En Brillat Savarin, la pastelería francesa encuentra un lenguaje propio en Mendoza. La sucursal de Ciudad -la primera de la marca y donde también funciona su planta de producción- conserva ese espíritu de “laboratorio de sabores” que atraviesa cada detalle: vitrinas impecables, aroma a manteca recién horneada y una propuesta que combina técnica francesa con identidad mendocina. Macarons, viennoiserie, chocolates y panes de masa madre conviven en un espacio elegante pero cercano, donde el ritual del café y algo dulce se vive sin apuro.
Brillat Savarin tiene algo de atelier gastronómico. Desde este local salen muchas de las creaciones que luego llegan a sus otras sucursales, manteniendo un trabajo artesanal que se nota en las texturas, la presentación y los sabores.
Dato de color: varios de sus productos incorporan ingredientes identitarios de Mendoza -como Malbec, aceite de oliva o dulce de leche- en recetas inspiradas en la pastelería clásica francesa.