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Disney y la magia perdida de la animación 2D

El estudio de Walt Disney parece haber perdido su esencia: la de la animación como lenguaje propio y la innovación técnica. Una lista de cortometrajes que muestran su encanto olvidado.

Durante décadas, Disney fue sinónimo de magia, fantasía y canciones inolvidables, pero lo que menos se sabe es que el corazón más experimental del estudio son, justamente, sus cortos animados y no tanto sus largometrajes. 

Desde los años 30, estas producciones audiovisuales breves fueron el campo de pruebas de Walt Disney Animation Studios para nuevas técnicas, estilos y tecnologías que luego marcarían el rumbo de toda la animación comercial. Pero, con el tiempo eso cambió. El mismo precursor del formato híbrido 2D/3D lo abandonó, dejando el juego de la experimentación libre para otros estudios.

A mí me gustaba mucho Disney. Pero ya no tanto. Sin embargo, hay algunos de sus cortometrajes que me siguen emocionando. Al final de la nota les dejo cuáles son y cuál es la magia de cada uno. 

Cortometrajes que demuestran la magia (¿olvidada?) de Disney 

En los inicios, la compañía de Walt Disney probó el sonido sincronizado en «Barco de vapor Willie» (1928);  el color technicolor en «Árboles y flores» (1932) y el movimiento de cámara multiplano en «El viejo molino» (1937); recursos que luego harían posible la profundidad visual de las películas «Blancanieves» y «Bambi».

A lo largo del tiempo, esos pequeños ensayos se convirtieron en un espacio de libertad: animadores, directores y diseñadores podían probar ideas que en un largometraje serían demasiado arriesgadas o costosas. 

Esta tradición de experimentar tuvo su cumbre en «Fantasía» (1940), donde Disney usó la música clásica como materia prima para crear piezas de animación pura, sin narrativa convencional; era solo forma, color y movimiento al servicio del sonido. 

60 años después, «Fantasía 2000» retomó esa idea; este film es una antología de segmentos animados sobre dicho género musical, cada uno con un estilo visual distinto. El último, «La suite del pájaro de fuego», con música de Stravinsky y dirección de Paul y Gaëtan Brizzi, es el más extraordinario. Propone una fusión de música, mito y animación pintada a mano mezclada con efectos digitales que hoy siguen siendo impresionantes. 

Lo vi en el cine cuando salió y sigue siendo todo lo que Disney debería haber continuado produciendo. Pero no. La tradición de innovar con música e imágenes se fue perdiendo, y a mediados del siglo pasado el estudio dejó de producirlos regularmente. De hecho, fue Pixar quien mantuvo viva la costumbre de sorprender con sus cortos en formato 3D. 

Pero en 2012, la compañía creada por Walt Disney retoma el impulso y lanza un producto extraordinario: «Paperman» (2012), corto dirigido por John Kahrs, estrenado antes de «Ralph el demoledor» y ganador del Oscar al Mejor Cortometraje Animado.

Este cortometraje combina animación 2D dibujada a mano con modelos 3D digitales gracias a una herramienta que el propio estudio desarrolló llamada Meander. Los animadores podían dibujar directamente sobre los cuadros digitales, logrando ese efecto único de líneas vivas y textura de papel. Está contado sin diálogos, en blanco y negro con un toque de color, como una película romántica del cine mudo. 

Lo que Disney creó y abandonó pero que otros estudios supieron aprovechar

Un gran error, a mi parecer, es que Disney no llevó la técnica Meander a sus largometrajes, sino que la dejaron casi exclusivamente reservada al formato corto. Un intento de búsqueda entre lo dibujado y lo digital se pudo ver en 2002, en «Planeta del Tesoro». Pero el film fue un fracaso comercial y fue, en parte, lo que llevó a Disney a alejarse de la animación 2D durante años. Hay algo trágico en eso y, también, en el hecho de que la obra que más lejos llevó esa combinación entre animación a mano y animación mecánica fue también la que la enterró.

Sin embargo, ese espíritu sigue vivo en producciones de otras compañías: Sony con «Spider-Man: un nuevo universo» (2018) y «La familia Mitchell vs. las máquinas» (Sony); o Netflix con «Klaus» y «Las guerreras K-pop». DeY de esta manera, se demuestra que el estilo que Disney inventó y luego abandonó, terminó ganando pero sin Disney. De hecho, desde el 2023, el Oscar a Mejor Película Animada se lo han llevado otras compañías.

En su búsqueda por monetizar franquicias con remakes en live action, Disney Animation Studios parece haber perdido de vista lo que lo hacía único: la animación 2D como lenguaje propio, como experimento, como magia. 

Listado de cortos favoritos

«Es hora de viajar» (2013)

Dirigido por Lauren MacMullan. Estrenada antes de «Frozen» y quedó nominada al Oscar.

 

«Juntos nuevamente» (2021)

Dirigido por Zach Parrish, publicada antes de «Raya y el último dragón».

«Lejos del árbol» (2021)

De Natalie Nourigat, se estrenó antes de «Encanto».

«Juntos nuevamente» (2021)

Dirigido por Zach Parrish, publicada antes de «Raya y el último dragón».

 

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