La primera edición del evento que integró performances, música, banquete y vinos fue todo un éxito. Te contamos lo que vivimos en Bodegas y Cavas de Weinert.

Cada cuatro años vivimos un día de más, el mítico 29 de febrero que este 2020 fue motivo de celebración, con la primera edición de Carnaval Malbec.

«Cóctel + fiesta» con sorpresas, música y degustaciones a lo que integraron performances y shows en vivo con un banquete estilo romano con vino libre.

El Carnaval Malbec se inspiró en los tradicionales encuentros realizados en la antigua Roma, en los que las ciudades se transformaban en espectáculos sensoriales; y eso se recreó a la perfección en el jardín de Bodegas y Cavas de Weinert, un espacio enmarcado por la construcción de 1890 que remite a la vieja Italia.

Apenas entramos a Cavas de Weinert, los colores rojo y dorado sumados a la elegancia de la ambientación nos pusieron en clima. Estandartes que colgaban desde lo alto, fuentes de fuego y una alfombra roja marcaban el camino para adentrarse al gran banquete con arreglos de uvas y frutas secas más vajilla de porcelana y plata.

Soldados romanos con antorchas de fuego, un acróbata en zancos, una dama antigua romana y dos bailarines vestidos de blanco hicieron del cóctel una fiel representación de lo que sucedía en los carnavales europeos.

Todo un concepto de diseño ideado por Laura Pallucchini el cual inmediatamente hacía creer a los mendocinos y turistas asistentes que estabas en el viejo continente, experimentando la celebración típica del siglo XVIII.

Un plus fundamental fue ver a casi todos los asistentes con antifaces; fue una muestra de que el Carnaval Malbec era un evento esperado por muchos, donde fue exhuberante la comida y la bebida.

Durante más de seis horas disfrutamos de un catering de primera. Panes artesanales de todo tipo, sabores y formas, dips para acompañarlos, bocaditos fríos con opciones vegetarianas, sándwiches de pollo y carne y diversas cazuelas salieron de la cocina durante la cena. Luego llegaron los dulces, uno más rico que otro. Se sirvieron aguas naturales saborizadas, gaseosas, vinos Carrascal Malbec, Chardonnay y Montfleury.

En todo momento, la fiel compañera del Carnaval Malbec fue la música. Dj Rüstico estuvo a cargo de las bandejas; primero escogió música barroca que hizo revivir escenas clásicas de bailes de la nobleza, y luego nos trajo a la actualidad con canciones para bailar.

Otra gran sorpresa durante la fiesta fue el show de percusión de Matías Gorordo; timbales, maracas y demás instrumentos tuvieron protagonismo en varios momentos de la noche.

Así se vivió la primera edición de Carnaval Malbec, una realización artística que ensambló el carnaval con Vendimia y que marcó un antes y un después en el calendario de Mendoza. Entusiamados, quedamos a la espera de la segunda edición…

Fotos: Caro Dottori