El artista Sergio Sotelo es desde hace más de dos décadas quien encarna un personaje que a esta altura vive como propio: una diva que irradia alegría y pisa escenarios sin prejuicios. En «Carnaval Malbec» estará a cargo de la producción artística y será la Reina de la Vendimia.

Antes de encontrar su alias artístico en el año 2003, Sergio Sotelo salía al escenario simplemente con su nombre de pila a cuestas. Jamás pensó en ser drag queen aunque el arte fue, desde que recuerda, una vocación presente. Desde su Bogotá natal emprendió un viaje en busca de una liberación personal y nuevos destinos que abrigaran sus ganas de ser sin rendir explicaciones, y así es como encontró refugio en nuestra provincia. En la redacción de Inmendoza, «Chucho» -como lo conocen en su entorno más íntimo- compartió memorias de su vida junto a su compañera de aventuras: Queen Kartajena.     

¿Cómo llegaste a Mendoza?

Nací en Bogotá, Colombia, y llegué como mochilero recorriendo Sudamérica. Comencé haciendo radio, porque soy comunicador social y periodista, y al tiempo empecé a trabajar como bailarín en Queen Disco, donde conocí a mi pareja, con quien llevo 21 años: Andrés Aurensanz. Al tiempo de estar ahí me propusieron ser drag queen, algo que no había pensado nunca para mí. Fue a raíz de una apuesta como por primera vez lo hice y la verdad es que me gustó mucho la reacción del público y mi propia sensación en el escenario. Así, de a poco, nació Queen Kartajena, junto con Maverick y Nicky Harris: ahí empezamos a romper todo.

Fueron los precursores…

Fuimos los precursores. Cuando conocí a mi pareja, el show era sólo de chicas trans. Era una época sin internet ni redes sociales, con lo cual no existía la posibilidad de ver lo que pasaba en otras partes. El maquillaje y el vestuario eran mínimos. Salir a la calle con Maverick era escuchar a cada paso que nos gritaran «putos». Era el año 2000, 2001… Con el tiempo se entendió que éramos artistas y empezaron a llamarnos por nuestros nombres.

¿Cuáles son las formas posibles de ser drag queen? ¿Qué es ser drag queen para vos?

Lo puede hacer una mujer o un hombre. Un drag queen tiene que tener mucha actitud ante todo. Puede haber drags que bailen, desfilen, sean cómicos, femeninos o bichos, que son los que utilizan accesorios más exagerados. Hay varias ramas posibles. Hay algunas confusiones sobre qué es ser drag queen, como creer que si sos mujer te vas a vestir de hombre, y no es así. Antes trabajábamos mucho en boliches, después empezó a crecer y ahora hacemos casamientos, cumpleaños de quince, eventos de turismo, publicidades, promociones. Un drag queen puede hacer todo lo que quiera y lo que le pidan.

¿Qué te pasó la primera vez sobre el escenario?

Siempre me ha gustado que la gente se divierta, que cante. Me acuerdo que aquella vez busqué un tema de los ‘80, A little respect, y como la respuesta del público fue tan linda decidí continuar y ver qué pasaba. Luego fui construyendo lentamente el personaje. Al ser junto a Maverick y Nicky los primeros, no teníamos en quién reflejarnos. Lo bueno es que los tres teníamos distintas personalidades y formas de pensar: Maverick era muy andrógino y le gustaba más el transformismo, fue doble de Madonna, de Gwen Stefani y no vi a nadie hacer Marilyn Manson como lo hacía él. Nicky era el chico ochentoso y popero. Yo era más electrónico, el pelado, más exagerado en mi maquillaje y mi vestimenta.

¿Seguís trabajando en esa línea?

Sí, pero obviamente aggiornado con nueva música, nuevas tendencias y herramientas que fui incorporando. Estuve luego muy metido con la onda de Broadway junto a un coreógrafo que me enseñó muchísimo sobre el género musical. Fui aprendiendo a través del tiempo sobre este oficio que para mí, es ya una profesión.

¿Qué distingue a Queen Kartajena?

Después de un largo trayecto, Queen Kartajena se ha transformado en un personaje con mucho glamour, de vestidos exuberantes. Me gusta mucho llamar la atención, sorprender cuando camino con mis zapatos, bailar. Queen Kartajena también es humilde y generoso, y eso le ha abierto muchas puertas. Desde que empecé hasta ahora, hay hasta una tercera generación de drag queens en Mendoza.

