Durante mucho tiempo, el souvenir de viaje estuvo asociado a objetos fabricados en serie que apenas hablaban del lugar de origen. Sin embargo, en Mendoza hay proyectos que proponen otra manera de representar y llevarse un pedacito de la provincia. Estamos hablando de diseñadores, ilustradores y arquitectos locales que recuperan paisajes, edificios, historias y rincones cotidianos para convertirlos en piezas gráficas que invitan a mirar el territorio con otros ojos.
Son propuestas que toman formatos tradicionales, como guías, postales, mapas o láminas, y los transforman en piezas editoriales que documentan, enseñan y, sobre todo, despiertan las ganas de salir a explorar. ¿El resultado? Una cartografía ilustrada de la provincia.
Próspera: tesoros editoriales para leer la tierra
¿Cómo llevar el universo del vino mendocino a un formato que entre en el bolsillo? La respuesta la tiene Próspera, una editorial mendocina integrada por Pamela Peterle, Elena Visciglio y Silvina Barbanent. El proyecto de estas mujeres parte de una idea: acercar el conocimiento a través de publicaciones que combinan contenido educativo y diseño. Así nacieron sus Guías Ilustradas.

El formato de guías surgió con la idea de hacer un libro diferente, pensado desde el diseño y la funcionalidad. Son libros educativos que acercan la cultura y la ciencia, y al mismo tiempo son piezas de diseño.
Una de ellas es la Guía de Campo, que reúne ilustraciones originales, historias y características de las 23 cepas de vid más comunes en Mendoza. Su tamaño es parte del atractivo: «No te podés llevar una enciclopedia a un viñedo, entonces hicimos una guía del tamaño de un celular, lo cual resulta muy transportable. Queremos mostrar la riqueza cultural de Mendoza, su fascinante universo vitivinícola», cuentan sus creadoras. La publicación recibió recientemente el Sello de Buen Diseño Argentino (SBD).
Por su parte, la Guía de Vendimia Ilustrada propone un recorrido visual por la celebración más emblemática de Mendoza. «Vendimia nos parece una temática cultural inmensa, hay tanto para contar que está bueno hacer una mediación. Nos situamos desde el lugar del extranjero, para que pueda llevarse esa experiencia en pocas páginas», cuentan desde Próspera.
Lo que esta editorial está construyendo es una cartografía ilustrada de Mendoza con el propósito de mostrar su riqueza cultural. Además, tienen el objetivo de poder lograr una colección con todas sus obras para, en un futuro, distribuirlas en el país y el resto del mundo.
Los productos editoriales de diseño son como pequeños tesoros que tenemos en nuestros hogares y nos inspiran a crear. Queremos mostrar Mendoza a través de ellos con una calidad que compita con productos del MALBA, del MoMa o del mundo.
Lápiz Local: postales que guardan la memoria arquitectónica
Al caminar por las calles de Mendoza, es común que la prisa y los pendientes nos impidan levantar la vista para apreciar el entorno. Sin embargo, los edificios que nos rodean y habitamos guardan relatos que Lápiz Local se ha encargado de rescatar. Este proyecto de los hermanos y arquitectos Gabriel y Florencia Leiva nació del acto mismo de detenerse a mirar.
En pandemia, Gabriel comenzó a trazar el Pasaje San Martín y los Portones del Parque. Fue Florencia quien lo impulsó a transformar esos trazos en algo más significativo: «Ella, fanática de la palabra y sus significados, me invitó a poner en valor ese dibujo con una postal», explica Gabriel para explicar por qué, por medio de este proyecto, decidieron recuperar la postal como objeto de memoria y conocimiento.
Por medio de trazos digitales, Lápiz Local revaloriza la identidad arquitectónica mendocina con ilustraciones tanto de edificios históricos como modernos.
La arquitectura es un medio que refleja lo que la ciudad vive a lo largo del tiempo. A través de ella se conocen ideales, objetivos, sentidos, significados no solo de la ciudad, sino de quienes la viven. Hoy la postal para nosotros es otro medio de conocimiento y recuerdo. Es un pedacito de esa arquitectura, de esa historia.
