Siempre hay algo especial en descubrir un lugar nuevo para salir a comer. Esa mezcla entre curiosidad y entusiasmo que aparece cuando un espacio levanta la persiana por primera vez y empieza a formar parte de la vida gastronómica de la ciudad.
En Mendoza, la escena foodie no deja de moverse y en los últimos meses varios proyectos se sumaron al circuito con propuestas bien distintas entre sí. Acá, seis aperturas gastro para tener el radar.
La Amistad Restaurante
Hay lugares que ya desde la llegada te hacen bajar un cambio. La Amistad, el restaurante de la Bodega Pielihueso, es uno de esos. Está rodeado de viñedos, con una vista abierta a la cordillera, y la propuesta invita justamente a eso: sentarse, comer rico y disfrutar del paisaje y de la compañía.

La cocina tiene un espíritu bien de montaña y fuego, con muchos platos hechos a leña y productos que llegan de cerca. Los vegetales son locales, los helados se hacen en la casa y la carta mezcla preparaciones bien reconfortantes con algunas combinaciones más creativas.
Entre los recomendados aparecen platos como el arroz de montaña con conejo y azafrán, o unas tortitas azucaradas con paté de pato, pickles, manteca batida y mermelada de cebolla. Obvio, los helados también entran acá.
Y claro, estando dentro de la bodega, el vino también juega un papel central. Acá podés probar toda la línea de Pielihueso (incluso algunas etiquetas que solo se sirven en el restaurante) ya sea por copa, botella o en formato flight para ir explorando distintas versiones.
Un plan ideal para ir sin apuro, al mediodía, con la montaña de fondo. Abren de jueves a lunes, solo almuerzo, en Los Sauces, Valle de Uco.
Guchini (nueva sucursal en Chacras)
El proyecto de Guchini sigue creciendo y ahora sumó una nueva sucursal en Chacras de Coria, manteniendo esa vibra que mezcla fast food con espíritu gourmet. La idea es simple: sanguches que salen rápido, pero sin perder calidad ni identidad.
El nuevo local es suuuper amplio: tiene una especie de plaza interna, mesas para comer adentro, un salón y también galería. Es de esos lugares donde podés ir desde algo rápido hasta quedarte un buen rato. Y además, está justo en frente de la plaza de Chacras, así que también tenés la opción de llevarte el pedido y armar plan al aire libre.

La propuesta sigue girando alrededor de sus sanguches, que salen rápido pero con mucho foco en el producto. Hay cuatro que son los más buscados, y entre ellos el Guchicken se posiciona como el aliado perfecto para una salida del trabajo o del colegio.
Uno de los detalles que más suma es la experiencia: si te pinta, te prestan reposeras o mantas para que te vayas a hacer un picnic y disfrutes el sanguche donde quieras, ya sea en la plaza o en algún rincón del lugar.
Un spot que mantiene su identidad, pero que ahora juega en otra escala: más espacio, más opciones y la misma excusa de siempre, juntarse a comer algo rico.
Visitá el nuevo Guchini en Italia 3475, Chacras de Coria.
La Esquina Social Club
Hay lugares que nacen con una idea simple pero poderosa: que la gente se junte a charlar. Algo de eso pasa en La Esquina Social Club, la nueva apertura en plena Arístides que busca recuperar el espíritu de los bares de barrio donde uno se sienta a una mesa y el tiempo deja de importar.
La propuesta está pensada como un punto de encuentro real. Un lugar cálido, cercano y sin demasiadas pretensiones, donde lo importante es la charla, la compañía y el rato compartido. Esa sensación de “quedarse un rato más” es justamente lo que define al espacio: entrar, relajarse y dejar que la noche (o la sobremesa) fluya.
Durante el mediodía, La Esquina funciona con un espíritu bien bodegonero. Hay menú ejecutivo y platos abundantes de esos que reconfortan, como la Mansa Carne (un blend de carne acompañado con malbec y servido con tortita mendocina) o la bondiola, entre otros clásicos bien nuestros. Para el cierre dulce aparecen opciones como el tiramisú en copa o el clásico Don Pedro, ese postre que nunca falla.

Cuando cae la tarde, el lugar cambia de ritmo y se transforma en bar gastronómico. Aparecen los tragos, el happy hour de Tinto del 10 y una carta pensada para compartir: pizzas, hamburguesas y lomos con nombres que guiñan el ojo a la cultura futbolera argentina. Entre ellos, la pizza “La Dios” (homenaje a Diego Maradona), la hamburguesa Doble o Nada, o lomos como Qué te hacé, dedicado a Messi.
Un detalle que suma personalidad es que los panificados se hacen en la casa, lo que le da un sello propio a las hamburguesas, lomos y otras preparaciones.
Visitalos en Arístides Villanueva 198 de Ciudad, todos los días de 10 a 03hs.
Cellier Anna
En Chacras de Coria acaba de abrir un lugar que tiene algo de secreto bien guardado. Cellier Anna (que en francés refiere a esa despensa especial donde se conservan vinos, quesos y preparaciones) nace justamente con esa idea: recrear el encanto de esos espacios donde se atesoran delicias gastronómicas esperando el momento de compartirlas.