¿Cómo es el proceso de transformación?

Dura entre 45 minutos y una hora, aunque puedo hacerlo en 15 minutos, también. El proceso depende un poco del personaje que vaya a hacer porque los sábados, que trabajo en Queen Disco, va variando. La cara es lo principal y lo que más me demora, porque la intención es cambiar mis rasgos, verme más femenina, resaltar y exagerar la belleza. No me pueden faltar los lentes de contacto -tengo 11 pares- y mis pestañas, que deben ser de unos 5 centímetros de largo. Dependiendo del momento, me encantan los vestidos que hace mi amigo Gonzalo Villafañe, que es un genio cosiendo y una gran drag queen. Con el tiempo vas aprendiendo de la gente nueva. Hay que mantenerse actualizado porque hay mucho talento. Creo que soy el único de la primera ronda que quedó. En el pelo puedo llevar peluca, casquete o salir pelado: juego con mi cabeza todo el tiempo.

¿Cuál es la personalidad de Queen Kartajena?

Creo que tiene mi corazón y a mí me gusta mucho ayudar a las personas. Queen Kartajena es en el camarín, la esencia de la humildad. Cuando sale al escenario la misión es arrasar, es muy desinhibida. Sergio es más tranquilo. Tengo muy buen sentido del humor, soy extrovertido pero un poco más tímido. En cambio Queen Kartajena sale y olvídate de que existen los demás. Bailo, canto, actúo y maquillo. La música varía, me gusta el pop, pero puede haber electrónica, cumbia, reggaetón o lo que nos pidan. Armo el show un poco de acuerdo al cliente. Queen Kartajena y Sergio están unidos por el maquillaje. Sergio tiene una vida común y corriente, y Queen Kartajena es otra cosa. Como Sergio trabajo, maquillo, produzco eventos, actúo, hago danza… La vida de Queen Kartajena es arte puro y expresividad.

¿Cómo ves el estado actual en relación a los prejuicios en comparación a cuando llegaste?

Las nuevas generaciones rompen con los esquemas y prejuicios. Creo que ya estamos todos incluidos, sin distinción sexual, somos personas y ya. La palabra inclusión quedó vieja, como también la de comunidad. En el 2020 somos todas personas. Cuando llegué, hace 21 años, Mendoza era demasiado conservadora, pero con el tiempo todo va cambiando. Ahora me piden fotos, siento el cariño de la gente y mucho el de los más chiquitos.

¿Cuáles son las preguntas más recurrentes que te hacen sobre tu trabajo como drag queen?

Me preguntan cómo hago para bailar con mis tacos de 20 centímetros o dónde lo escondo. Recibo más halagos que preguntas, igual. En relación a la homosexualidad te preguntan qué rol ocupás, si sos activo o pasivo. No es requisito ser gay para ser drag queen, te tiene que gustar el arte, podés ser actor o bailarín.

¿Por qué decidiste quedarte en Mendoza?

Por amor. Yo me fui de Colombia porque hubo cierto rechazo por una parte de mi familia y me fui en busca de otra vida. Mi compañero me devolvió la vida y me ayudó a creer en mí para crecer. Él es mi cable a tierra. Él es tranquilo y yo la locura; a la vez es mi mejor o peor crítico, porque no duda en hacerlo. De Colombia tengo la alegría que también tiene mi personaje: esa parte del ritmo está en la sangre. Yo tengo que agradecerle a Mendoza y a la Argentina, que me regaló algo que nunca soñé, este arte que me ha hecho viajar y que me ha permitido conocer personas maravillosas. Estoy muy agradecido.

¿Qué es lo que no ve el público del mundo drag queen?

El arduo trabajo que hacemos antes de subirnos a un escenario.

Queen Kartajena se presenta todos los sábados en Queen Disco (25 de Mayo 318, Guaymallén) y el próximo sábado 29 de febrero será parte de Carnaval Malbec, en Bodegas y Cavas de Weinert (San Martín y Boedo, Luján de Cuyo). Entradas disponibles a través de Eventbrite: https://www.eventbrite.com.ar/e/carnaval-malbec-tickets-93201497187.

IG: Queen Kartajena / FB: Sergio Kartajena Sotelo.