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La felicidad también viene entre panes

Simple, práctico y siempre tentador, el sándwich tiene mil maneras de conquistarnos. En su día, te invitamos a descubrir algunas de las propuestas mendocinas que vale la pena probar.

Esta nota es un viaje a uno de los inventos más democráticos y globales de la historia gastronómica. Un recorrido que nos lleva a la Inglaterra del siglo XVIII, donde un noble, una partida de cartas y el hambre dieron origen a una de las comidas más versátiles y elegidas del mundo: el sándwich.

Dos rebanadas de pan que encierran casi cualquier combinación imaginable, desde el clásico jamón y queso hasta composiciones más gourmet. Una fórmula tan simple como universal, a la que todos hemos recurrido y seguimos eligiendo para cualquier ocasión.

Y hoy, en el Día Mundial del Sándwich, lo celebramos con una selección de propuestas mendocinas que merecen un lugar entre nuestros favoritos. 

Pan, relleno y felicidad

El sánguche es ese gran aliado de almuerzos apresurados, cenas informales y meriendas improvisadas; de viajes en auto, caminatas por la montaña y tardes de mates en el parque. Una preparación sencilla y versátil que no necesita demasiados ingredientes para ser deliciosa. A veces, alcanza con un buen pan, productos frescos y una combinación bien pensada.

Puede prepararse con ciabatta, focaccia, pan francés, de miga o brioche, entre tantas otras variedades. Mejor todavía si el pan está tibio y ligeramente tostado, con un toque de aceite de oliva o manteca. Los vegetales frescos y los aderezos también hacen su magia: una mayonesa casera, una pasta de aceitunas, una salsa innovadora pueden transformar por completo cada bocado. ¿Y si le agregamos papas fritas? Por favor, no perdamos esa picardía de la infancia.

Sabor, humedad, frescura, crocancia y cremosidad son algunos de los ingredientes que, aunque no siempre se vean, hacen la diferencia a la hora de preparar un buen sándwich. Así lo sabemos los Sandwich Lovers y también quienes los elaboran para que otros los disfruten.

Mendoza, entre dos panes

Al escribir, es imposible no tentarse con uno. Quizás a vos también te dieron ganas. Por eso, reunimos una selección de sándwiches para probar en Mendoza, desde los clásicos de siempre hasta versiones que se animan a explorar otros sabores: milanesa, miga, lomito, choripán, barroluco, berenjenas crocantes y hasta una propuesta de inspiración oriental. Todos tienen algo en común: cumplen con la premisa más sencilla y deliciosa del universo sanguchero. Pan arriba, pan abajo y un buen relleno en el medio.

1. Barroluco 

¿De dónde si no es el de Balzac? Triángulos de pan de miga tostado, relleno de varias capas de lomo de novillo o cerdo, queso, jamón, tomate y lechuga. El provoluco, con provolone, también es exquisito. La lomiteria, que abrió sus puertas en 1996, prepara su propia mayonesa de ajo y la sirve como acompañamiento. Así, cada comensal elige si sumarla al sándwich o reservarla para las papas fritas, siempre doraditas y crocantes.

Dónde: Gabrielli esquina San Francisco del Monte, Guaymallén y también en Paseo Alta Italia (H. Yrigoyen y Alta Italia, General Gutiérrez, Maipú).

2. De milanesa 

Esta opción no falla, combina todo lo que está bien. Recomendamos el sánguche que prepara Esqueje: suprema de pollo, napolitana con pesto, rúcula y queso rallado. El pan de masa madre, la salsa que sabe al tuco de la abuela y los hilos de queso derretido hacen que cada bocado sea mejor que el anterior. Además, sale con papas.

Dónde: Álamo Market Place (Mariano Boedo y Acceso Sur, Chacras de Coria, Luján de Cuyo).

3. De miga

Un clásico que no necesita presentación y que tiene fanáticos en todas sus versiones: simple o triple, con pan blanco o de salvado, frío o tostado. Las combinaciones son casi infinitas, desde el tradicional jamón y queso hasta opciones con jamón crudo, pollo, palta, huevo o incluso papitas de copetín.

