Al plato, en sándwich, clásicas o innovadoras, de carne o veggies, siempre es momento para comer una mila.

    La milanesa es una de nuestras comidas típicas; en sándwich o al plato, frita o al horno, con papas fritas o puré, de carne o veggie, este plato es el favorito de todos sin importar la edad que tengamos ni el tiempo que dispongamos para cocinar.

    La milanga, dicen, que nació en Milán en 1134 y que la llamaron cotoletta. Los inmigrantes la trajeron a nuestro país y en 1950 se hizo popular su versión napolitana.

    Fue por accidente que don José Nápoli, dueño de un bodegón, tapó una mila que se le había quemado con salsa de tomate, jamón y queso, los típicos ingredientes de las pizzas que le ordenaban sus clientes.

    Lo cierto es que la milanesa nos saca de apuro pero también nos hace quedar como dioses de la cocina cuando hacemos alguna reversión o le damos nuestro toque.

    Y si sos de quienes quieren aprender nuevas formas de hacerlas, esta nota es para vos.

    Milanesas de diferentes cortes de carne

    De entraña: Contundente pieza de carne que, primero, se marina con salsa inglesa, perejil, mostaza y ajo en polvo. Se lleva a cocinar durante 12 horas al horno a baja temperatura para que gane terneza e intensidad de sabor. Y luego se reboza para freírla hasta que quede con una corteza crocante. Como acompañante, un suave puré de papas.

     

    De bife de chorizo angosto: Una pieza de 180 grs. de bife de chorizo angosto que se pasa por panko, por un ligue hecho de huevo, parmesano, perejil, mostaza y pimienta, y luego nuevamente por panko para lograr una corteza gruesa y sabrosa.

    Puede freírse o cocinarse al horno y para acompañar proponemos unos fideos con manteca o espinacas a la crema gratinadas con mozzarella y parmesano.

    Milanesa con cheddar, huevo, panceta y verdeo – Cervecería Artesanal en Caseros – Diselo Beer

     

     

     

     

    De nalga: Una pieza de carne de 250 grs. para compartir, se puede hacer con pomodoro, jamón cocido, muzzarella, tomate en rodajas, aceitunas negras y perejil. O con muzzarella, cebolla blanca, morada y de verdeo más orégano), o también con mozzarella, cheddar, panceta crocante, barbacoa, huevo frito y perejil).

    De peceto: El peceto es rebozado en pan rallado, se sella la milanesa en la sartén con aceite de oliva y se sirve con tagliatelle, una pasta larga artesanal al huevo con manteca y queso.

    De ojo de bife: el ojo de bife se reboza en pan rallado y luego en panko para que quede una milanesa bien crocante. Se acompaña de papas fritas y es ideal para disfrutar en su amplio deck con vistas al río, rodeado de vegetación.

    Milanesas veggies

    Girgolangas (Milanesas veganas de Gírgolas) Receta de anicasale- Cookpad

    Girgolangas: La milanesa de gírgolas, un tipo de hongo de textura bien carnosa son de un intenso sabor que se hace rebozadando los hongos en panko y friéndolos. Entre panes va muy bien con lechuga, finas rodajas de tomate y una salsa golf casera a base de mayonesa de garbanzos y salsa de tomates naturales.

    Milanesas de berenjena| Recetas Nestlé

    De berenjena ahumada: Se fríe y gratina al horno de barro con mozzarella, tomate, orégano y polvo de ajo frito. El toque especial lo da la primera cocción de la berenjena que se hace a fuego directo, otorgando un toque ahumado muy especial.

    Milanesas De Seitán Al Horno | Verde Olivia

    De seitán: Se condimenta muy bien el seitán (preparado alimenticio a base de gluten de trigo), se reboza con un mix de harinas y luego se fríe hasta lograr una corteza extra crocante. Se puede servir entre panes con pepinillos, lechuga y salsa tártara o con pepinillos, mayonesa de kimchi y cilantro.

    Recetas con palta: +13 comidas fáciles y... 100% deliciosas

    De palta: En sticks para picar. Esta versión se prepara con bastones de palta en su punto justo de maduración, doblemente rebozados en panko con orégano, pimentón, pimienta y sal. Se cocinan al horno y se sirven con un hummus de remolacha y un pesto de kale.

    Milanesas innovadoras

    De bife de chorizo a la parmigiana: Se prepara con bife de chorizo, harina, huevo y pan rallado. Una vez lista la milanesa, primero se sella en manteca clarificada y luego se termina al horno con pomodoro y queso cuartirolo por encima. Se sirve aromatizada con orégano fresco deshidratado y acompañada de papas rejilla.

    Clásica napolitana: La pieza de carne se marina por 24 horas en una mezcla de huevo, provenzal, pimienta y sal. Se reboza con pan rallado casero, se fríe y luego se completa con pomodoro, jamón y abundante queso mozzarella por encima. Se lleva a horno y se sirve gratinada, con papas o puré de papas.

    A la fugazzeta: Milanesa frita de ojo de bife terminada al horno de barro con mix de quesos muzzarella, sardo, cheddar y parmesano más cebolla morada cortada en juliana y eneldo fresco. 

    Con jamón y morrones: Pieza de bola de lomo con jamón, morrones asados, provoleta y pesto clásico, acompañada de papas fritas. Para sumar más sabor y textura, su rebozado es con un pan rallado casero previamente ahumado con astillas de nogal.

    De impronta Tex – Mex: una opción más que original que lleva cheddar, mozzarella, panceta crocante, palta fresca y salsa BBQ casera. El toque especial es que la carne se marina con leche, salsa inglesa, mostaza, perejil, ajo y pimienta. Un mix de hojas verdes es ideal como acompañante.

    Milanesas en sándwichs

    De lomo: Un homenaje al tradicional katsu-sando japonés que se hace de cerdo. En este caso usamos una pieza de lomo jugoso rebozado en panko, pickles caseros que aportan un toque fresco y una mayonesa casera de miso que aporta humedad y realza los sabores. Pan tipo lactal casero, apenas tostado.

    De nalga en pan francés: Servida en pan francés apenas tostado con fetas de queso sardo, finas rodajas de tomate, lechuga capuchina picada y aros de cebolla morada. La clave está en cortar la carne bien finita y marinar por 12 horas en frío con huevo, ajo, perejil, mostaza de Dijon y leche. Rebozarla con pan rallado y freír en abundante aceite.