Andrés Fozzatti, el Chef Ejecutivo de Finca de Decero, elige para sus platos productos regionales de estación, «en ellos se puede ver los “frutos” de la tierra según la época del año».

Su primer trabajo dentro de una cocina fue en una pizzería, «la idea era trabajar y aprender, fue un lugar en el que incorporé muchas cosas».  Andrés Fozzatti ha trabajado en restaurantes de bodegas como el Cavas Wine Lodge durante cuatro años, en Casarena con chef Moon, en países de Europa como España, en Astrid & Gastón en Buenos Aires, además da clases de cocina regional en la Escuela Malvinas Argentinas. Su carrera es corta pero intensa.

¿Cuál es tu plato estrella?

Me gusta mucho la cocina de producto y la cocina frío-caliente. El menú que estamos preparando en este momento en la bodega (Decero) es lo que me destaca. La idea es que la gente cuando venga a Mendoza y pruebe los productos de la carta, sepa qué es lo que se está dando la tierra en esa época.

¿Qué productos preferís para cocinar?

Las carnes y los pescados. La parte más divertida de la gastronomía es hacer un plato, ahí es donde se ven los resultados, se ve cómo estuvo tu día. Todo se sintetiza en el plato, la creatividad es importante porque cocineros somos muchos, pero ahí es donde se destaca cada uno.

¿Cómo se alimenta tu creatividad?

Leyendo. En internet hay mucha información. Viendo las redes sociales. Saliendo a comer a restaurantes o bodegas, eso te ayuda porque por ejemplo se pueden encontrar ingredientes que van bien con otros que uno no sabía, o probas algún sabor nuevo. Netflix, donde encontraras series como Chefs Tables. De los viajes, aunque sea de vacaciones, siempre me traigo algo para cocinar, además de disfrutar la gastronomía de cada lugar. También es muy importante el trabajo con otros chefs nacionales e internacionales; la fusión se hace enriquecedora. Ayuda mucho conocer otras culturas, otras formas de preparar platos.

Tu última experiencia con otros chefs…

Hace poco cocinamos en la bodega en conjunto con Mark Woolgar, un reconocido chef australiano. Hace un año atrás Mark estuvo en Mendoza, visitó la bodega, le gustaron los vinos, la gastronomía y quiso hacer un evento en conjunto guiado por él. Comenzó su carrera allí donde trabajó para los Juegos Olímpicos, hoteles 5 estrellas, entre otros. Mitad de año vive en Melbourne y la otra en Londres, donde cocina para el IV Conde de Northumberland, Henry Percy. Tiene un curriculum muy extenso. Fue una experiencia enriquecedora.