A partir de su propia historia reciente, Martín Rechimuzzi escenifica el delirio que sucede al interior de muchas familias en la actualidad.
Enmarcado en un típico cumpleaños de 15 en un salón del conurbano bonaerense e interpelando a la razón y la locura en tiempos modernos, los diferentes personajes interpretados oscilan entre la risa y la nostalgia, invocando en forma festiva a los presentes y los ausentes.
