La fantasía o sueño de estar tomando un trago en un bar como los de México, se hace realidad apenas entrás a Matador Beach, en el Roble Wake Complex de Coquimbito.

    Rodeado de arena fina, reposeras que miran al lago y coctel a tono, podés pasarte el mejor día del verano en Matador, tomando –por ejemplo- un pisco sour de la ostia.

     

    De jueves a domingos sesiones en vivo con Djs terminan de darle ese toque encantador de sunset playero. A la hora de pedirte un trago, la carta propone desde cócteles clásicos como el pisco sour, negroni, mojito, aperol, caipirinha o campari, hasta los Matadores Tiki para entrar en clima. Diversos gins, vermuts, whiskies y cervezas completan las posibilidades para sentarte a disfrutar -trago en mano- admirando a los que se animan a practicar wakeboard. En una de esas vos también te animás, sacas tu turno y surfeas la ola. Si no  te gusta el alcohol,  los Mocktails de variados jugos naturales refrescarán tu tarde. Para acompañar, el Coast Menú propone platos que fusionan la cocina californiana-mexicana de la costa del Pacífico. Exquisitas hamburguesas Frank, platos mexicanos y de mar con pinchos de langostinos, ceviche peruano, tacos matadores, papas rústicas y variedad de snacks, son algunas de las opciones que salen a la orden.

    La ambientación de Matador es perfecta. Su barra sobre un murete de piedra tipo gavión (red con piedras) y el porcelanato del fondo simulando agua, con una iluminación que potencia la sensación acuática, promueven la felicidad playera. A eso se suma un paisajismo acorde con palmeras y perfecta arena San Luis.

    Mailen, Germán y Emi Griffouliere conceptualizaron este bar para una playa en Mendoza. Mailen a cargo de la dirección técnica de toda la obra del Wake Complex, sumó al arquitecto Diego Alfonso para diseñar el área de Matador Beach y la tiende de deportes.

    «Primero trasladamos esa sensación onírica que surge cuando uno se pone a pensar en un lugar de playa en México o California –cuenta Diego-. De ahí surge la idea de unir un espacio funcional que atiende todas las necesidades de los deportes extremos que se practican en el wake park con el bar Matador Beach. Cuando llegó la hora de materializar todo esto pensamos en el reciclaje y la sustentabilidad, así que usamos contenderos para la tienda y álamos achuelados para las columnas del bar».

    «En nuestro estudio indagamos y potenciamos lo que nosotros llamamos «el error», agrega Alfonso. Dejamos de ver todo lo programado e indagamos en el error. En ese sentido si te fijas, en el techo del bar hay cañas puestas de una manera algo desordenada, con distintos largos. En un principio pensamos en ordenarlas pero luego nos pareció que se ve mejor así, siguiendo ese concepto de usar positivamente un problema».

    Las lámparas del bar, ideadas para colgarles vegetación autóctona, en este caso cardos y estepas, protagonizan la ambientación nocturna. A todo esto se suma en la tienda de deportes un deck con el mobiliario de Concuerdas: reposeras, sillas voladoras y hamacas creadas por Emi Prato y Gabi Bustos.

    Mailen Griffouliere, alma mater junto a sus hermanos de todo el proyecto, cuenta feliz que han superado las expectativas y que el público mendocino ha respondido como nunca a la propuesta. «Tuvimos que empezar  a dar turnos a la mañana para hacer wake porque los de la tarde se agotaban», comenta y agrega que se está terminando una palestra para escalada y una rampa de half para skate que se suma a un mini half que ya está en funcionamiento. Para los bikers hay un pump track que rodea el lago.

    El predio cuenta con ocho hectáreas de las que se han ocupado solamente dos, pero hay planes para el futuro con un complejo de cabañas y otras actividades deportivas.

    Matador Beach en El Roble Wake Complex. Dirección: Julio Argentino Roca 2787, Coquimbito, Maipú (a 25 minutos del centro de Mendoza). Abierto Lunes a Jueves y Domingos de 12 a 00 hs; Viernes y Sábados
    de 12 a 2 hs. Instagram: @matadorbeach