La nueva mesa mendocina es diversa y cada vez más consciente de su identidad. Se apoya en el territorio, en la memoria, en la cultura urbana y en el disfrute compartido. Y sobre todo, confirma algo: hoy salir a comer en Mendoza es un planazo. Chequéate acá abajo estas aperturas nuevas en la Ciudad y sus alrededores.
Café Rumano: el espíritu del bar europeo, pero mendocino

En plena Arístides, Café Rumano propone algo distinto dentro del mapa nocturno local: un bar urbano pensado para vivirse de pie, en movimiento, entre música fuerte, luz tenue y una atmósfera bohemia que invita a quedarse. Inspirado en los bares de tapas europeos (esos espacios pequeños donde se pica algo, se toma una copa y la música siempre acompaña), el proyecto apuesta a la descontractura como plan en sí mismo.
La experiencia gira en torno a la barra y a un sector “de parado” que rompe con la lógica tradicional de mesa fija. Acá se puede circular, conversar, cambiar de lugar y dejarse llevar por una propuesta que mezcla snack food, vinos y coctelería en partes iguales. La carta es simple pero con giro: tapas finger food en porciones individuales, pensadas para comer apoyado, charlando o escuchando música, sin necesidad de sentarse.
Tanto la gastronomía como la coctelería se apoyan en productos locales, de estación y una mirada residuo cero, donde las mermas se reutilizan para fondos, almíbares e infusiones, reduciendo el impacto ambiental. La carta de cocktails fue desarrollada por Sabrina Rodríguez Cuack, mientras que la propuesta de tapeos cuenta con la curaduría del chef asesor Santiago Orozco Ruso.
Uno de los grandes diferenciales de Café Rumano está en la libertad: no solo en cómo se habita el espacio, sino también en la carta, donde todas las tapas, vinos y cocktails mantienen un mismo precio dentro de su categoría, facilitando la elección y alentando a recorrerla sin restricciones. Encontralo en Arístides Villanueva 521 de Ciudad, de martes a domingo de 19 a 3 am.
Vicolo: un paseo italiano por el Mall de Palmares

Vicolo es un rincón donde conviven Milán, Turín y Nápoles en clave mendocina, y donde todo gira alrededor de un arte simple pero esencial: sentirse bien. Inspirado en los pequeños callejones italianos, el espacio funciona como un mercado urbano que invita a recorrer sin apuro, elegir con tiempo y quedarse un rato más.
Más que un solo local, Vicolo es un paseo gastronómico y comercial donde coexisten café, bistró, pizzería (recomendado IN), salumería, vinoteca, almacén y florería, todos integrados en un mismo recorrido. La propuesta combina opciones para disfrutar en el momento con productos delicatessen para llevar, siempre con foco en la calidad, los sabores sofisticados y una experiencia cuidada en cada detalle.
El concepto invita a habitar el espacio de distintas maneras: desayunar tranquilo, almorzar algo liviano, compartir una pizza, tomar un café, elegir un buen vino o llevar flores. Todo convive de forma natural, replicando ese espíritu italiano donde la comida, el encuentro y lo cotidiano se mezclan sin esfuerzo.
Ubicado en el corazón de Palmares Mall, Vicolo propone una experiencia accesible y relajada, pensada tanto para una pausa rápida como para quedarse disfrutando.
RAMAL: coctelería, tapas y noches que conectan
RAMAL es un club de tragos y tapas pensado como punto de encuentro nocturno, un lugar donde la música marca la noche y la barra invita a quedarse. Inspirado en la cultura ferroviaria, el proyecto no busca reproducir el pasado sino tomarlo como metáfora: conexión, movimiento y encuentro.

La idea nace del cruce entre coctelería de autor, tapeo español y una estética que dialoga con lo ferroviario sin caer en lo literal ni lo museístico. Las vías funcionan como símbolo y como hilo conductor: unen personas, historias y noches que se cruzan en un mismo espacio.
La propuesta gastronómica se apoya en tapas y platos para compartir, con fuerte influencia española y mediterránea, y una mirada contemporánea sobre la cocina de barra. Tortilla española —clásica o con sobrasada—, envoltinis de zucchini, bruschettas de escabeches y patés, provoleta a la chapa y empanadas criollas de matambre forman parte de una carta pensada para acompañar la coctelería y alentar el encuentro alrededor de la mesa… o de la barra.
Lo que distingue a RAMAL dentro de la escena mendocina es su concepto integral. No es solo un bar ni solo un lugar para comer: música, tragos, gastronomía y estética funcionan como un todo. La curaduría (de la carta, de las canciones, del ritmo de la noche) es el verdadero sello del lugar.
Visítalo en Sarmiento 784 de Ciudad, de lunes a domingo de 18 a 1:30am.
Biri Biri Cantina: una cantina latinoamericana donde la comida también cuenta historias
Biri Biri Cantina es mucho más que una cantina: es un espacio de encuentro, memoria y cultura latinoamericana. Relajada, diversa y sin pretensiones, la propuesta busca que artistas, trabajadores, familias, gastronómicos y turistas compartan mesa, comida, música y charlas largas. Acá, el objetivo es simple: sentirse en casa.

