Las artistas Valentina Piedrafita y Clara Ponce transforman el Espacio de Arte Luis Quesada en una casa abierta: un espacio de abrigo, pertenencia y resguardo que nos separa del mundo exterior para conectarnos con lo más íntimo.
A través del tejido, el barro, el dibujo, la performance y el juego entre lo analógico y lo digital, ambas artistas cruzan la infancia, los relatos diarios y la ficción en una búsqueda llena de sensibilidad y libre de solemnidad.
La muestra podrá visitarse hasta el 6 de septiembre.
