Matate, amor (2025) es una novela escrita por la autora argentina Ariana Harwicz, que se transformó en película el año pasado bajo la dirección de Lynne Ramsay (directora de We Need to Talk About Kevin y de You Were Never Really Here). Esta película es protagonizada por Jennifer Lawrence y Robert Pattinson, quienes hacen personajes muy complicados y estridentes.
La historia: maternidad en crisis
Esta historia trata sobre una joven pareja que se muda al campo, donde la protagonista, Grace, sufre una profunda depresión posparto y una crisis de identidad. Como espectadores vivimos como una experiencia inmersiva: sentimos su angustia, su cansancio, su hartazgo.
Es una película incómoda, que en lugar de mostrar una maternidad ideal, nos muestra una madre que actúa salvajemente, que encuentra un refugio en la naturaleza. Pero en su casa, en lo doméstico, en la familia, en la rutina, no se encuentra.

El libro: un monólogo brutal
El libro está escrito de la manera en que todos nos hablamos. Todo de corrido, hablando sin pensar, diciendo cosas que jamás dirías en voz alta y que son muy incómodas, desagradables y hasta morbosas de leer. Es en un noventa y pico por ciento un monólogo interior que sucede en la mente y la imaginación de nuestra protagonista, exceptuando algunos capítulos que están narrados por otros personajes, y que fueron mis partes menos preferidas de la novela. Y que en la película no están tan bien dibujados.
En fin: el libro me pareció muy entretenido. No perfecto, pero con un punto de vista muy crudo e interesante sobre la maternidad, el aislamiento y la salud mental. De la película opino algo muy parecido: me gustó mucho. Pero no confío tanto en la experiencia de verla sin leer el libro pues deja algunos cabos sueltos o mal explicados.

La recomendación
Yo recomiendo leer el libro, y después ver la peli. Está disponible en la plataforma MUBI, que adquirió los derechos de distribución durante el Festival de Cannes del año pasado.






