El puntillismo, la geometría sagrada y los toques de acuarela son los elementos que trabaja Gigi Up en sus tatuajes.

Con su proyecto «Empoderarte», la misión de Gigi Up es hacer tatuajes a mujeres que hayan tenido problemas en las mamas para recordarles todo su power femenino.

«Nací en Mendoza pero me llama el mundo», dice la tatuadora casi licenciada en psicología Gigi Up (Tattoo). Su nombre de fantasía y su estilo remiten al pin-up, la estética sensual de los ‘50 que va de la actitud al pelo, del vestuario al maquillaje. Las ganas de viajar no la anclan a la provincia, donde igualmente disfruta del tiempo presente y de su trabajo en el estudio ubicado en Ovni Lookería, donde también imprime sobre la piel, su colega Chivato Tattoo.

«Aprendí a tatuar hace siete años, cuando no había casi tatuadoras en Mendoza. El ambiente era muy machista; trabajé en un local de tatuajes y ahí empecé a aprender y a entrar en el mundo. En esa época tomé un curso muy básico, no había tutoriales en YouTube ni mucho aprendizaje formal. Tatuarnos con los referentes es y ha sido una hermosa forma de aprender», comenta entre agradecimientos que incluyen a Pedro Calderón (San La Muerte), Sebastián Rodríguez (S-ROX), BiohazAart y una especial admiración por Federico Paz y Vir Paradise.

¿Cómo fueron las primeras experiencias?

Practiqué durante un año en piel de chancho y con unas amigas. Como soy bastante perfeccionista, me daba miedo ir a lo directo en ese momento: mi mamá me odiaba cada vez que abría la heladera. Pienso que tengo que aprender todos los estilos y hacerlos bien para sentir la libertad suficiente de elegir con qué forma me conecto más.

¿Qué caracteriza lo que hacés?

Yo ya tengo en mente mi estilo. Lo que me interesa es una fusión entre la acuarela y la geometría sagrada realizada en puntillismo. Me gusta la fluidez y apertura de la primera y el enrosque de lo otro. Creo mucho en el simbolismo, en los significados y en la fuerza que tienen los tatuajes de poder. A veces trabajo de acuerdo a las fases lunares, según la intención que tenga y con quien lo vaya a hacer, de un modo tipo ritual. Creo que los símbolos pueden llevar a una trasmutación o a una búsqueda de alguna intención, y me gusta plasmar eso en mis dibujos, por eso pongo mucho mi geometría sagrada favorita, que es la flor de la vida, y los triángulos hacia abajo; también los mandalas.

¿Cuál es tu modo de trabajo en relación a los tatuajes?

El proceso pasa por conocer a la persona para entender su idea. El tattoo dura toda la vida y hay personas que pasan años pensando en tatuarse. Busco entender el significado y estar al 100% en el momento en que voy a entrar en esa piel para siempre, es re lindo eso. He tomado clases de dibujo y de pintura, me gusta la psicología del color y dos semanas antes de tatuar pido que tomen dos litros de agua por día porque la estructura de la piel hidratada cambia.

 

¿Por primera vez tenés tu estudio?

Sí, estoy súper feliz con mi local. Ovni es un centro cultural artístico y estamos todos orientados y conectados con nuestra misión. Marcos le da mucho lugar al arte y al diseño. Me encanta esta movida y esta onda. Estamos arriba de la nave con mi vecino de enfrente, Chivato, y hace poco pintaron los Asfáltico.

¿En qué consiste tu proyecto denominado «Empoderarte»?

Antes los tatuadores eran los chamanes de las comunidades y creo que un tattoo puede ser una influencia metafísica. El propósito final es convocar a mujeres que hayan atravesado un trauma en las mamas debido al cáncer o alguna enfermedad para tatuarlas. Los senos son muy representativos de lo femenino y por primera vez me siento conectada con un propósito importante de vida. La primera etapa es recabar información, volverme más pro en tatuar tetas y cuando llegue el momento, cobrar un mínimo. Un mandala alrededor del pezón tiene mucho significado, es la representación del universo en una sola imagen. Mi plan es que mis compañeras se miren al espejo y amen verse. La idea es sacar la sexualización de la teta, que en realidad es nuestra forma de mantenernos vivos, es nutrición y conexión profunda. Las tetas son power femenino.

Fotos: Paula Lampeduza Iannuzzi