En Chimi, la cocina mendocina encuentra un pulso contemporáneo sin perder la esencia de lo bien hecho al calor de la parrilla y el horno de barro. Acá, los platos hablan de ingredientes locales y sabores que invitan a quedarse en la mesa: desde carnes y pastas hasta propuestas que se cocinan lentamente sobre brasas, todo acompañado por una selección amplia de vinos que celebran el terruño.
El espacio, con su patio sereno y salón cálido, acompaña esa experiencia de principio a fin: un lugar donde el paso del día se suaviza en torno a una copa de vino y una conversación tranquila.