¿Te gusta la montaña? ¿Caminar al aire libre? ¿Compartir con otros las maravillosas vistas desde los cerros? Mendoza tiene infinidad de senderos y caminos, pero hay que conocerlos o saber llegar. 

    Los días soleados de invierno nos invitan a hacer trekkings, a caminar por la montaña y descubrir rincones, vistas nuevas que nos llenan de energías y de aire puro.

    Son muchos los que se inician en esta actividad fascinante. Gracias a nuestra geografía, podemos practicarla en varios departamentos; no hace falta irnos lejos ni estar un día entero caminando. Acá te compartimos circuitos sencillos para que puedas disfrutarlos y algunas apps para que busques con tiempo la ruta a seguir.

    El turismo interno nos permite salir en días habilitados según la terminación de DNI, así que aprovechemos las jornadas. Es necesario remarcar que se debe planificar la salida (considerar la capacidad física y técnica, buscar la ruta a seguir con anterioridad, avisar a familiares y/o amigos que no participen de la actividad cuál será el destino y el horario en que se comienza la caminata; llevar celulares con suficiente batería y un botiquín básico).

    La vestimenta y el calzado son de suma importancia, no aconsejamos ir de shorts y remera mangas cortas; un pantalón largo evita rasguños de la vegetación y nos cubre de los vientos; rompevientos, lentes, cuellitos (o buff) y gorras nos protegen de estar expuestos a las temperaturas, y las zapatillas o botas con más dibujos en sus suelas son necesarias.

    La comida y el agua a cargar en las mochilas individuales son vitales: al menos dos litros de agua y diferentes colaciones dulces y saladas (barritas de cereal, frutos secos, frutas, caramelos, sandwichs, etc.). Siempre sumar una bolsa vacía para guardar todos los desechos que se generen. Y para que tu salida sea segura, debes actuar con prudencia y responsabilidad; estar atentos a lo que el cuerpo diga y guardar energía para el regreso, lo que es igual o más importante que la llegada a la cumbre.

    Aplicaciones que guiarán el andar

    Subir cerros no es como «ir al shopping», la compañía y/o asesoramiento de un Guía Profesional de Montaña es importantísimo. Pero si tenés experiencia en senderos y te orientas, podés consultar también las rutas en diferentes apps.

    Wikiloc es la preferida en el mundo de montaña, permite almacenar y compartir rutas al aire libre con georeferencias y puntos de interés. Podés crear tus propios recorridos y descargar aquellos que más te han gustado para acceder a ellos cuando no tengas conexión a la red. Después de haber terminado una ruta, está la opción de guardarla y añadir las fotos que has realizado durante el camino para que otros usuarios de Wikiloc las vean.

    Viewranger es una guía digital de las actividades al aire libre, sobre todo senderismo. Permite descubrir miles de rutas diferentes, ofrecidas por la propia plataforma y por los usuarios. Esta app utiliza el GPS del móvil por lo que te orienta durante las rutas sin necesitar datos ni cobertura. Los mapas quedan almacenados en el teléfono.

    Con Relive, se transforma la experiencia en videos 3D ya que uno puede tomar imágenes del trayecto y luego, la aplicación, las coloca en el sitio adecuado. Además de planificar la ruta, con esta app podemos elaborar una cronología sobre todo lo que hemos hecho en ella, indicando las zonas por las que hemos pasado.

    Strava: Esta app permite registrar cada una de las actividades que realizás y así analizar la evolución de tu rendimiento a lo largo del tiempo. Gracias a la comunidad social de Strava, se comparten rutas con los demás. Con la suscripción premium, se accede al seguimiento de ubicación en tiempo real, para que familiares y amigos sepan dónde estás en todo momento mientras estás practicando una actividad.

