Juan Pablo Astié es un apasionado por el trabajo en equipo. Pasó seis semanas con Natalia Oreiro y Mercedes Morán rodando Reinas Salvajes en Uspallata, donde también produjo El Desertor. Es Premio Rey de España y productor con una larga trayectoria en Buenos Aires, hoy tiene un objetivo claro: ubicar a Mendoza en el mapa del cine mundial.

Algunos tienen una fuente, otros ponen estatuas, otros macetas pintadas o hamacas gigantes: Juan Pablo Astié tiene un viejo Citroen 3CV azul en su jardín, y ese es el decorado que más quiere. Es que es el auto de Road July, el film que marcó el comienzo de un objetivo y dio sus frutos: el de hacer cine desde Mendoza para el mundo y desterrar la idea de que Buenos Aires o el exterior son la única salida.

La road movie mendocina fue la primera película que filmó después de fundar Oeste Films junto con Gaspar Gómez en 2007. La historia protagonizada por la entonces niña mendocina Federica Caferatta, con Mirta Busnelli, Betiana Blum fue todo un fenómeno para la crítica y el público.

Pero Juan Pablo venía trabajando desde hacía mucho tiempo: en 1997, a pocos años de egresar del Instituto Nacional de Cinematografía, ganó el premio Rey de España por el documental AMIA, que reconstruyó la trágica explosión del edificio y sorprendió a Argentina y al mundo.

«Hicimos explotar una traffic», recuerda Astié, que reconstruyó el atentado a la mutual judía que dejó 85 muertos y más de 300 heridos.

El equipo estaba conformado además por Néstor Machiavelli, Nicolás García, Florencio Monzón y Cecilia Sainz.  «Me gusta trabajar en grupo. Sumar. El cine es el más colectivo de las artes», asegura Astié, que acaba de pasar casi dos meses en Uspallata con Natalia Oreiro y Mercedes Morán, filmando Reinas Salvajes, el largometraje hecho en Mendoza y dirigido por el cordobés Matías Lucchesi.

De vuelta a casa

En los 80, cuando se propuso estudiar cine, la única salida era Capital Federal. Logró entrar en el Instituto Nacional de Cinematografía (que luego pasaría a llamarse Enerc), al que apenas accedía una veintena de chicos entre más de 1500 aspirantes.

Egresó y no paró: trabajó en Telefé, Canal 9 y Canal 26, fue jefe de producción de El tajo, el corto en 35 mm, de Cristina Raschia y filmó El ciclista con Ernesto Suárez, que fue su tesis de carrera. Además, hizo una serie juvenil llamada Mamut, un corto para Paka Paka y decenas de publicidades.

Hoy Oeste Films es parte del clúster audiovisual Film Andes, una organización mendocina cuya misión es promover el desarrollo de las Industrias creativas, y que tiene miembros en México, Europa, Santiago de Chile, Estados Unidos y Panamá.

«Nos proponemos transformar del lugar donde vivimos, imaginar escenarios futuros inclusivos. Queremos construir ciudadanía, sorprender, descubrir, co-crear, emocionar, impulsar el pensamiento crítico y crear valor a partir de nuevas ideas», aseguran en la presentación del clúster dirigido por Marcelo Ortega, que acaba de filmar con Oreiro y tiene en manos proyectos con figuras como Muriel Santana o Juana Viale. Todo desde Mendoza.

Para Astié la provincia es el combo perfecto: «Apostamos por Mendoza como polo audiovisual», asegura. Tiene todo para transformarse en un gran polo audiovisual. Infraestructura, costos más accesibles, conectividad y profesionales de primer nivel conforman un combo perfecto».