La joven mendocina utiliza un alter ego para desplegar su mundo de sueños, deseos y sensaciones que canaliza a través de la música y su voz.

    The Chica combina tantos lenguajes y expresiones en su obra que encasillarla bajo una etiqueta no sería representativo. Ella misma se define como una artista sonora, y en su trabajo encontramos rasgos de teatralidad, performance, experimentación y música pop.

    Dania -su verdadero nombre- tiene 28 años y comenzó su carrera siendo Dj durante la adolescencia, hasta que decidió comenzar con un nuevo proyecto. «Empecé con The Chica porque quería tener algo propio y sumamente personal, una identidad. Con el tiempo fue creciendo un montón, hasta el punto en que hoy considero que es otra persona que me modifica directamente a mí», explica la joven.

    La artista mantiene una estrecha relación con Chile debido a que fue apadrinada por Alejandro Paz (reconocido músico y productor del país vecino), quien maneja el sello Discos Pato Carlos, bajo el cual The Chica publicó dos de sus tres EP’s. Gracias a esta experiencia ganó mucha aceptación por parte del público. «Me pasa que me escuchan más personas de Chile que de Argentina. Durante 2018 y 2019 viajé mucho a tocar en fiestas chilenas. Me encanta su público, es super abierto y siento que los proyectos nuevos tienen un buen recibimiento y la gente es súper cálida y amorosa».

    Hace algunas semanas publicó Bolero Camp, una canción que le pidieron desde el sello chileno Romántico Records. Ella misma se encargó de llevar adelante la producción, y el mastering estuvo a cargo de Juan Maggiolo y Joaquín Valdés. El single salió el 14 de febrero, día de los enamorados, por lo que se trata de una pieza conceptual que intenta transmitir un sonido clásico, con percusiones de bolero, pero mezclado con algo más contemporáneo como es la electrónica.  «Es un tema que sale un poco de lo que venía haciendo que era muy intenso y bailable, y eso tiene que ver con un proceso de experimentación que se dio desde el año pasado hasta acá, por eso suena más tranqui. Siento que es otra experiencia que no es exclusivamente de la pista», explica Dania.

    Su proceso creativo se caracteriza por la búsqueda de sonidos diferentes respecto a los estándares de lo que se puede escuchar. La estimulación, tanto a nivel mental como a nivel sonoro, son claves. Como fuente de inspiración utiliza sus fantasías, sueños y deseos. «A veces deseo mucho algo y me imagino la situación, y a partir de esa sensación intento buscar sonidos que hagan sentir a los otros algo similar. Creo que el deseo es lo que moviliza todo».

    Toda la experiencia creada por esta artista multifacética viaja por un mismo canal que se puede englobar bajo la palabra pop, como género y como cultura.  Desde chica ha recibido influencias de esa corriente y eso queda claro a la hora de escuchar sus sets. «Siento que es algo que me pasa y ya es parte de mí, no es algo que quiera hacer a propósito. Lo que me gusta del pop es la estética y que es un mensaje súper directo que no hace falta procesarlo tanto, sino que está y simplemente es».

    Y dentro de su mundo lo visual cobra importancia y lo utiliza como un elemento que la acompaña y la ayuda a reforzar el mensaje que quiere transmitir al público. «Creo que la música no es sólo música, y lo visual me ayuda a ubicarme en cierto lugar a la hora de expresarme, y es muy importante para entrar en personaje y sentirme justo donde necesito estar».

    Actualmente se encuentra trabajando en un single que verá la luz a través del sello mexicano Disco Sentimiento, así como algunos remixes para músicos de ese país. A demás, desde hace algún tiempo viene dándole forma a un álbum que se encuentra en proceso.

    Fotos:  Melisa Arrouy y UfO