    TrailForks: Incluye senderos a lo largo de 96 países, todos comentados y fotografiados por usuarios de la aplicación. Para descubrir las mejores rutas a nuestro alrededor, solo basta con activar el GPS y seleccionar la opción ‘descubrir paseos’. Son útiles sus opciones de emergencia, para compartir las coordenadas de nuestra ubicación si sufrimos algún percance.

    Las versiones gratuitas funcionan muy bien y algunas de las Apps mencionadas ofrecen pagar por servicios e información exclusiva, datos requeridos si tus trekkings son en cerros con dificultades mayores.

    Circuitos

    Tenemos varias opciones de cerros sencillos para ejercitarnos y regalarnos un abrazo de cumbre.

    En Cacheuta, encontramos el cerro Nahuelito y Nahuel. Detrás del parador Mi Montaña, frente al Hotel Termas de Cacheuta, comienza el sendero para subir al primero y, si se desea, se puede continuar hasta el Nahuel. Se trata de un trekking corto que requiere de cierto estado físico dada la subida pronunciada y regala vistas del dique Potrerillos y de la villa de Cacheuta.

    En el puesto La Crucesita (Las Compuertas), tenemos varios ascensos posibles; uno más fáciles y otros complicados dadas las diferencias de los suelos. El cerro Negro y El Campanario son los que te recomendamos hacer.

    Tomando el camino de la izquierda, iniciamos el ascenso al Negro que llevará unas tres horas aproximadamete y dos para la bajada. Al llegar a los 2.200 msnm, lograremos ver el cerro Tupungato y diferentes picos cordilleranos. Por la misma ruta que nos lleva a la base del cerro Negro, nos encontramos con una cisterna de piedras y ahí tomamos a la izquierda para subir a la campana centenaria que los caminantes hacen sonar al llegar. Es de marcha tranquila y fácil, el suelo es de arenilla y durante todo el trayecto nos guía un arroyo. El descenso es sin inconvenientes, salvo por las plantas de rosa mosqueta que se deben sortear para terminar con pinchazos.

    El cerro Arco es uno de los más visitados en El Challao y si seguís la caminata costeando la casilla que está en su cumbre, hacia el oeste, encontrás la cadenita Santo Tomás y Gateado. Es un trekking fácil aunque requiere de buen estado físico y de unas 7 horas para lograr las tres cumbres.

    También podés optar por subir a ellos por el cauce del Río Casa de Piedras, por la tranquera o Puerta de La Quebrada que se ve a la izquierda, apenas uno ingresa al camino del Arco y así evitarás hacer el camino de subida al famoso cartelito. Hay que pasar por la piedra de Isidris, caminar una hora y encontrar el sendero.

    Por ahí también el acceso al cerro Aspero, que está a unos 6 km. al oeste del cerro Arco. En varios puntos se pierde el sendero por lo que siempre hay que apuntar hacia la cumbre del morro siguiente. Es de baja dificultad pero se requiere buen estado físico; son 15 km de trayecto y ocho horas caminando.

    La Quebrada de los Berros es otro de los sitios visitados en Blanco Encalada y es ideal para principiantes dado que el trayecto es liviano y se sigue el curso de agua que lleva a una cascada. A una hora del comienzo, está la primera vertiente súper pintoresca. Para ingresar, hay que tomar el sendero ubicado frente a la central hidroeléctrica Álvarez Condarco, se pasa por debajo de un acueducto de cemento y se sigue el sendero. Toma aproximadamente cuatro horas ida y vuelta.

    Y con dificultad moderada, están los cerros Dedos y Manos, en Cacheuta. El trekking se inicia desde el estacionamiento del Puesto del Sol y el sendero comienza pasando una quebrada muy estrecha hacia el este. El camino está bien marcado y desde la cumbre se puede ver el paredón de la presa Potrerillos, el Río Mendoza y otros cerros de la región. Si se desea, se puede continuar la caminata y llegar así al Manos, en donde encontrás una vista espectacular del Cordón del Plata, de Agua de las Avispas y de Cacheuta Norte.

    Fotos: Internet