Primera y única argentina en lograr las Seven Summit, la montañista cordobesa radicada en Río Negro, llega a Mendoza para transmitir sus vivencias en el ciclo Mujeres Atrevidas.

Las Seven Summit son las siete cumbres más altas de los cinco continentes y las de los dos polos: se trata del Everest, Aconcagua, Denali, Kilimanjaro, Elbrus, Vinson y Carstensz Pyramid. María Alejandra (Laly) Ulehla es la primera y única argentina en lograrlo. La deportista expondrá su experiencia en el ciclo de charlas Mujeres Atrevidas.

Después de ser corredora de alto rendimiento en competencias de aventura, Laly se propuso un día subir el Everest. Había estado en las montañas siempre de paso, compitiendo en las carreras pero sin vivir una experiencia plena y de pronto sintió la necesidad de tocar con sus manos el techo del mundo. En busca de esa meta llegó a Mendoza en 2012 y junto a Fernando Grajales se inició como montañista.

Ese año pasaron cinco días en el Cordón del Plata donde logró hacer seis cumbres, entre ellas la del cerro Vallecitos. «Fue hermoso y duro a la vez, me dio un mal de altura leve pero entendí lo que era la montaña y me propuse subir el Aconcagua, siempre con el objetivo primigenio de llegar al Everest, así conocí a mi segundo guía, Ulises Corvalán, hoy mi compañero de cordada y de expediciones », dice mientras prepara la conferencia que dará este viernes en Mendoza.

¿Por qué el Everest?

La gran diferencia a cualquier otro «ochomil» es que Everest es el ochomil  más alto. Hay dos proyectos muy grandes en el montañismo: las Seven Summit y los «14 ochomiles» que son las montañas más altas de cada continente y de cada polo. Everest es el más alto de Asia y es el lugar más alto del mundo, entonces yo digo, ¿por qué no?

Entonces fuiste tres veces…

Sí, tuve tres vivencias muy distintas. La primera fue en 2014, un año en que no había tanta gente por la ruta Sur, teniendo en cuenta que habitualmente se juntan 300 personas entre los sherpas y los montañistas, pero cayó una avalancha de altura y mató a 16 sherpas. Es la mayor tragedia que ha sucedido en el Everest. Esperamos un tiempo pero luego se complicó con el conflicto entre los sherpas  y el gobierno nepalí. Los sherpas pedían un reconocimiento para las familias que habían perdido a alguien en la avalancha porque quedaron muchos chiquitos huérfanos. Fue un horror, nosotros bajamos y fuimos al velatorio de los sherpas amigos. Fue muy duro.

Volvimos al año siguiente y nos agarró el terremoto por lo que tampoco pudimos hacer cumbre.

Y regresaste en 2016

Sí porque deportivamente siempre me quedó esa sensación de no haberme podido medir con la montaña. En Everest te pasan muchas cosas porque más allá de que es una enormidad de montaña, estás mucho tiempo ahí, conoces gente, conocés la cultura. Fui la primera mujer en llegar por la ruta Norte (por China). Tiene tres escalones, hay mucho viento, mucho frío, no hay mucha gente porque los chinos hacen filtro para que no suban pero es mucho más impresionante y más solitaria la experiencia.

¿Qué motiva a los montañistas a estar en situaciones extremas?, este año hubo congestión en la cima del Everest, gente que murió haciendo cola…

Convengamos que no es menor que sea la montaña más alta del mundo, después te puedo mencionar que Everest tiene muy pocas ventanas para hacer cumbre. Está comprobado que no hay más de dos a tres ventanas (días) para el ascenso. Son montañistas que hacen todo un proceso y esfuerzo económico para poder estar ahí, y si están ahí por algo es, lo han elegido y están en todo su derecho. Hay personas que se preparan años y años para subir y si te dicen la posibilidad es mañana, lo hacés. Hay que entender además que Everest se cerró en 2015 y 2016, por la avalancha y el terremoto, de alguna manera era lógico que luego se congestionara.

¿Qué te da la montaña?¿Por qué se justifica tanto riesgo y tanto esfuerzo?

