Francesca & The Royalty es la banda liderada por la cantante y compositora mendocina. Hace unos meses sacó su primer corte de difusión desde L.A. Conocela en esta nota.

    Hace dos años Francesca Roggerone  decidió cumplir su sueño y viajó a «la ciudad de las estrellas» para estudiar vocal performance en Los Angeles College of Music. Dueña de una voz privilegiada, siempre tuvo en claro que quería estudiar algo relacionado con la música. «Mi mamá fue cantante y bailarina, y siempre  cantábamos mucho con ella en mi casa. De ahí salió todo. Yo creo que fue la parte artística de mi papá (el reconocido artista plástico Sergio Roggerone) y la voz de mi mamá (Marina Ferrary Day)», cuenta Fran.

    En LACM conoció a los que luego se convertirían en sus compañeros de banda. «Empezamos a tocar a fines del año pasado por un proyecto que yo tenía que presentar en la universidad. Tenía que cantar una canción y le pedí a mis amigos que me ayudaran con la parte instrumental. Nos encantó tocar juntos y recibimos muy buenas devoluciones por parte del jurado, así que decidimos continuar con el proyecto».

    El nombre que eligieron para  el grupo, Francesca & The Royalty, nada tiene que ver con la monarquía y las familias reales, sino con la idea de que cualquiera puede ser su propia realeza. «Todos pueden sentirse bien y ser los reyes del desastre que tengan», explica la joven promesa.

    Con referentes como Marina & The Diamonds, Lana del Rey, y Madonna, Francesca sabe que su música siempre va a ir por el lado del pop, pero no se cierra a experimentar, sobre todo porque el grupo tiene una particularidad: todos los integrantes son de diferentes países, lo que le aporta una mixtura sonora a la propuesta y la enriquece. «Siempre quise hacer pop, pero los chicos también tienen mucha influencia del rock y el techno. Yo creo que nuestra música va a ir mutando. A mí me encantan todos los géneros musicales y con la banda escuchamos de todo».

    Al proyecto terminan de darle forma el serbio Filip Blazic –su pareja- en bajo y producción, Hadi Albouni  de Kuwait en batería, Sean Gallagher de Perú en sintetizadores, y  el puertorriqueño Johann Mevs en guitarra.

    Francesca relata que desde muy pequeña sintió interés por las artes escénicas y era muy frecuente encontrarla actuando, cantando, o armando alguna performance. «Cuando era chica cada vez que venían los amigos de mi papá  yo montaba todo un show donde salía y cantaba y bailaba, lo hacía siempre», y agrega que sus padres le transmitieron el gusto por la belleza y el arte. «Para mí lo visual es muy importante, vengo de una familia donde todo es muy visual, siempre viví en “la casa-museo”. Que las cosas estén con buena armonía es fundamental. Creo que cuando escuchás algo tiene que generarte una imagen mental, sentir que la canción tiene una relación con la parte estética de la banda».

    Toxic Parade es su primer single, el cual se encuentra disponible en las principales plataformas de música digital. Se trata de una canción popera, con toques de rock y techno, que resalta las vocales de su frontwoman. Fue lanzado de manera independiente y recibido con buenas críticas. «Íbamos a grabar la canción en un estudio, pero todo cerró por la pandemia, entonces pensamos en hacer la producción en casa. También sacamos las fotos, pero no teníamos cámara, asique usamos mi celular. Fue todo muy casero, pero intentamos hacerlo lo más prolijo posible», cuenta Roggerone.

    Para Fran los últimos meses que pasó sola en cuarentena fueron complicados. Su familia suele ir a visitarla seguido, pero a causa del cierre de fronteras y aeropuertos que rige en nuestro país han pasado 10 meses desde la última vez que los vio.

    Algo positivo y que rescata de esta situación es que el aislamiento le ayudó a dedicarle más tiempo a su proyecto musical.  «Ahora en Los Angeles el tema del coronavirus está un poco mejor, pero lo que sí está peligroso son los incendios. Hace dos semanas los chicos de la banda tuvieron que evacuar de la casa donde grabamos porque el fuego estaba bajando a la ciudad. Ha sido difícil. A eso hay que sumarle lo que sucede en el gobierno, el movimiento Black Lives Matters… Es un contexto muy violento, pero yo me siento muy agradecida porque acá tengo amigos que son como mi familia, y tengo a mi novio. Estoy muy contenida».

    Actualmente se encuentran trabajando en un tema nuevo llamado Red Lips que verá la luz antes de fin de año. Por el momento están concentrados en lanzar algunos temas sueltos y luego, el año que viene, decidirán si sacan un EP o álbum. «Queremos tocar, salir de tour. Acá en San Francisco hay muchos lugares para presentarse y también queremos ir a tocar a Mendoza», cierra la artista.

    Nota: Agustina Agost