Recetas de autor con tónica, espressos recién elaborados servidos en vasos con hielo, con helado, o con leche. Un mundo de posibilidades que lleva a un mismo lugar: disfrutar del lado B de la gran infusión mundial.

    La llegada del calor no es motivo para que los amantes del café no puedan tomar su infusión preferida, por el contrario, es el momento ideal para redescubrir la versión fría de esta bebida.

    El café helado tiene origen en Mazagran, una localidad de Argelia. A principios de 1940 se libró una batalla entre fuerzas árabes y tropas francesas vinculada con la conquista francófona del norte de África. Para hacer frente al calor, los soldados del país galo acostumbraban a tomar café mezclado con agua fría y un poco de aguardiante. Así nació lo que hoy conocemos como café frío.

    Como muchas veces sucede, son varias las regiones que se disputan su invención. Los españoles dicen que es un refresco típico de su país, mientras que Portugal (muy ligado al transporte de café desde África) sostiene que les pertenece a ellos.

    En días en que el calor es agobiante, el café frío es ideal para obtener energía, sólo es cuestión de adaptarlo a nuestros gustos. Y es que son muchas las formas que existen a la hora de prepararlo, haciendo que varíe su sabor, intensidad y textura. Hay quienes le agregan chocolate, leche condensada, soda, o hasta limón. Lo bueno es que cada uno puede experimentar y crear sus propias recetas.

    Una opción divertida y fácil de preparar en casa es el café con helado de vainilla. Para hacerlo hay que colocar en una licuadora 2 cucharaditas de café instantáneo, azúcar o endulzante a gusto, y 1 taza de leche y licuar por un minuto (en caso de no contar con una licuadora, también se puede hacer a mano).  Luego poner en un vaso una bocha de helado de vainilla y agregar la mezcla de café. Para el topping se puede usar crema chantilly, salsa de chocolate, ¡o lo que se te ocurra! Un tip: tomarlo con bombilla.

    En Fran Coffee Makers cuentan con una extensa carta de verano donde se puede elegir entre muchas opciones de esta bebida, desde un Doble espresso on the rocks (extracción de 60 ml. de café servido junto a un vaso frío con hielo), pasando por todas las variedades de frappuccinos, hasta el Affogato (helado de americana con un shot de espresso), y algunas curiosidades como el Espresso tonic (medida de espresso con tónica).

    En diciembre suman dos novedades más: el Cold brew: un método donde el café se extrae en frío y se deja infusionar por 16 horas, obteniendo un sabor dulce y una consistencia ligera, y duplicando la cantidad de cafeína, por lo que funciona también como bebida energizante; y el Cold drip: un método de filtrado donde el agua y el café se infusionan en frío sin dejar de moverse en un proceso que dura 6 horas, y luego se va extrayendo.

    Todas las opciones son más que tentadoras e ideales para animarse a probar algo diferente. Sólo es cuestión de encontrar tus preferidos y volverte fan.