Un nuevo polo comercial en el Hotel Aconcagua es también cobijo para la gastronomía, la actividad profesional y las artes visuales, además de otras expresiones propias de nuestras raíces.

Generar vínculos entre distintas manifestaciones de la cultura es el propósito de este sitio pensado para el intercambio.

San Lorenzo Espacio Urbano marca la reconversión del negocio hotelero en Mendoza y la reorganización comercial de los espacios. La nueva cara del histórico Hotel Aconcagua comprende modificaciones y entre ellas está el nuevo ingreso por calle San Lorenzo 555 de Ciudad, así como el traslado de la recepción de huéspedes al segundo piso, y la incorporación de servicios que acompañan una etapa atravesada por el intercambio social y cultural, sobre todo en la planta baja. Un galería de arte, una próxima cafetería (Entre dos), una agencia de servicios turísticos (Huentata), y una isla gourmet son parte de la renovación.

«Desde el principio entendimos que éste era un hotel urbano sin relación directa con el turismo del vino o el de alta montaña, y nos planteamos cuál era su particularidad y su valor. Cuando uno visita Mendoza y el hotel, detecta evidencias de una actividad académica muy interesante y de un excelente nivel de diseño. Entonces la intención fue facilitar y hacer visibles, elementos que se intuyen pero que no están contados o que permanecen dentro del claustro universitario. Este espacio da cabida a saberes que se forjan en la universidad, en el Mercado Artesanal Mendocino y en el Departamento General de Irrigación», comenta específicamente sobre el centro cultural, Pía Persia, responsable del proyecto estético y conceptual, y directora del área de contenidos.

El Espacio Cultural San Lorenzo comprende una galería abierta al público en la que se exhiben, por estos días, obras del mendocino Carlos Ércoli, una tienda destinada a la exhibición y venta de artesanías y un espacio para al archivo histórico del agua, lindante al área del parking. En cuanto a las artes visuales, el sitio está integrado a las áreas públicas del hotel y fue diseñado para el disfrute de mendocinos y turistas.

«El proyecto curatorial para este 2019, en general, busca retomar cuarenta años de historia de un espacio como es el Hotel Aconcagua, en donde sucedieron hechos que hacen a la cultura de la provincia, no sólo porque originariamente el hotel contó con una colección importante de obras de mendocinos sino porque aquí funcionó, durante dos décadas, una galería de arte, una radio, un grupo literario que se reúne todos los sábados desde hace cuatro décadas», sostiene Pía. «Hay un montón de elementos, más allá de las convenciones científicas y de negocios, que nos permiten entender la cultura de un modo amplio. Este lugar ha sido un nodo de encuentro y la misión es retomar el patrimonio y ponerlo en diálogo con el presente», agrega.

Muestra homenaje

Hasta el 20 de mayo permanece abierta al público la muestra «Con la complicidad de una imagen», de Carlos Ércoli, que cuenta con la curaduría de Andrea Cano. Además de una serie de esculturas en madera, hay un mural ensamblado y decenas de pinturas, que desde 1970 a la fecha forman parte de su producción artística. El creador, un hombre ligado históricamente al hotel y un referente de las artes visuales de Mendoza, fue protagonista décadas atrás de exposiciones en el interior del edificio y más tarde tesoro del patrimonio y la colección. Sus atmósferas y paletas devuelven paisajes de un laberinto interno, considera Cano, y en el texto de bienvenida escribe: « (…) Hay una tensión finalmente controlada. Una armonía sólo lograda en la contraposición, en la dialéctica. Un diálogo que recorre momentos, períodos, años. Quisimos mostrar que a pesar del tiempo, de los distintos caminos escogidos, de la propia evolución de su carrera, la obra de Ércoli es Una. Es el reflejo de su espíritu y del aire y la luz de su provincia».

 

Espacio San Lorenzo queda en San Lorenzo 555, Ciudad de Mendoza. Para más información ingresar a www.espaciosanlorenzo.com