Tiene 25 años y la rompe con sus tutoriales de maquillaje y sus historias personificadas por Carota. ¿No la conocés? Te la presentamos.

    Holis, holis, holis» así como Rocío Vadillo saluda a sus seguidores en cada uno de los tutoriales. Así la saludamos a ella y la presentamos en público. Con 25 años venció su preocupación por el que dirán y se convirtió, durante esta cuarentena, en la reina de los videos guía y de los descargos en las stories de Instagram (@amarillovadillo).

    Está a punto de recibirse de diseñadora industrial y es fanática de los gatos, tiene dos: «Gertrudis y Norman Bondiola, así con nombre y apellido. Los amo con todo mi corazón», no duda en decirnos. 

    Toda su vida tuvo un gusto muy grande por la estética, por la ropa, por el maquillaje y por cambiarse el color de pelo, «he pasado por todos los colores existentes», remarca y confía: «Con el make up empecé oficialmente hace dos años. No soy maquilladora profesional solo aficionada y una ‘atrevida’ que da consejos a la gente que los toman muy bien».

    «Los tutoriales surgieron en plena cuarentena;  me propuse hacer algo que marcara la diferencia en mí y algo con lo que el tiempo no fuera perdido. Mis amigas siempre me dijeron que me animara a hacer videos pero yo pensaba mucho en lo que la gente diría. Y un día me animé, puse el celu sobre una caja, acomodé productos en el escritorio y comencé a grabar», recuerda Ro, quien también es su propia editora y encuentra en su grupo de amigos el empuje necesario para continuar con sus proyectos.

    La chica que está en plena preparación de la tesis de grado, dice que los tutoriales de maquillaje empezaron como una excusa de lo que realmente quiere hacer: «comunicar conocimientos de una forma divertida y con humor para que cualquiera los vea. Cosas prácticas y funcionales. Me gusta jugar y no me encasillo con nada».

    Ro Vadillo

    Y para que todos tengamos en cuenta Ro Vadillo nos recomienda un «make up para salvarnos» con cuatro productos; para esas noches en las que dormís fuera de casa y luego tenés un almuerzo familiar, ejemplifica. Es sagrado un buen rimel, un corrector de ojeras, un pintalabios «porque se puede usar de rubor, sombra y en labios», y un bronzer «para revivirnos un poco el color».

    Carota, una sección sin límites

    Rocío es apasionada y encontró un filtro de Instagram que la ayuda a descargarse. Todo empezó con una story para poder expresar sus sentimientos e indignación y hoy, Carota ya es un personaje destacado.

    «Cuando vi el video parodia de ‘Imagine’ no lo podía creer y necesitaba hacer un descargo; puse un filtro divertido y me grabé. Luego, me chocaron y volví a descargarme usando otra opción del mismo filtro y la gente me respondía que les encantaba Carota. Me pedían más para alegrarse en cuarentena», comparte entre risas. 

    ¿Carota refleja al 100% lo que vos pensás y sentís o ya se convirtió en un personaje con vida propia?

    Sinceramente, lo que publico en todos lados no lo pienso tanto. Carota no es del todo un personaje, soy bastante yo quizá un poco más subida de tono en cuanto al enojo o reacciones. Cuando estoy indignada con algún tema o cuando descubro algo bizarro, recurro a Carota.

    ¿Algún usuario de las redes sociales te inspira para hacer tu material?

    Los usuarios que sigo y todo el contenido que subo me gusta que sea algo que realmente haga la diferencia, gente que demuestre la vida y su vida como es en realidad y que le hagan el aguante a causas que valgan la pena. Esa es la idea que quiero dar en mis tutoriales, que no necesitás ser un profesional ni necesitás millones para verte bien. Eso me gusta ver y decir en las redes: mensajes positivos, reales y que generen un cambio.