Las bicimotos ya son algo más que una tendencia: no sólo nos permiten una vida más saludable, sino que también se ofrecen como verdaderos objetos estéticos

Las complicaciones en el tránsito nos llevan a buscar alternativas para llegar a destino sin contratiempos y estrés. Una tendencia son las «bicimotos» –un intermedio entre los viejos ciclomotores de 50cc y una bicicleta– y las e-bikes o bicicletas eléctricas. Cada vez más jóvenes y adolescentes customizan sus bicis, les agregan un motorcito y salen a la calle.

Existen desde hace décadas. En 1950, Ernesto Che Guevara recorrió 12 provincias argentinas y realizó 4.500 kilómetros en una bicicleta con un motor Micrón-Garelli.

El nacimiento del motor para bicicleta se lo debemos Adalberto Garelli, nacido en Turín, en 1886 y licenciado en 1908 en Ingeniería Mecánica. Garelli le encargó al ingeniero Alberto Giraldi que desarrollara un micro-motor para acoplar a las bicicletas, similares a los micro-motores para los compresores de los aviones. La clave era que fueran fáciles de acoplar y que las bicicletas no tuvieran que sufrir grandes modificaciones.

Y justamente de esos se trata la bicimoto, de la posibilidad de usarla como bicicleta o como motito. Para ello el motor se puede desacoplar con el embrague, quedando liberado para pedalear sin dificultades, aunque quienes las usas dicen que la bicimoto «saca más piernas» que la bici común, simplemente por el peso adosado que significa el motorcito.

Entre las ventajas, describen que si te cansás de pedalear usás el motor y podés alternar ejercicio con un traslado efectivo y relativamente rápido, sobre todo en las zonas urbanas cada vez más colapsadas. Las bicimotos funcionan mediante la fuerza de los pedales y la propulsión de un motor de dos tiempos. Lo increíble es que se utilizan dos litros de nafta cada 120 kilómetros.

Con respecto a una motoneta o ciclomotor, muchos prefieren la bicimoto porque es cuestión de incorporarle el motor a tu vieja bicicleta. Los costos van de $5.000 a $8.000, y es una cuestión de estilo de vida. Ideal para los adolescentes que no tienen edad para sacar el carnet de conducir y están cansados de esperar horas por el transporte público, la bicimoto no está regida por ninguna norma legal y para tranquilidad de los padres no superan los 35 km por hora.

Los motorcitos chinos de 48 centímetros cúbicos (cc) son los más demandados. En Mendoza hay talleres y casas especializadas que adaptan bicicletas. También en internet se venden los kits completos para hacer el trabajo por tu cuenta. Modelos hay para todos los gustos: bicimotos playeras, choperas, tipo inglesas, tipo Harley, las de MTB, etc.

Otra alternativa es la e-bike, más amigable con el ambiente porque es una bicimoto eléctrica que lleva una batería que se carga como un celular. Tiene una autonomía de 25 kilómetros y se carga en seis horas. Alcanza los 35 kilómetros por hora. El kit también se puede comprar por internet.

 

Artículos Relacionados