Es uno de los nuevos estrenos de Netflix que encabeza el ranking de las pelis más vistas en Argentina.

    Fresca, liviana y con ese encanto del humor italiano, cuenta la historia real de Giorgio Rosa, un ingeniero que en aras de la libertad decidió construirse una isla frente a las costas de Rímini, en el mar Adriático.

    La plataforma marítima que levanta en pocos meses junto a la ayuda económica de un amigo, tenía restaurante, bar, tienda de recuerdos e incluso oficina de correos. Pronto y para diversión del verano, el lugar se pone de moda y arriban todos los días decenas de jóvenes en lanchas para disfrutar de esa tierra de nadie sin reglas ni leyes.

    El filme se centra en la batalla que inicia Giorgio Rosa con las autoridades italianas para que la estructura que construyó fuera reconocida como un Estado independiente. Su micro-nación utópica nace en un contexto de malestar mundial con la Guerra de Vietnam y las protestas por los derechos civiles, y se transforma en símbolo de libertad.

    Rosa pensaba que la isla no debería ser sólo de un piso, sino de cinco. La estructura era muy sólida y la idea era construir un piso adicional cada temporada. Era difícil mantener todas las instalaciones que necesitaba la isla, aunque Rosa y su equipo lograron construir tres baños.

    Con un tono caricaturesco, la guerra de Rosa con el gobierno italiano llega a las Naciones Unidas. El ingeniero loco a su vez transita la historia de amor con quien será su mujer de toda la vida. Se suman al equipo que decide colonizar la isla, un RRPP y una joven rebelde embarazada cuya misión será dar a luz al primer nativo de Las Rosas.

    Giorgio “era una persona muy precisa, detallista y organizada –comentó a los medios su hijo Lorenzo Rosa-. Un ingeniero en un sentido casi alemán de la palabra. Excepto por esta pequeña vena de locura que lo llevó a querer construir una plataforma para sí mismo, y luego convertirla en un estado fuera de las aguas territoriales, lo que lo transformó en el príncipe de los anarquistas”.

    Divertida, con toda la chispa de la comedia italiana, la peli es altamente recomendable para una nochecita de verano con ganas de relajar y sonreir.

    Dirección: Sydney Sibilia. Guion: Francesca Manieri, Sydney Sibilia. Fotografía: Valerio Azzali. Música: Michele Braga. Edición: Gianni Vezzosi. Elenco: Elio Germano, Matilda De Angelis, Leonardo Lidi, Tom Wlaschiha, Fabrizio Bentivoglio, Luca Zingaretti, Francois Cluzet. Duración: 117 minutos. Disponible en: Netflix.