La banda, formada por Gato Ficcardi y Daniel Vinderman, es un proyecto electrónico puro que mixtura ideas sonoras de raíces latinoamericanas.

Puna tiene casi dos años de vida. Nació con una propuesta clara: hacer con música un espacio lúdico. Gato Ficcardi como Dj y Daniel Vinderman como compositor fusionan sonidos para crear electrónica folclórica; un todo armónico de ritmos, instrumentos y voces. Sus presentaciones siempre son en vivo, ya sea en festivales, eventos privados o en algún club musical. A estas, suman invitados que no pertenezcan a la electrónica como Paula Neder, Fernanda Aleman, Víctor Silione, Carla Petrus, Mariana Paraway, entre otros.

Son amigos…

Daniel Vinderman: Antes que nada.

¿Cómo se conocieron?

Gato Ficcardi: Es una buena historia, cómo comenzó la amistad. Hace unos años yo tenía el estudio enfrente de la agencia de publicidad de Daniel. En ese entonces su socio me ofrece tirar un cable de lado a lado para compartir Internet. Cuando fui a la agencia para ver de qué se trataba, lo ví a Daniel y dije, ¡este es Vinderman!

DV: No había forma física de tirar ese cable. Así nos conocimos. Comenzamos a juntarnos a comer asados. Éramos los únicos que de alguna manera estábamos conectados con la música, Gato Dj, yo compositor. Siempre charlamos de hacer algo juntos, hasta que un día seriamente nos sentamos a tomar un café para encarar algo musicalmente pero no se dio.  

GF: Después en la etapa del CD, nos pasábamos música.

¿Qué compartían?

GF:¿Qué me habías pasado?

DV: Justo había producido el disco de Mariana Paraway, que fue su primer disco. Se lo mostré para que me diera su opinión. A su vez él me pasaba música electrónica de alto vuelo.

GF: Esto fue en 2010. Un día lo invité a tocar conmigo en un evento en el que tenía que pasar música. Se copó. Cuando armamos el escenario, Daniel trajo el charango y el bombo leguero. Ahí nació la chispa.

DV: Se dio que en ese momento en vivo algo sucedía. Al poco tiempo nos contrataron para la inauguración de un restaurante en San Juan. Fuimos con el mismo plan, él ponía su set y yo lo intervenía con alguna sonoridad. Luego de eso empezamos a producir nuestras propias canciones encarando más seriamente el proyecto. En este año y medio salieron 10 o 12 temas.

¿Por qué PUNA?

GF: No, ni idea.

DV: Porque es una palabra corta.

GF: Eso. Tiene cuatro letras. Suena bien.

DV: Transmite un concepto que es argentino.

GF: El nombre nos encontró a nosotros.

El proyecto se encuentra en «permanentemente búsqueda del propio sonido». Su fusión permite tanto descubrir como apreciar un fino techno pintado con sonidos folclóricos, de la mano de un charango, una guitarra, bombo leguero, algún instrumento de viento o accesorios como semillas, uñas, shakers. «Rescatamos sonidos latinoamericanos para meterlos dentro de un plan electrónico. En esta fusión hay canciones mega ambient con un punteo de guitarra y una base muy sutil electrónica, que puede dar un clima un poco más ambiental folclórico. Y hay otras canciones que son 120 bpm, bien deep house», cuenta uno de ellos.

Puna se presenta bajo un formato «novedoso», no es una banda, no es un Dj. «Es como una canción de una hora que va para arriba, para abajo, se para de golpe; hay audios que rinden tributo a Horacio Guarany, Atahualpa Yupanqui y es un momento que no es musical, sino más bien intelectual, y después vuelve a arrancar. Así, lo que dure la presentación».

¿Qué buscan con esta fusión?

DV: Pasarla bien. Cada uno empezó a incursionar un poco en el estilo musical del otro. Para mi fue meterme en algo que nunca había tenido experiencia que es hacer música en un lugar en el que la gente está bailando. Salir del lugar de uno para estar en otro.

GF: También es salir un poco de la cotidianeidad, de lo que uno hace. Sin pretensiones.

¿Es música para bailar?

GF: Es para bailar. No es techno, ni rock and roll. Está bueno, ¿no?

DV: Es para bailar, para moverse.

Sacaron su primer disco…¿de qué se trata?

DV: Es un EP con tres canciones. Se muestra la variante, por donde nos movemos con algo que tiene mucho de ritmos folclóricos y es super techno también. Hay un remix de una canción de Orozco-Barrientos.

GF: Hay que “cosificar” el grupo, porque sino dónde nos escuchan, dónde nos encuentran. La gente necesita todavía encontrarle significado a las cosas, y un disco, es un disco.

DV: Se dieron muchos factores que nos impulsaron a grabar, y poder hacer nuestras propias canciones. Tiene el plus de que transmitimos lo que tenemos en la cabeza.

¿Qué se viene?

DV: Vamos a editar otros EP. Con el material que tenemos nos da para editar hasta el volumen 4. En el 2019 nos propusimos viajar.

GF: Vamos a ir a hacer el vinilo a NY con el Carli Beguerie, un lujo.

DV: Viajar a donde más se pueda. Viajar llevando música. Primero que en los viajes siempre pasan cosas buenas desde lo artístico. Uno vuelve inspirado, cruzarnos con gente que está flasheando lo mismo que nosotros en otros lugares del mundo.

GF: Además tiene el anonimato de la música pura, sin que sea ni el Gato, ni el Dani.