¿Será melancolía? ¿Será que la avalancha de cámaras con diseños futuristas nos aburre a estas alturas? Sea como sea lo cierto es que asistimos a una fiebre de máquinas con diseños retro.

Olimpus OM-D

 

 

Olympus OM-D EM5. La más profesional de todas las cámaras sin espejo que ha lanzado Olympus sigue la estela de su conocida serie OM analógica. El diseño de la nueva máquina digital es tan parecido a aquellas cámaras que incluso se ha mantenido el espacio del pentaprisma para el visor, que ahora es electrónico. Es tan completa que apenas se notan las diferencias con las réflex semi profesionales en calidad de imagen y diseño robusto, pues incluso es resistente al agua y al polvo.

 

Lumix GX1

 

Panasonic Lumix GX1. Panasonic ha alcanzado un nivel de calidad superior en sus sensores de imagen que muchas de las cámaras de Olympus con sistema M4/3 en las Lumix que equipan esa tecnología, pero su diseño hasta la fecha dejaba un poco que desear. La GX1 es la primera máquina de la firma que opta por un diseño más o menos retro y diferenciado de lo que hasta la fecha conocíamos en su catálogo. Su calidad al hacer fotos y grabar vídeos dicen que es de lo mejor que puede verse en el mercado de cámaras sin espejo, pues compite con la Olympus OM-D EM5, la Fuji X-Pro 1 y la Sony NEX 7.

 

Fuji X-Pro 1

 

Fuji X-Pro 1. Lo más interesante de la cámara con la que Fuji quiere encandilar a muchos profesionales es que su diseño no sólo bebe del pasado en sus formas exteriores, su sensor se basa en una tecnología que capta imágenes de forma parecida a la de una emulsión química. Lo que se traduce en una sorprendente calidad de imagen. Lo único que le hace sombra a esta fabulosa máquina es que de momento sólo cuenta con tres objetivos -aunque en breve aparecerá un adaptador para ópticas Leica de la serie M-. Otro problema con el que ha nacido es el de los famosos ‘discos blancos’ que se ven en algunas fotos, algo que esperemos que pronto se corrija mediante software.

 

Leica

 

Leica X1. Está claro que todos los fabricantes que apuestan por un diseño retro en sus cámaras miran a Leica como referente. Las cámaras telemétricas de la serie M, por tamaño y precio, no son para todos. Por eso quizá Leica lanzó la X1, una cámara mucho más pequeña y económica que otras de su catálogo -cuesta en torno a los 1500 €-. Aunque viene con un objetivo fijo su sensor es tan grande como el de muchas cámaras réflex -y tiene una calidad similar o incluso superior-. No es la mejor de las cinco que aquí analizamos y si la más cara, pero muchos pagarán por poder llevar encima una cámara con la mítica L y la leyenda de Made in Germany.

 

 

Pentax

 

Pentax Q. La más extraña y más pequeña de todas las cámaras aquí comentadas es una auténtica rara avis. A pesar de equipar un sensor más pequeño, y en teoría más limitado, que el de algunas cámaras compactas de gama alta -es incluso más pequeño que el del teléfono Nokia N8- proporciona una calidad de imagen que no está mal. Pues dispara con una resolución de hasta 800 ISO con ciertas garantías. Pero lo verdaderamente curioso es que permite usar diferentes tipos de objetivos en miniatura. El visor óptico que se ofrece como complemento es casi imprescindible para los que quieran darle el toque retro definitivo.

 

 

 

 

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