Entre nuestros favoritos están los de Virgen del Valle, que se destacan por la frescura y suavidad del pan, la cremosidad de sus rellenos y la generosidad de cada capa. De esos sándwiches de miga que nunca faltan en una celebración y que siempre dan ganas de repetir.

Dónde: Av. San Martín Sur 2865, Godoy Cruz; Sobremonte Market (Chacras de Coria); Pedro Vargas 3401, Unimev; Ozamis 318, Maipú, y Dalvian Mall, Ciudad.

4. Choripán 

El sándwich más argentino de todos necesita apenas dos ingredientes: pan y chorizo. En Rincón Gieco lo saben, pero decidieron darle una vuelta al clásico con una versión de chorizo smasheado, dorado y crocante por fuera, jugoso por dentro, que se sirve en pan ciabatta.

Su Chori Bodeguero se completa con lechuga, mayonesa casera y salsa huertana, una preparación de tomates deshidratados, berenjenas, pimientos y cebolla que aporta notas dulces y ahumadas, ideales para acompañar el sabor del chorizo. Un detalle para destacar: todos los sándwiches de la carta cuentan con una alternativa apta para celíacos.

Dónde: Almirante Brown y Edmundo Correas, Chacras de Coria; y Guardia Vieja 1507, Vistalba.

5. Lomito

El rey indiscutido de los lomitos es Barloa, una lomitería de culto que no necesita lujos, menú impreso ni códigos QR. Su fórmula es tan sencilla como efectiva: Humberto «Papito» Barloa al frente de la parrilla, cocinando los bifes de carne y calentando los panes. El resto lo hacen una salsa de tomate apenas condimentada, mayonesa casera y lechuga cortada bien finita. Pocos ingredientes, una combinación infalible y un clásico que sigue conquistando a los mendocinos.

Acá comió Charly García, entre muchas otras personalidades, pero también lo hacen turistas y mendocinos que buscan ese sándwich de carne para disfrutar en la vereda. Simple y espectacular; rico, crocante y con ese toque ahumado que lo hace inconfundible.

Dónde: San Martín 300, esquina Morales, Las Heras.

6. De jamón crudo 

Hay paradas en la ruta que valen la pena por sí solas. Si viajás hacia el sur mendocino, una de ellas está en El Sosneado, más precisamente en el parador Jamón del Medio. Allí preparan unos irresistibles sánguches de jamón crudo y queso, con productos elaborados en la zona y pan casero recién hecho.

Para completar el pedido, podés sumar pasta de aceitunas, tomates secos, distintas salsas, aceite de oliva, ajíes en vinagre, manteca o rúcula. Dicen que Francis Mallmann es uno de sus clientes habituales, una recomendación que despierta todavía más las ganas de hacer una parada.

Domicilio: Ruta 40 km 3000, El Sosneado, San Rafael.

7. Veggie 

Vegetales entre panes es un «manso sánguche», y el de Guchini es imperdible: un equilibrio perfecto entre fast food y gourmet. Se llama «La patrona» y lo hacen en el momento, especialmente para quien lo pide. Al pan de focaccia, tibio y crocante, lo rellenan con capas bien visibles de milanesa de berenjena, queso sardo, pickle de cebolla, rúcula, tomatitos, alioli alimonado y aceite de oliva. Un manjar para acompañar con bastones de boniatos.

Dónde: San Lorenzo 577, Ciudad; Italia 5475, Chacras de Coria, y Ruta 7 Km 1151, Uspallata, Las Heras.

8. De trucha

Una propuesta que viene a marcar la diferencia es la de Lagus Cocina de Mar, con su Katsu de Trucha. Entre dos panes de estilo japonés, inspirados en el pan de molde shokupan, combinan trucha ahumada crocante, pickles de cebolla morada y pepinillos, brotes verdes y una mostaza que equilibra todos los sabores. Si para los argentinos el sánguche de miga es casi un símbolo de nuestras mesas, algo parecido sucede con el katsu-sando en Japón: un clásico que se consigue en minimercados y se disfruta al paso.

Dónde: Novamarket (Adolfo Calle y Rondeau, Guaymallén).

Ahora solo queda elegir por cuál empezar, salir a probarlos y disfrutar de cada mordisco. Y si conocés algún otro sánguche mendocino que merezca estar en esta lista, ¡contanos cuál nos faltó!

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