La obra combina teatro, música, humor, efectos especiales y juegos con el público. Su eje está puesto en la relación entre los niños, la tecnología y la necesidad de recuperar espacios de juego compartido en familia.
La historia comienza cuando Lía recibe el regalo de sus sueños: su primera tablet inteligente. A partir de ese momento, sus antiguos juguetes temen quedar olvidados en un cajón. Sin embargo, cuando la batería de la pantalla llega a cero, comienza una aventura que llevará a los personajes a descubrir que la tecnología puede formar parte de la vida cotidiana, pero que también es necesario reservar tiempo para imaginar, compartir y jugar.
