Ambos son fruto de sistemas alternativos a la agricultura tradicional. Tienen un fin común aunque técnicamente no son lo mismo.

    La producción orgánica (PO) y la agroecológica (PA) tienen un fin común pero conceptualmente son diferentes. Ambas plantean una producción limpia de sustancias químicas y un uso responsable de los recursos del ambiente. Y es en ese punto donde reside la gran diferencia: las garantías.

    La PO cuenta con procesos de certificación -nacionales e internacionales- que permiten garantizar la calidad orgánica; es una herramienta de mercado y, a la vez, una garantía de confianza. Es decir que están avalados por ley y por el organismo certificador. «Pero no todo el mundo trabaja según estos principios porque certificar algo es super caro», y es aquí donde entra el concepto de PA. 

    Conversamos con Valentín, el propietario de Mística Natural, y él nos asesoró sobre este mundo tan amplio que en Mendoza está tan activo. «Ambas producciones de cultivos y/o de animales tienen que haber respetado los ciclos ambientales y la biodiversidad en la zona de producción; con la preservación de los recursos naturales adecuada y sin la utilización de agrotóxicos ni sustancias sintéticas químicas. Uno tiene sello y el otro no», precisa en cuanto a la diferenciación.

    Se tiene en cuenta la limpieza de la finca, la selección de semillas y materiales vegetales, el método de mejoramiento de las plantas y el del control de plagas, enfermedades y malezas. Mientras que para la producción de animales orgánicos y agroecológicos se siguen requisitos sobre su sanidad, alimentación, reproducción, condiciones de vida, transporte y procedimientos para sacrificarlos.

    «Se evalúa toda la trazabilidad de los productos, desde el estado del suelo hasta el empaquetamiento, cada una de las etapas del proceso. Cuando se quiere obtener el sello orgánico hay que esperar mucho tiempo, hasta años, porque se controla minuciosamente cada fase», aclara.

    ¿En Mendoza encontramos estos productos agroecológicos?

    Sí, acá hay bastante. Existen mercados orgánicos en donde están los mismos productores vendiendo como la Bioferia Mendoza. La feria popular de agroecología familiar se arma en la entrada al Barrio Cano pero actualmente está funcionando por pedido y entrega o retiro. En Tunuyán también se arma otro mercado y nosotros en Mística tenemos lo de todos los días como frutas y verduras.

    En el local ubicado en la esquina de Derqui y Santos Dumont, en Godoy Cruz, existe una diversa propuesta orgánica que va desde carnes de Tupungato, harinas, granos y semillas (algunas orgánicas y otras agroecológicas) y cosmética (esmalte de uña, mascarillas faciales, cremas), entre otros productos. 

    Y a la hora del consumo, ¿qué aportan estos alimentos y productos orgánicos?

    El consumo es el otro punto importantísimo, básicamente son productos muchísimo más nutritivos porque desde el vamos crecen en un suelo más sano, sin tóxicos. Son verduras y carnes más sabrosas y más ecológicas para el medioambiente. A una vaca que la tienen en un galpón comiendo maíz es muy distinta a una que crece en un pastizal natural, abonado por los mismos animados, al sol. Esa carne es otra cosa y es orgánica.

    En el mundo de la piscicultura también hay una cadena de pesca sustentable. Según Valentín es un asunto más complicado porque los peces contraen muchas enfermedades y para combatirlas, donde los cultivan, echan venenos al agua y todo eso termina en los animales que comemos. «Pero hay orgánicos; cuando voy a una pescadería consulto si viene de una granja de peces cultivados o si es de una pesca de río más salvaje, natural. Hay que consultar y poder elegir qué comer», comparte.

    Y si comprás frutas y verduras en la verdulería del barrio, podés quitarles un poco de los agrotóxicos malos; ¿cómo? Lavándolos con vinagre. De todas formas, tomar nota de todo esto nos vuelve consumidores más activos y responsables. Y es fundamental tener herramientas para poder distinguir qué elegimos cuando compramos y así ser libres en el consumo, al menos en nuestra casa.

    Cursos en Mística Natural 

    Es que no es sólo una tienda sino también un lugar para aprender sobre culturas milenarias. Como iniciativa durante la pandemia, Valentín dará una nueva edición del curso on-line Introducción a la Fermentación Natural. 

    El 07 de agosto, durante el dictado se verá todo lo necesario para empezar a hacer fermentos en casa, con gran valor nutricional y con aporte de sabores nuevos a nuestra cocina diaria. Se aprenderá qué es la fermentación natural y por qué es tan beneficiosa para nuestra salud, además de poner en práctica la elaboración de fermentos básicos como Kéfir, Chucrut y Masa Madre. 

    Para conocer más sobre el taller, podés comunicarte al 261 417-3230 o ingresar a https://misticanatural.com.ar/curso-introduccion-a-la-fermentacion-natural/