La actividad propone una jornada pensada para reconectar con lo esencial, disfrutando de los paisajes vitivinícolas y la tranquilidad del entorno, visitando una de las bodegas con mayor producción vitivinícola local.
El programa incluye una sesión de yoga orientada a equilibrar cuerpo y mente, promoviendo la conexión con la naturaleza y el movimiento consciente. A lo largo del día, los participantes podrán disfrutar de un espacio de calma y renovación.
La propuesta se completa con una experiencia gastronómica y enológica que contempla una selección de charcutería gourmet, empanadas, postre y vino. Además, se realizará una visita guiada por la bodega con degustación de cinco vinos, permitiendo descubrir la identidad y el proceso de elaboración de sus etiquetas. Este menú también cuenta con opción sin TACC o vegetariana.
