Consagrado como uno de los mejores diseñadores del momento. Sus ideas han revolucionado la industria del ocio y del alojamiento al introducir un nuevo concepto de conjugar las más espectaculares escenografías con el diseño de vanguardia.

  • Autor:Natalia Cazenave

Pocos son los ámbitos que no han sido explorados por este diseñador de creatividad inagotable quien se define asimismo como un monje moderno. Cada año, desde el 15 de Junio hasta el 15 de septiembre, vive completamente aislado en un complejo de cabañas diseñadas por él, en medio de la nada, trabajando desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la noche, creando su propio biorritmo. No sale a cenar, no asiste a cocktails, no va al cine, y no mira televisión. Sólo trabaja y lee, pero no revistas de arquitectura o diseño. Disfruta de la soledad y de tener una hoja en blanco para hacer lo que sabe.

Su capacidad creativa, su originalidad y su versatilidad para combinar y armonizar ambientes exclusivos convierten a este modisto urbano francés en una leyenda. Sin embargo, prefiere trabajar solo y no le gusta delegar. En una entrevista para Harvard Business Review, declaró que en el momento de emprender un proyecto se encarga de dejar todo listo y preciso. Su equipo recibe todo completamente terminado, sólo deben cristalizar y poner en la computadora el proyecto – trabaja con papel y lápiz- y hacer el prototipo. Y si se presenta algún problema técnico, vuelve a su habitación solo y lo arregla. Por otra parte, no acepta que lo contradigan en cuanto a otros aspectos del proyecto.

El gusto por la diversidad cultural e intención de brindar una mirada fresca y funcional es su trade-mark a la hora de plantear sus creaciones. Para él, su trabajo no es hacer cosas bonitas, sino introducir  sorpresas  – y así por donde se mire-, existe un juego mental, el que uno puede elegir jugar o no. En caso de hacerlo, el camino llevará al individuo más allá de lo obvio, dando a los espacios un sentido de intriga y maravilla. Según su opinión, las personas que trabajan todo el día y luego llegan a una habitación de hotel se merecen más que un empapelado de pared bonito. También, es importante destacar, que junto a Ian Schrager (magnate hotelero) crea el llamado “lobby socializing”. Innova la forma de plantear el diseño del vestíbulo de un hotel, entendido como un lugar importante de reunión para visitantes y huéspedes, donde busca crear una sensación de auténtico escenario a través de mobiliario original, utilización de la iluminación, colores destacados y estudiada distribución espacial.

Pero no todo termina allí, ya que también Philippe Starck se destaca como diseñador industrial. Lámparas, mobiliario para oficinas, botellas de agua mineral, artículos de viaje para Vuitton, gafas y otros se incluyen dentro de su currículo. Y nada queda inadvertido, ya que ha alcanzado a través de su trayectoria,  grandes premios y reconocimientos internacionales.

 

Phillipe Stark

Vista panorámica del Faena Hotel + Universe.

 

En Argentina, en el Faena Hotel + Universe es posible apreciar la impronta de este gran diseñador. Ubicado en Buenos Aires, fue concebido con la premisa de hotel-boutique. Con instalaciones escenográficas espectaculares, cuenta con 85 habitaciones que disponen de vistas panorámicas hacia la ciudad, la Reserva  Ecológica y el Río de la Plata en un silo reciclado de Puerto Madero.

 

Phillipe Starck

 

La entrada de 10 metros de altura conduce a un pasaje (denominado la Catedral), de 80 metros de largo y doble altura, acompañado por ventanas de vidrio tallado y cortinas de terciopelo dorado, junto con la alfombra roja que cubre el piso de lapacho y una iluminación tenue e indirecta.

 

Phillipe Stark

 

De la estructura original se rescataron el ladrillo a la vista en las paredes y pisos, los paneles de hierro del cielo raso, y se incorporaron antiguas lámparas industriales. Las grandes mesas de madera rústica se combinan de manera ecléctica con sillas de estilo francés, tapizadas con cuero rojo. Alrededor de las columnas hay vitrinas para guardar objetos de uso. En tanto, de las paredes cuelgan retratos de personajes bien nuestros: Borges, Maradona, Cortázar, Sandro y hasta una escultura de Gardel.

 

Phillipe Stark

Piscina y un bar con mucha personalidad en medio de un jardín aterrazado.

 

Phillipe Stark

Restaurant Bistro: blanco sobre blanco con detalles en rojo, arañas espectaculares y cabezas de unicornios en tamaño real colgadas en la pared.

 

Para Philippe Starck nada parece imposible. Solitario, riguroso e increíble trabajador busca a través de sus trazos, brindar una mejor vida, su objetivo no es el consumo masivo sino soñar con dar una vida mejor.