Espacios de diversión, libertad e inclusión. Competencias de baile que son cada vez más convocantes.

    La escena kiki llegó a Mendoza para revolucionar la cultura. Evento tras evento el público y los participantes crecen y se respira libertad, inclusión y diversión; pero ¿qué es una kiki?, ¿qué es la cultura ballroom?, ¿qué sucede en ese espacio? Charlamos con Flora Cósmica y Leo Dukker, quienes conducen y llevan adelante esta movida, y nos contaron todo lo que necesitás saber.

    Leo y Flora son profesores de danza y se conocieron en un evento que hizo Dukker a principios de este año. Flora llegó en enero desde Barcelona, donde normalmente reside y donde desarrolla su carrera. Cruzaron información y decidieron abordar juntos la creación de una escena ballroom mendocina. «Primero empezamos a dar clases, hemos estado seis meses entrenando a los chicos para que compitan, en una escuela, después en centros culturales e incluso en mi casa. Dimos muchas clases gratuitas para que la gente se animara, y así empezó a crecer la comunidad que baila vogue, el estilo de danza que se practica en nuestros eventos», dice Flora.

    En agosto se llevó a cabo la primera kiki, que fue más “familiar”, entre los miembros de la comunidad. En septiembre llegó la segunda y explotó, las entradas se agotaron 24 horas.  «Vino muchísima gente y superó todas las expectativas», dicen los creadores.

    Pero ¿Qué es la cultura ballroom?

    Para empezar, la cultura ballroom tiene sus raíces en el barrio de Harlem, en Nueva York. Nació a fines de la década del 60’ para acoger a personas que eran perseguidas y discriminadas por su condición social, su orientación sexual o identidad de género. Así, la escena ballroom se convirtió en un espacio seguro de expresión donde podían sentirse parte de una fantasía y canalizar las inclemencias de sus vidas.

    Al principio estos eventos estaban inspirados en los típicos concursos de belleza norteamericanos, de los cuales la comunidad afro-latina siempre quedaba excluida. Crystal Labeija, considerada madre y pionera de toda la escena, decidió hacer un concurso de belleza para esta comunidad y marcó un antes y un después. Esto continuó evolucionando y comenzaron a jugar otros factores: el vestuario, la performance y la danza.

    Pero esta cultura tiene otra pata fundamental: la parte social.  «Siempre hay que tener presente el motivo por el cual se creó, algo que hoy se sigue sosteniendo y que sigue manteniendo su filosofía y se respeta y cuida muchísimo», dice Flora, y agrega «es importante, sobre todo, que las personas que forman parte de la comunidad aporten, ¿cómo?, con su tiempo, con su energía, con su trabajo, clases gratis, charlas, compartiendo información…y también a nivel humano, porque se supone que esta cultura es una gran familia con todo lo que eso conlleva. El motivo principal por el que se creó la cultura ballroom es para que nos sintamos cuidados por un entorno seguro donde podemos ser nosotros mismos», cierra la bailarina.

    En Mendoza se llevan adelante las Kiki Sessions. Las kiki están dentro de la cultura ballroom, pero se consideran como una escena más pequeña dentro de la major scene. Se trata de un espacio más nuevo y amateur; sus miembros suelen ser más jóvenes y las kiki, por lo general, son su primer contacto con el mundo ballroom.  «La kiki sirve de práctica para la ballrooom, lo que pasa es que ha crecido muchísimo y ya tiene casi tanto peso como la  major. Nosotros formamos parte de la escena kiki.», explican los chicos.

    En estas competencias hay diferentes categorías, algunas son performáticas y otras son de moda, entonces en una lo que se quiere mostrar es el vestuario, la presentación, la seguridad; y en la otra se ve más la técnica, la performance o la capacidad de crear un momento y cautivar», detalla Flora.  «Se podría decir que es una mezcla entre un desfile de moda y una competencia de danza», define.

    Dentro de los eventos se baila un tipo de danza llamada vogue o voguing, la cual fue creada por personas afroamericanas y latinas a finales de los 70’ y principios de los 80’. Este baile está inspirado en la revista Vogue y se caracteriza por los movimientos rectilíneos y por jugar con poses de modelaje. Fue evolucionando a través del tiempo, por lo que hay varios estilos. El más popular y el que más se baila hoy en día es el “Vogue Femme”, el cual es más extremo y tiene como particularidad movimientos femeninos exagerados, influenciados por el ballet y la danza moderna.

    El evento tiene como objetivo brindar un espacio seguro para la expresión de estos colectivos, sobre todo de la comunidad LGBTQI+, principales protagonistas y creadores de la escena, pero es un evento abierto a todo el mundo, lo importante es participar y contribuir a la comunidad.

    La próxima kiki ya tiene fecha. Será el 30 de octubre y aunque el lugar está próximo a definirse, sus organizadores ya están planeando todo. «Queremos invitar a la gente a que se anime y participe. Lo más importante es animarse y respetar la cultura». Seguí su cuenta de Instagram para estar al tanto de todas las novedades que se vienen y no perderte nada.

    Y si querés conocer un poco más sobre esta cultura te recomendamos Paris is burning (1990), el documental por excelencia sobre el ball que narra los orígenes de esta cultura y cómo varios jóvenes encontraron en ella un refugio de las calles y el rechazo de sus familias. Fue realizado durante siete años por Jennie Livingston y es considerado una de las piezas de cine queer más destacadas de la historia. También en Netflix, la serie Pose retoma la temática.

    Fotos: Paula Lampeduza