Un hombre solo, una silla, una mesa. De pronto, comienza a multiplicarse y luego a desarmarse. Entre gestos absurdos y palabras fragmentadas aparecen campesinos, reyes, amantes y fantasmas de París.
Damiens, de Cristian Palacios, es un viaje teatral donde lo grotesco y lo poético conviven, que habla del cuerpo como escenario de la belleza y del horror, y la memoria se filtra entre la risa y la incomodidad.
Un espectáculo visceral y perturbador que interpela al espectador desde la primera respiración hasta el último silencio.
