El complejo deportivo con actividades outdoor abre sus puertas el 21 de enero pero antes, te contamos detalles del predio natural con espacios de esparcimiento y gastronomía.

    Mendoza tiene todas las características para que los locales y turistas disfruten de una experiencia natural única. Sus montañas en verano e invierno, la nieve y el agua cordillerana, el clima templado durante todo el año, rutas vitivinícolas y podríamos seguir enumerando bondades.

    Fue justamente esto lo que despertó en un grupo de amigos la idea de construir el primer complejo deportivo local con actividades outdoor de disciplinas extremas, para usar durante cualquier estación y con el wakeboard como la atracción principal.

     

    «Desde hace muchos años practicamos la disciplina, viajamos a varios países para poder practicar la modalidad cable y un día pensamos en traerla a Mendoza y lo pudimos concretar en la finca de mi familia», nos cuenta Germán Griffouliere sobre la idea original.

    Y así es que nació El Roble Wake Complex, un complejo al aire libre en el que además de los espacios dedicados al deporte está el Matador Beach, el bar con impronta surfer que ofrece opciones gastronómicas frescas «de playa» y buena coctelería.

    El proyecto ubicado en Coquimbito (Maipú) dispone de un circuito de bici, mini ramp para skate, palestra de escalada, senda de running, paddle surf, yoga, entre otros, además de un local de alquiler de equipos y de sitios de esparcimiento como una playa de arena cercana a la laguna donde sucederá la magia deportiva.

    «Se pensó en una propuesta para todos los que quieran ir, deportistas o personas que simplemente quieran vivir una experiencia de relax, entretenimiento y adrenalina. Quienes vengan con niños podrán estar tranquilos ya que las instalaciones deportivas cuentan con todas las normas de seguridad y con profesores en cada área», resalta y a la vez hace una mención especial a su hermana, Mailen, la arquitecta encargada de estructuras y estética.

    Los mayores y menores que deseen realizar alguna práctica, lo podrán hacer en los turnos que serán otorgados de manera anticipada o en el mismo predio. Un extra que propone El Roble es adquirir una especie de chequera, con precios promocionales, para quienes quieran hacer un entrenamiento específico de alguno de los deportes ofrecidos en el complejo.

    Pero… hablemos de la actividad principal de El Roble: wakeboard. Se trata de un deporte acuático que se realiza a través de un sistema de cable carril eléctrico, con un circuito de obstáculos en una laguna de 220 metros de longitud. Una de las actividades con mayor crecimiento a nivel mundial y que atrapó por completo a Germán.

    «Es una disciplina que al principio evolucionás muy rápido y después te enfrentás con pasos difíciles para dar. Por eso no aburre, siempre tenés algo más para dar y para aprender», comparte. El wake exige mucha concentración, «estado físico, fuerza, equilibrio, destreza, habilidad, es un deporte completo».

    Es una disciplina que se puede hacer en modalidad lancha también, pero las diferencias con cable son grandísimas, «cuesta más salir, hay limitaciones para hacer trucos, vas a una velocidad mayor…».

    Para cumplir el sueño de practicar el deporte en su propio espacio natural, Griffouliere tuvo que crear una laguna y también el sistema de cableado, el cual solo lo realizaban en Alemania. «Quisimos generar trabajo regional y lo construimos acá, es una fabricación 100% mendocina».

    A la laguna, le hicieron al momento de construirla un obstáculo Bi-Level para pasar de una zona a otra, «es súper interesante porque hay muy poquitas así en el país. La idea es traer campeonatos nacionales e internacionales de wake y así mostrar el talento profesional argentino».

    «Estamos comprometidos con la sustentabilidad del lugar, tenemos calefones solares, luces led de bajo consumo y hacemos un uso responsable del agua que nos toca en la finca por derecho y por turnos», comparte Griffouliere.

    Según nos explica, la laguna del complejo se llenó en un período de cuatro meses con el permiso de riego de la finca, sin dejar de regar las hectáreas de producción. Actualmente, se va rellenando con los turnos del servicio hídrico.

    El agua acopiada en la laguna se utiliza para el riego eficiente por aspersión, es decir que el agua circula. Un dato importante es que la laguna está impermeabilizada para que el líquido no se infiltre y de este modo no perder el recurso natural.

    Ficha: El Roble Wake Complex. Dirección: Julio Argentino Roca 2787, Coquimbito, Maipú (a 25 minutos del centro de Mendoza). Instagram: @elroblewakecomplex