Ítar Pas es una entidad creada por el mendocino Alejandro Spano, habita un mundo no humano y por momentos indaga sobre los individuos reales y sus costumbres, sin llegar a entenderlos. Tiene la posibilidad de ser quien quiera ser.

    Itar Pas es un personaje virtual de género no binario, con una gran curiosidad por el mundo real fuera de su entorno artificial. Le encanta jugar con su imagen y buscar los límites de lo que las personas del Planeta Tierra entendemos como tal, porque en su universo, esas limitaciones no existen, y es esa curiosidad que le lleva a crear. Vive una realidad mutable que se adapta a sus necesidades y los gustos de cada momento, desplegando todo su cosmos a través de sus cuentas de Instagram, Youtube, y Facebook.

    Detrás de este proyecto se encuentra Alejandro Spano, multifacético artista mendocino que en los últimos años estuvo dedicado casi por completo a la escultura. «Esto nació en cuarenta. Yo venía con ganas de jugar con mi cuerpo, el género, y esas cosas, pero no sabía de qué forma encararlo y el estar encerrado con una computadora, una cámara y mi cuerpo, la situación me obligó a buscar cómo expresarme con todo eso», cuenta Ale.

    «El inicio fue muy distinto a lo que estoy haciendo ahora. Yo pensaba hacer filtros para Instagram y crear un personaje para mostrarlos, pero la verdad es que es algo bastante limitado y cuesta mucho hacerlos. Un día agarré una imagen mía y la empecé a modificar, y apareció una cara muy distinta, con rasgos que me gustaron mucho, entonces seguí creando con Photoshop a partir de retratos viejos que tenía. Después surgió la idea de meterle 3D, y todo eso derivó en crear imágenes completamente tridimensionales, pero nada fue planificado».

    Las obras, en general, están creadas desde cero con programas de modelado 3D. En algunos casos utiliza fotografías donde modifica su cuerpo real y trabaja en digital el vestuario y el escenario. Algunos de estos procesos Alejandro los comparte en las redes y podemos ver las impactate transformaciones de Ítar.

     

    Antes de volcarse a este nuevo proyecto, Spano había realizado algunas cosas en tres dimensiones, pero siempre vinculado con su trabajo escultórico. «En cuarentena no podía seguir con la escultura porque es medio raro hacerlas sólo para vos y no poder mostrarlas, y también era difícil conseguir materiales, entonces pensé que tenía que hacer arte de algún modo y lo único que podía hacer era algo digital», explica el joven.

    En cuanto a los pros y los contras de pasar del arte más tradicional a algo intangible, Alejandro resalta que él siempre disfruta de las muestras presenciales y de que el público pueda interactuar con su obra -hasta en algunas ocasiones tocarla-, algo que en la virtualidad no sucede. Sin embargo, un aspecto positivo es que las redes sociales y plataformas donde exhibe su trabajo le permiten conectarse con personas de todo el mundo. «Un personaje virtual da para mucho y no saber hacia dónde puede ir es algo que me gusta porque aparecen personas con propuestas que no se me habían ocurrido y me invitan a participar de algo que está buenísimo. Cuando algo no tiene materialidad, te puede surgir cualquier cosa en cualquier momento».

    Y es que Ítar Pas se ha unido con diseñadores de indumentaria, fotógrafos, e ilustradores de diferentes países; ha participado en un corto, y ha sido la cara del arte de tapa de un single del solista Eseneme.

    «La primera colaboración se me ocurrió a mí porque no soy diseñador de indumentaria y me costaba bastante pensar las prendas», explica Ale. «Le hice una propuesta a Mario Ocampo y él me envió un dibujo que se transformó en una prenda tridimensional y quedó muy bien. El segundo colaborador fue Esteban Mulleady, y luego vinieron muchos más. Todos han quedado conformes al ver su obra en 3D. Después me empecé a abrir a la idea de trabajar con fotógrafos e ilustradores», cierra.

    En julio se llevó a cabo el Aurora Home Festival donde invitaron a participar a Spano con Ítar Pas. Ese fue el puntapié para que comenzara a explorar con la animación, lo cual derivó en el corto In My Reality. Matías Jodar lo ayudó con el sonido holofónico y las voces. «Después de Aurora quedó seleccionado en un festival de cine de Panamá llamado Visible, y ahora va a estar en el Bit Bang Fest, un evento muy importante de animación, videojuegos y arte digital que se realiza en Buenos Aires. Ha tenido mucha llegada», explica orgulloso.

    En la actualidad existe un boom por los influencers virtuales, quienes cautivan a las agencias de marketing y publicidad, sin embargo, Alejandro aclara que su personaje no fue creado con esa intención, pero no descarta que en un futuro pueda transformarse en algo parecido. «Estos personajes me parecen fantásticos, creo que son el futuro, o directamente el presente porque consumimos muchísimo más arte, indumentaria, y productos en general a través de las redes que en la vida real, entonces creo que no tiene tanta importancia que el modelo, o la prenda sean reales», y continúa «Ítar más que una persona, es una identidad de la cual te podés apropiar, eso es lo que quiero lograr. Está abierto a que la gente piense cómo quiere intervenirlo o usarlo».

    Al ser consultado por sus objetivos Ale explica que es difícil definirlos. «En lo que a escultura se trata, siempre tuve claros los objetivos, porque más o menos sabés hacia dónde querés ir y las cosas suceden así, o no. Pero en el arte digital las cosas no se dan nunca en la dirección en la que planeás, entonces estoy aprendiendo a dejar que las cosas fluyan».

    Actualmente se encuentra trabajando en animaciones para su canal de Youtube, donde comparte parte de los procesos de creación. La idea es que Ítar pueda expresarse desde su punto de vista no humano. «Estoy elaborando guiones y viendo para dónde va. También estoy pensando en una performance que quiero hacer en vivo a través de YouTube, pero estoy viendo cómo resuelvo la idea».

    Por: Agustina Agost