Skip to content Skip to footer

De charla y café: cinco clásicos mendocinos que desafían el tiempo

Son mucho más que cafeterías. Son espacios de encuentro, memoria y charlas interminables. Conocelos.

En momentos donde todo late al ritmo de la modernidad y las tendencias pasajeras, aún resisten espacios donde el tiempo parece haberse detenido. Los cafés clásicos de Mendoza son refugios de encuentro, donde el café –sin pretensiones, pero con alma– se convierte en pretexto para largas charlas y conexiones genuinas. En estos lugares, la premisa es simple: compartir una taza y disfrutar de la compañía, tal como se hacía en tiempos pasados.

En esta nota te presentamos 5 verdaderos “templos sociales” que debes conocer como buen mendocino/a. Cafés que nos recuerdan historias pasadas, nos hacen sentir reconocidos, nos evocan momentos con familiares que ya no están pero que honramos cada vez que volvemos a visitarlos. 

Via Civit, tradición en la vereda

La calle Emilio Civit es, sin dudas, un emblema de la ciudad mendocina. En sus extensas veredas, casi llegando a la esquina con Olascoaga, se ubica Vía Civit. Este café, amado por todos por sus increíbles panificados, es un punto de referencia para quienes buscan revivir la costumbre de sentarse en la vereda a conversar. Via Civit no solo destaca por su excelente atención y deliciosas masitas, sino también por su atmósfera acogedora y la elegancia de sus instalaciones. 

Cuando se instaló en los años ‘90, no existía en Mendoza una confitería y panadería de tal calibre. Y así fue su éxito, que perdura hasta el día de hoy. Si bien sus precios son más elevados que el resto de las cafeterías que integran este listado, no deja de ser una parada imperdible, especialmente ahora que comienza la vendimia, donde la vereda se tiñe de celebración.

Dirección: Av. Emilio Civit 277, Mendoza, Argentina

Horarios: Todos los días de 8:00 a 22:00 hs.

El Cafetal, el café del pueblo

Desde 1971, La fachada del Cafetal luce la leyenda “El café del pueblo”. Aunque antes estaba ubicado en calle Necochea, hace poco que se trasladaron a la vuelta: 9 de julio 1357. Este lugar tiene la capacidad de atender a más de cincuenta clientes y servir más de mil pocillos diarios

En lo personal, recuerdo ir seguido de chica antes de entrar al colegio o luego de acompañar a mi viejo a hacer trámites. Siempre fue una parada especial, donde por pocos billetes te sonreía la panza y el corazón también. El Cafetal es eso, un punto de encuentro donde se discute de política, fútbol e incluso chimentos. Su éxito radica en la combinación de buena atención, precios accesibles y la calidez de un ambiente que, a pesar de crisis y de una pandemia, ha sabido mantener su esencia.

Dirección: 9 de julio 1357, Capital, Mendoza

Horarios: Lunes a sábado de 7:00 a 22:00 hs.

Jockey Club Café, un legado familiar emblema

Es difícil no reconocerlo. ¿Su ubicación estratégica lo convierte en un lugar muy concurrido? Sí, pero es más que eso. Fundado el 4 de julio de 1942 y radicado en la esquina de España y Espejo desde 1947, el Jockey Club Café es uno de los más antiguos de Mendoza. Siguiendo la estela de la familia Alonso, que lo ha regentado por generaciones, este café se ha ganado un lugar especial en la memoria de la ciudad. 

Iniciado por Pedro Alonso –un lechero con visión de futuro que quiso brindar un espacio en la zona bancaria–, hoy es punto de encuentro para políticos, artistas, turistas y para quienes necesitan un cortado rápido y un diario en mano. Aunque ha evolucionado para adaptarse a las demandas de la era post-pandemia, la esencia de conocer a los clientes por su nombre y sentirse parte de la familia sigue intacta.

Dirección: Espejo 194, Ciudad de Mendoza, Argentina

Horarios: Lunes a sábado de 7:30 a 21:00 hs.

Via Veneto Café, un rincón de contertulias y recuerdos

Situado en la vereda Norte de la calle Amigorena, Via Veneto Café está en manos de la tercera generación de los Conte. Sus orígenes se remontan a su paso por la galería Tonsa y a la influencia de personajes emblemáticos, como el exjugador y contador Jorge Cattáneo, que recuerda con nostalgia las tertulias deportivas y de debate que llenaban sus mesas. 

Entre jugadores, periodistas y políticos, este café se transformaba y se transforma aún, especialmente en los días de mundial, en una verdadera tribuna de cancha. Además, su historia está impregnada del recuerdo de Don Leonardo, un dueño carismático y amante de la canzonetta italiana, cuya alegría y sencillez dejaron huella en cada rincón del establecimiento. Una parada obligada para pedirte un cortado y una medialuna recién hecha.

Dirección: Calle Amigorena 

Horarios: Todos los días de 7:00 a 22:00 hs.

Tostadero Puerto Rico, sabor y conversación en la Alameda

Ubicado en la calle Córdoba 27, donde comienza la Alameda, Tostadero Puerto Rico es otro de esos espacios que se convierten en ritual: el aroma a café recién molido invade el ambiente, las mesas se llenan de gente que se saludan por su nombre y se despiden con una sonrisa. Clientes de todos los rincones se reúnen aquí para disfrutar de un cortado preparado por sus mozos, mientras se tejen largas charlas y se comparten anécdotas. 

La calidad del café y el trato cercano han convertido a este tostadero en un lugar de peregrinaje para quienes buscan lo “bueno, bonito y barato”, sin necesidad de redes sociales o de la última moda en especialidades. Porque al final si el café es bueno y la compañía es genuina, es el plan perfecto. 

Dirección: Córdoba 27, Capital, Mendoz, 

Horarios: Lunes a sábado de 8:00 a 20:00 hs.

Entre recuerdos y miradas al futuro

La pregunta que surge en cada uno de estos encuentros es inevitable: ¿qué es lo que ha permitido a estos cafés subsistir en el tiempo? La respuesta parece estar en la combinación de tradición, autenticidad y, sobre todo, en la capacidad de transformar lo simple en algo memorable. Estos espacios no compiten con la modernidad por ofrecer el café más sofisticado, sino por brindar un ambiente donde la conversación se prolonga, donde los clientes se sienten parte de una comunidad y donde el tiempo se detiene, aunque sea por unos minutos.

Rescatar y valorar estos cafés clásicos es, en definitiva, una invitación a volver a conectar con lo esencial. En un mundo que avanza a la velocidad de un clic, estos refugios mendocinos nos recuerdan que a veces basta con un café –sin etiquetas, sin modas– para hacer que la vida tenga un poco más de sabor y significado. 



Facebook
Twitter
LinkedIn