Resistiéndose a la digitalización de nuestras vidas, los vinilos siguen en pie con cifras de venta récord y ediciones súper curiosas y especiales.

    Han pasado aproximadamente diez años desde que las ventas de vinilos comenzaron a despegar nuevamente a nivel mundial. El año pasado, durante la semana previa a Navidad, se registró en Estados Unidos la mayor cantidad de venta de vinilos en la historia, según Billboard. En una semana se vendieron 1.842 millones de discos en este formato.

    A pesar de que en la actualidad lo que más se consume es el streaming y las descargas digitales, los LP son nuevamente tendencia. Si bien en un primer momento se creyó que los responsables de este fenómeno eran los de la generación de 45-54 años, los índices demostraron que cerca del 50% de los consumidores de vinilo tienen 35 años o menos.

    En Argentina se volvió a fabricar un vinilo después de veinte años gracias a tres jóvenes emprendedores que decidieron editar en este soporte. Para eso viajaron a Alemania y aprendieron cómo fabricarlos uno por uno, luego consiguieron la máquina para poder hacerlos en serie.

    Hace más de una década las nuevas generaciones comenzaron a recuperar ciertas actividades análogas. Cámaras y rollos fotográficos, películas en VHS, cassettes y walkmans sobreviven en un mundo entregado a lo digital.

    Trasladado al audio, tal vez sea porque disfrutar de un vinilo conlleva toda una ceremonia que lo convierte en una experiencia única: ponerlo en el reproductor, darlo vuelta, elegirlo entre muchos otros, apreciar el diseño de su portada, etc.

    El fenómeno viene acompañado de diferentes manifestaciones: ferias dedicadas exclusivamente a este formato, ediciones especiales para fanáticos de determinadas bandas, solistas o géneros, sellos locales, películas, etc.

    Curiosidades

    Conectado con el mundo del coleccionismo, en la actualidad se pueden encontrar en el mercado ediciones limitadas que juegan con distintas formas, materiales y colores. Discos que brillan en la oscuridad, desmontables o rellenos de agua son algunos ejemplos.

    Tal es el caso del álbum Lust for Life de Lana del Rey, el cual fue lanzado en una edición limitada con forma de corazón, o la edición especial de la banda sonora de la película Viernes 13, el cual trae un disco “lleno de sangre”; pero también los hay de diferentes colores, con glitter, y hasta uno que cuando comienza a girar desprende olor a malvavisco.

    ¿Qué pasa en Mendoza?

    Localmente la cosa es un poco más limitada. Siempre se puede recurrir a las pocas cadenas que todavía venden diferentes formatos de audio donde se consiguen nuevos lanzamientos y reediciones, aunque lo más común es la compra por internet. También es posible encontrar en algunos kioscos de revistas algunas reediciones a precios bastante accesibles.

    En nuestra provincia todavía sobreviven algunas disquerías locales, como Amadeus y Estudio15 donde ediciones antiguas conviven con las novedades; y ya no es raro encontrar algunas ferias especializadas en este formato donde coleccionistas y curiosos compran, venden e intercambian.