La banda de Río Tercero que pone en lo alto al pop indie federal sonó fuerte en el Hermoso Caos Festival.

Los chicos son de Córdoba. Nahuel Barbero y Hernán Ortiz forman Hipnótica, la banda de Río Tercero que nació hace una década. Empezaron como un juego entre amigos, un proyecto experimental que pronto fue mutando en algo profesional. Y hoy copan la escena del pop indie federal, esa generación musical que rompe esquemas de centralización porteña y agita cabezas en rincones de casi todo el país.

Córdoba, junto a Mendoza y Rosario, viene gestando una ola sonora de largo impacto que repercute de punta a punta en la Argentina siglo XXI. Allí está Hipnótica, el dúo integrado por los «hermanos del corazón» Hernán Ortiz y Nahuel Barbero.

Es la tercera vez que Hipnótica suelta sus alas en nuestra tierra. Pero hace tanto de la última visita que «ya ni nos acordamos, fue hace seis años, teníamos muchas ganas de volver», confiesa Nahuel. Y anticipa lo que están preparando para el público menduco en una fiesta en la que también tocarán los locales de Huge the Cara y Spaghetti Western. Juan Attorri y Renzo Lorca se encargarán de las bandejas para “electrificar» la pista cuando llegue el momento de la fiesta electrónica.

«La verdad que sí, Hipnótica nació gracias a la gran amistad que tenemos con Hernán. Al principio no buscábamos la seriedad, el éxito; estuvimos como cuatro años sin grabar. Todo era lúdico para nosotros, hasta que el tema fue mutando a algo profesional», nos cuenta Nahuel y sabe que los Hipno ya tienen su leyenda iniciada: teloneros de The Killers en su paso por Argentina, elogiados por los Illya Kuryaki durante su presencia en un Cosquín Rock, hay pisado también escenarios como los del Lollapalooza y Personal Fest, y hoy este tándem es parte ineludible de cuanto festival haya en el país. Córdoba se mueve y ellos son muestra ferviente de esa inquietud por traspasar las fronteras y superarse cada día.

Será por ello que Barbero pronostica un show extendido en Mendoza. «Seguimos divirtiéndonos como la primera vez, abajo y arriba del escenario. Ya lo verán. Vamos dispuestos a tocar canciones de nuestros dos discos editados y adelantar los tres temas que ya están sonando del nuevo disco, así como una sorpresita especial para los mendocinos. Haremos otro tema del nuevo material», anuncia el músico y cantante con inevitable entusiasmo en su voz.

Clásico es el próximo trabajo de Hipnótica, que ya está listo y cocinado, sólo falta subirlo a las plataformas digitales. «Por cuestiones burocráticas, será en la segunda mitad del año», previene Nahuel. Fluir y De nuevo fueron los primeros singles, hasta que a principios de abril llegó -con videoclip incluido- «Así», canción popera tradicional si las hay, que cuenta con la colaboración de la solista Daniela Spalla, también cordobesa pero radicada en México desde hace algunos años. Entre otros featurings de Así se destaca el de Diego Mema (Salvapantallas, Future Ted), que grabó guitarras eléctricas, y Guille Salort en batería.

«Este disco es más orgánico que los anteriores. Seguimos jugando, experimentando, cambiamos formatos, pero ahora estamos más concentrados en el pop clásico, digamos», explica Nahuel y detalla: «El primer disco, A la luz, fue más electro indie pop, con el segundo (Ese lugar imaginario) buscamos más el sonido en sala como banda y con este encontramos lo orgánico de Hipnótica donde reina el pop tradicional, el pop clásico».

La onda de los Hipnótica, sus energías musicales y búsquedas compositivas, pasan por la identidad. Identidad del lugar que los vio nacer, crecer y desarrollarse. Su Córdoba natal. «No es que miremos feo Buenos Aires, de hecho es una plaza a conquistar por nosotros, estamos tocando todo el tiempo allá», aclara Nahuel mientras sostiene: «Pero hoy la cosa está más descentralizada, no todo pasa por ahí. Córdoba ha crecido mucho y en este momento tiene una movida increíble, como Mendoza».

Ellos eligen quedarse en Córdoba porque «nos gusta la vida de acá y tenemos cerca a la familia». Ven a Buenos Aires como «una selva de cemento» que no les atrae tanto a las sierras verdes y amarillas del otoño cordobés. «Nuestra tierra se traduce en nuestro arte, escribimos y cantamos y nos inspiramos de nuestro entorno», dice el Nahuel Barbero, incluyendo en sus palabras a Hernán Ortiz ya que lo reconoce casi como su «alma gemela».

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