Lápiz Local no solo dibuja obras arquitectónicas reconocibles por cualquier mendocino, como lo son el edificio Gómez, el teatro griego Frank Romero Day o el ex banco hipotecario de la provincia. También investiga y recopila documentación para que cada pieza tenga un sustento histórico. «No queremos que elijan una postal sólo por lo que se ve inmediatamente, sino también por la historia que puede llegar a contar», aseguran los hermanos.
Así, el proyecto nos invita a detener la marcha y redescubrir Mendoza, transformando la arquitectura cotidiana en una pequeña obra ilustrada que cualquiera puede atesorar.
Cosset: curaduría gráfica para una Mendoza estética y útil.
En una provincia con paisajes tan reconocibles y una identidad visual tan marcada, Germán, dueño de Cosset Galería, encontró la oportunidad de crear souvenirs de Mendoza que fueran más allá de los formatos tradicionales, a los cuales consideraba poco representativos. Su intención era ofrecer piezas de diseño que estuvieran a la altura de la belleza de la provincia.
Uno de los primeros pasos llegó cuando conoció el trabajo de Josefina Jolly y decidió incorporar una de sus ilustraciones de Mendoza al local. Esa experiencia fue el punto de partida para desarrollar nuevas piezas y sumar colaboraciones con otros artistas.
Así, Cosset comenzó a trabajar con ilustradores y diseñadores para crear piezas gráficas que combinaran información sobre Mendoza con una estética atractiva. Con el tiempo, el proyecto fue incorporando una mirada más cercana al diseño gráfico, sin limitarse a la ilustración decorativa. «No quería ir solo por el lado de la ilustración, sino también por una mirada más de diseño, incluso con una estética publicitaria», cuenta Germán.
De estas colaboraciones surgieron mapas de las regiones vitivinícolas de Mendoza, láminas sobre maridajes, ilustraciones de la ruta de ascenso al Aconcagua y de edificios patrimoniales de la ciudad. Más allá de sus diferentes temáticas y su estética, todas comparten la misma intención: ser objetos que puedan conservarse como recuerdo y, al mismo tiempo, permitan aprender algo sobre la provincia. «A mucha gente le gusta tener una pieza que no sea solo bonita, sino también aprender con ella. La idea es que no sea meramente decorativa, sino también informativa», explica.
La singularidad de Cosset radica en convertir el souvenir en una pieza editorial que, al mismo tiempo que se cuelga o se guarda, también se convierte en un objeto que invita a entender Mendoza desde sus elementos más propios.
Trazar la ciudad
Las cartografías ilustradas de Mendoza no se construyen únicamente desde el diseño editorial. También hay quienes salen a recorrer la ciudad con un cuaderno y un lápiz para registrar aquello que aparece en el camino: una esquina, una fachada, una plaza, una montaña al fondo, una escena cotidiana que muchas veces pasaría inadvertida. Estamos hablando específicamente de Urban Sketchers Mendoza, una comunidad de dibujantes que se reúne para retratar distintos espacios de la provincia a partir de la observación directa.

Su práctica se basa en el dibujo in situ, capturando directamente lo que ven. Como señala su manifiesto, «nuestros dibujos cuentan la historia de nuestro entorno, de los lugares donde vivimos y donde viajamos». En cada encuentro, anunciado previamente desde su cuenta de Instagram, además de documentar un lugar y momento específicos, se construye una memoria visual colectiva de Mendoza.
Así, desde una guía ilustrada, una postal arquitectónica, un mapa de regiones vitivinícolas o un cuaderno de dibujo urbano, Mendoza empieza a narrarse y representarse de otras maneras. Cada pieza registra un fragmento distinto del territorio, pero todas comparten la invitación a detenerse a observar para volver a vincularse con el entorno.