El proyecto está impulsado por el equipo detrás de Anna Bistró y Brillat Savarin, que después de más de dos décadas en la gastronomía mendocina decidió darle forma a su propio “cellier”: un espacio donde conviven quesos seleccionados, charcuteries, conservas, panes artesanales y vinos, todos elegidos con una curaduría muy cuidada de productores argentinos.
La inspiración viene de algo bastante íntimo: el recuerdo de los antiguos celliers familiares, esas despensas que guardaban productos especiales y que se abrían solo en ocasiones particulares. De ahí surge la idea de crear un lugar donde cada producto tenga su tiempo y su lugar, y donde la experiencia pase por descubrir, probar y compartir.
La propuesta gira alrededor de tablas de quesos y charcutería, platos que incorporan estos productos y una selección de vinos pensada para acompañar cada bocado. Y para quienes ya conocen el recorrido de sus creadores, hay buenas noticias: en Cellier Anna también aparecen varios de los platos clásicos de Anna Bistró, junto con la pastelería de Brillat Savarin.
Visitalos en Darragueira 7035, Chacras de Coria (entrada por Brillat Savarin).
Palma | Parador del lago
Hay lugares de Mendoza que todos tenemos en la memoria colectiva, y el lago del Parque General San Martín es uno de ellos. Con esa idea en mente nació Palma | Parador del lago, un nuevo espacio gastronómico que busca devolverle vida a uno de los rincones más queridos del parque.
Ubicado justo frente al agua, Palma funciona como un parador contemporáneo pensado para disfrutar del aire libre: mesas relajadas, mucha naturaleza alrededor y esa sensación de estar en una especie de “playita mendocina”, donde el tiempo parece ir más lento. La inspiración del proyecto también dialoga con el espíritu original del parque diseñado por el paisajista francés Carlos Thays, integrándose al paisaje en lugar de competir con él.

La propuesta gastronómica acompaña ese espíritu relajado y funciona de la mañana a la noche. Durante el día hay fuerte foco en cafetería, panificados, jugos naturales, licuados y opciones livianas para picar o almorzar. Ya más hacia la tarde y la noche aparecen los tragos, las cervezas y una carta más contundente.
La cocina se divide en dos grandes ejes. Por un lado, la parrilla, donde el gran protagonista es el lomo (uno de los platos insignia del lugar) junto con hamburguesas y choripanes. Por el otro, una cocina más casera con milanesas, empanadas, tortilla de papa, tartas, ensaladas y picadas que van rotando según la temporada.
También hay una carta de coctelería de autor inspirada en el propio parque, que propone un pequeño recorrido por sus rincones emblemáticos. Incluso en la barra trabajan con una lógica bastante creativa y sustentable: reutilizan restos de frutas, cáscaras y otros ingredientes de las preparaciones para decorar o sumar capas de sabor en los tragos.
Palma queda en el Parador del Lago del Parque General San Martín, Ciudad y abre todos los días de 9 a 23hs.
Blast Burger: smash burgers y un viaje a lo desconocido
Blast Burger no es una hamburguesería tradicional. Es un espacio inspirado en lo inexplicable, lo extraño y todo aquello que se sale de la norma. Desde su estética hasta su propuesta gastronómica, la marca construye un universo propio donde lo paranormal, lo misterioso y lo retro se combinan para ofrecer una experiencia distinta dentro de la escena mendocina.

El concepto va más allá de la comida. Cuando entrás, hay una sala de espera diseñada para disfrutarse, compartir con amigos y pasar el tiempo mientras la hamburguesa se prepara. Juegos, Play y un entorno cómodo convierten la espera en parte del recorrido, transformando la visita en algo más que un simple paso gastronómico.
La inspiración surge del deseo de romper con lo convencional y de tomar lo anormal como motor creativo. El universo de Stranger Things y la estética retro atraviesan el espacio, la carta y los nombres de las burgers, reforzando la idea de que cada visita es una puerta a otro mundo.

La propuesta gastronómica se centra en smash burgers, llevadas a un nivel más creativo y potente. Sabores intensos, combinaciones poco comunes y una identidad marcada definen una carta donde cada hamburguesa funciona como una experiencia propia. Hawkins, Eleven, Vecna, Upside Down, Telekinesis, Hopper y Fire Gate son las burgers insignia, todas diseñadas para representar el espíritu de Blast Burger y su universo misterioso.
Visitalos en San Martín 10 de Ciudad.