El proyecto nace de una historia familiar atravesada por el exilio político, una experiencia común a muchas familias de Argentina y de América Latina. Ese viaje forzado se transforma en el corazón de la cantina: cada plato funciona como un recorrido gastronómico y emocional, una forma de contar lo vivido a través de los sabores.
La casa que hoy alberga Biri Biri también es parte fundamental del relato. A principios de los años 90 fue estudio jurídico y espacio de organización y defensa de los derechos humanos. Con el paso del tiempo, la siguiente generación —más ligada al arte y la cultura— la convirtió en un centro cultural por donde circularon artistas y activistas de Mendoza y de todo el país. El desafío fue traducir toda esa historia al lenguaje de la cocina, y hacerlo desde el trabajo colectivo y familiar.
La propuesta gastronómica recorre distintos territorios de América Latina, reivindicando la diversidad y riqueza culinaria del continente. En la carta conviven platos como el lomito argentino, el chaufa peruano y, como emblema del lugar, los tacos al pastor mexicanos, elaborados con tortillas caseras de maíz nixtamalizado y carne de cerdo cocida durante largas horas, logrando sabores profundos y auténticos.
El trabajo con los ingredientes es uno de los pilares del proyecto. Biri Biri prioriza productores locales y procesos artesanales: papines andinos cultivados en Tupungato por Quipu de los Andes, panes de masa madre de la zona y tortillas hechas por un amigo de la casa, nacido en México y radicado en Mendoza. La estacionalidad, el origen y el cuidado en cada preparación son parte esencial de la experiencia.
Biri Biri invita a quedarse, a ampliar la mesa, a compartir con desconocidos y a irse con nuevos amigos. Queda en Rivadavia 680 de Ciudad y abre de miércoles a domingos para que disfrutes todo el día.
Áspero Cocina en altura: cocina de montaña con el fuego como lenguaje
Áspero es un restaurante de montaña que nace como consecuencia directa del paisaje que lo rodea. Ubicado en Potrerillos, el proyecto parte de lo esencial: la altura, el clima, la cordillera y el producto.

La inspiración surge del propio territorio y de la necesidad de construir una propuesta gastronómica que represente a la montaña mendocina desde una mirada actual. Áspero pone en valor la identidad del lugar y sus productos, reinterpretándolos con técnicas contemporáneas pero sin perder la raíz ni la conexión con lo simple.
Desde la primera visita, la idea es clara: que quien llega sienta que entró a un refugio de montaña. Que baje un cambio y se deje atravesar por la experiencia incluso antes de sentarse a la mesa. El fuego, los aromas, el silencio y la vista abierta a la cordillera forman parte del recorrido tanto como los platos.
La cocina es regional y de montaña, con influencias de la cocina argentina y un fuerte protagonismo del fuego. Carnes, vegetales y cocciones lentas atraviesan una carta que prioriza sabores definidos y sin exceso de intervención. A esa impronta se suma una cocina casera y reconfortante —como la lasagna— que conecta con lo simple, lo cálido y lo bien hecho. También hay tapeos pensados para compartir, ideales para disfrutar con una copa de vino y el ritmo que propone el entorno.
El trabajo con los ingredientes se apoya en productores locales y de cercanía, con una carta que se adapta a la estacionalidad y al producto disponible. Las técnicas buscan potenciar el sabor natural de cada ingrediente, respetando su origen y el contexto en el que se cocina.
Lo que distingue a Áspero es su vínculo real con el entorno. No es un restaurante inspirado en la montaña: está en la montaña. Todo nace desde ahí. Visitá Áspero en Los Zorzales, Potrerillos. Miércoles a domingo de 12 a 16 y de 18 a 23:30 hs.
Ducks Burgers: amistad, calle y hamburguesas con identidad
Ducks Burgers nace desde la calle, el barrio y la ciudad que vio crecer a quienes están detrás del proyecto. Es un espacio gastronómico inspirado en ese ambiente real donde se forjan amistades, se comparten momentos y se acumulan anécdotas que quedan para siempre. Cada detalle del lugar busca transmitir esa energía urbana: la de salir, encontrarse y vivir experiencias auténticas, más allá del simple acto de comer.

El origen del proyecto es tan genuino como potente: la amistad. Dos amigos que se conocen desde los cinco años y que, treinta años después, siguen compartiendo el camino. Crecieron juntos cerca del Parque Central, se mudaron al mismo barrio y construyeron una historia atravesada por salidas, recorridos urbanos y vivencias compartidas. Ducks es, en esencia, una extensión de todo eso: lo real, lo cotidiano y lo que se disfruta en equipo.
La propuesta apunta a que quien entra por primera vez viva algo distinto a la típica comida rápida. Acá la hamburguesa es una excusa para compartir. Un plan para ir con amigos, pareja o familia, y para generar recuerdos. Ducks busca que el público se identifique con el espacio, con la comida y con la historia que se respira en el lugar.
La cocina se apoya en la burger callejera, con personalidad y actitud. Inspirada en las hamburgueserías de New York, donde la burger es parte de la cultura urbana, la propuesta toma ese espíritu y lo traduce a Mendoza. Calles, edificios, vías del tren y ritmo de ciudad se transforman en sabor, estética y experiencia.
Las hamburguesas estrella están inspiradas en la película noventosa Mighty Ducks, un relato que condensa el ADN del proyecto: amistad, equipo y ganas de ir por todo. CONWAY, BANKS, GOLDBERG y BOMBAY son algunas de las burgers insignia, cada una con identidad propia, pensadas para que cada persona encuentre su favorita y se sienta parte del equipo.
El corazón de la propuesta es su blend de carne propio, desarrollado tras meses de pruebas y ajustes, inspirado en las mejores burgers neoyorquinas. Jugoso, intenso y bien callejero, se combina con pan de papa, quesos como cheddar y provolone, bacon, verduras frescas de estación y la firma de la casa: la Salsa Ducks, creada para completar la experiencia desde el primer bocado. A eso se suma la técnica smash, que logra una carne crocante por fuera y jugosa por dentro, y papas fritas pensadas como un complemento protagonista, no secundario.
Queda en Av. Belgrano 1194 de Ciudad y abren todas las noches de 20 a 00 hs, pero jueves, viernes y sábados también abren de 12 a 15 hs.

















