natural del proyecto. Katja, una de las dueñas, es alemana y está al frente de esa parte. Y eso se nota: las recetas no buscan adaptarse ni “traducirse”, sino mantenerse fieles a su origen. Es una identidad que no se construye, sino que ya viene con el lugar.
Si hay una forma de entenderlo rápido, es con un combo: un latte (o iced latte, dependiendo el día) y una tarta clásica de manzana. Simple, sí, pero con ese equilibrio justo entre café de especialidad y algo casero que tiene historia.
Visitalos en Cartagena 1125, Local 3 de Godoy Cruz. Abre de lunes a viernes de 8 a 13.30h y de 17.30 a 21h, sábados de 9.30 a 13.30 y de 17.30 a 21h, y domingos de 9.30 a 13.30h.











