Escrita por Alejandro Casona en 1937, la obra transcurre en el Sanatorio de Almas, un lugar insólito donde la muerte se administra con inquietante naturalidad, sin juicios ni prohibiciones. Al frente está la Dra. Roda, que sostiene el método heredado de su fundador: ofrecer a quienes han perdido toda esperanza un entorno que parece facilitar su renuncia cuando, en verdad, procura crear las condiciones para que vuelvan a vincularse, recuperen una razón para permanecer y elijan por sí mismos seguir viviendo.
La llegada accidental de dos periodistas enamorados altera el funcionamiento del sanatorio y pone en movimiento una trama de encuentros, equívocos y revelaciones. A medida que las certezas de sus habitantes comienzan a resquebrajarse, la comedia deja al descubierto la fragilidad que se esconde detrás de cada personaje. Sin negar el dolor, la obra defiende la posibilidad de que una vida cambie cuando alguien vuelve a ser mirado, escuchado y acompañado.
