Platos típicos de diferentes partes del mundo, invenciones propias y muchas opciones veggie en formato para compartir son la clave de este restó donde destaca la excelencia de su servicio y su gastronomía de alto vuelo.

    Frente a la ciclovía, en el límite entre Capital y Godoy Cruz, existe un lugar con una propuesta gastronómica que lo hace único. Nos referimos a Cocina Gardenia, el restó que lleva adelante la chef Ginella Mazzocca.

    El concepto es simple y desestructurado, pero destaca por su originalidad y, sobre todo, gran calidad. Se trata de platitos para compartir con opciones que van desde comidas típicas de diferentes partes del mundo, hasta invenciones donde su creadora despliega toda su creatividad.

    Ginella trabaja bajo una premisa: una carta acotada de entre siete y ocho platos que se renueva completamente todos los meses. Esto, además de darle dinamismo a la oferta, logra que el público esté expectante a las novedades y siempre quiera volver a probar algo nuevo.

    «Nuestro concepto es el cambio. Muchas veces nos piden que dejemos algunos platos, pero siempre queremos cambiar.  Renovar los platos cada cuatro semanas en un esfuerzo muy grande, pero a la vez siempre que vas podés probar algo diferente.», cuenta la chef.

    Ginella es de Chubut, donde estudió gastronomía. Hace cuatro años vino a vivir a Mendoza donde trabajó en el restaurante María Antonieta y se enamoró de la provincia.  «Me encanta Mendoza, la gente, el clima…» Hace un año, luego de idas y venidas, decidió instalarse de forma permanente en la ciudad. «Cuando volví estuve trabajando con unas amigas en La Central Vermutería y por primera vez me dieron ganas de hacer mi propia comida, de expresar mi forma de cocinar y sentí que era el momento de abrir un local.»

    Así nació Gardenia, un pequeño restó con un ambiente relajado donde abunda la buena onda y el excelente trato y servicio por parte de todo el equipo que allí trabaja.

    Todos los meses, a la hora de darle vida a una nueva carta, la joven da mucha importancia a los productos de temporada. El menú está pensando en base a las verduras y frutas de estación. A demás, utiliza una fórmula que no falla: «Siempre intento poner un plato donde la estrella sea el lácteo, otro donde lo que destaque sean las legumbres o nueces, otro que sea un vegetal, otro un animal, otro algo frito y otro una ensalada. A veces agregamos algún platito más. Con los postres tratamos de que siempre haya alguno vegano.»

    Cocina Gardenia destaca por su autenticidad. Nada está puesto al azar y todas las comidas del menú son auténticamente lo que su equipo desea cocinar. Mazzocca tomó algunas decisiones que, lejos de restarle, le aportan mucha frescura a la propuesta. La iniciativa de que abunden las opciones veganas y vegetarianas, o no ofrecer gaseosas y remplazarlas por deliciosos tés helados o limonadas son un acierto.

    Otro plus que entusiasma mucho a quienes visitan el local es que existe la opción de disfrutar del servicio completo en formato picnic. Frente a Gardenia se extiende el predio verde de la ciclovía y sólo hace falta pedir una mantita o llevar la propia para aprovechar una experiencia más desestructurada.  «Todos se re coparon con el picnic y ahora va gente y directamente me preguntan por esa opción. A la gente le encanta, son pocos los que dicen que no».

    Sin dudas Cocina Gardenia es un lugar imperdible para descubrir nuevos platos, conocer sabores de otras partes del mundo o dejarse sorprender por la creatividad de Ginella, mientras se pasa un momento distendido.

    Se puede visitar de lunes a sábados de 19:30 a 23:30 hs y los sábados al mediodía de 12 a 16 hs. Dirección: Palero 20 – Para reservas: 2617 61‑7064 – Instagram