La montaña es el lugar donde puedo tocar y sentir más fuertemente uno de mis valores fundamentales que es la libertad. Puedo ser parte de algo muy grande, y no solamente de la montaña. Hay un sentido de unidad que experimento en la montaña, de ser parte de algo muy hermoso, de algo muy grande. Somos naturaleza y en la montaña es el lugar donde más lo siento. Por más que seamos porotitos, somos universo, entonces me llena de libertad, de amor, de reflexión, de un conocimiento muy puro sobre mí, tocando emociones hermosas, mis debilidades, mis carencias. Es una cura de montaña que uno hace. Bajo siendo la misma pero a la vez siendo otra. Es difícil de explicarlo, es la naturaleza en su máxima expresión.

De las Seven Summit, ¿cuál es la que más te impactó?

Everest es muy rico, te da mucho aprendizaje. Pero el que me fogueó y me puso en situaciones extremas fue el Mc Kinley en Alaska porque es una montaña desprovista de servicios. Fuimos dos veces y la segunda decidimos hacerlo sin una empresa. Eramos cuatro amigos haciendo todo. Fue muy lindo y desafiante.

Para ponernos a tono con el espíritu de la charla que venís a dar, ¿sentís que sos una “Mujer Atrevida”?

Siento mucho orgullo por ser mujer y más allá de ser la primera mujer argentina en hacer las Seven Summit, tal vez sea el puntapié para que otras lo hagan. Yo soy mamá, tengo trabajo y son cosas que a veces aparecen como impedimentos para lograr tus propios desafíos y no lo son.

Más allá del amor incondicional de una madre hacia sus hijos, también está bueno entender que además de madres somos seres humanos individuales, más allá del vínculo. Me parece importante dejarle esas enseñanzas a ellos porque estamos en una sociedad llena de culpas. Esto será parte también de la charla.

Pero te habrá sucedido en situaciones de mucho riesgo de pensar en tus seres queridos y plantearte qué estás haciendo ahí.

El «qué estoy haciendo acá» es una alarma roja. Cuando me he planteado esto ha sido porque estoy en un lugar al que claramente no regresaré, porque estoy con disgusto y no creo que vuelva a elegir esa situación.

¿Y te ha pasado?

En la montaña nunca, por eso vuelvo. Sí me ha pasado en la última competencia que corrí, en la largada me lo planteé y fue mi última carrera.

¿Has pensado hacer escalada en roca?

Sí me atrae mucho. Soy muy disciplinada en mis entrenamientos y tengo que estar 100% segura de mi capacidad y mi entrenamiento para encarar un proyecto. No sólo entrenamiento físico, también mental. La escalada en roca es una de las cosas que me encantaría. La montaña me conquistó y la escalada en roca me atrapa mucho. Estoy abierta a seguir aventurando. Pero antes de la escalada en roca mi propósito es seguir conociendo ochomiles.

Seven Summit¬ Primer Mujer Argentina María Alejandra Ulehla

  • 2012 Aconcagua ( 6962 ) Mendoza-Argentina.
  • 2014 1er Intento Everest ( 8848 ) Ruta Sur-Nepal.
  • 2014 Kilimanjaro ( 5895 ) Tanzania-Africa.
  • 2014 Elbrus ( 5642 ) Caucasos-Rusia.
  • 2015 2do Intento Everest ( 8848 ) Ruta Norte-Tibet-China.
  • 2015 1er Intento Denali ( 6194 ) Alaska.
  • 2015 Vinson ( 4897 ) Antartida-Argentina  “Primer Mujer Argentina”.
  • 2016 Everest ( 8848 ) Ruta-Norte-Tibet-China  “Primer Mujer Argentina”.
  • 2016 Piramide De Carstensz ( 4892 ) Oceania “Primer Mujer Argentina”.
  • 2017 Denali – Mc Kinley  ( 6194 ) Alaska.

Mujeres Atrevidas Es un ciclo de charlas creado a principios del 2019 con el objetivo de poner en valor las historias personales y profesionales de mujeres con trayectoria, las cuales inspiran a otras y las impulsan a «atreverse». La propuesta es organizada -en el marco del proyecto Mujeres a la Cumbre– por las comunicadoras que forman parte el staff de Inmendoza Carolina Rotondo y Romina Scatolón.

La charla de Laly Ulehla es el viernes 27 de septiembre de 2019 de 17.30 a 19.30 en la Nave UNCuyo (Juan Agustín Maza 250, Ciudad) $ 200 Venta: Boletería del lugar y en www.entradaweb.com. Para más información consultar por las redes de Mujeres a la Cumbre o escribir a [email protected]