El músico y publicista estuvo de gira por Europa con el grupo Puna.  De regreso, nos cuenta del viaje y se suma a la propuesta «Sobre Gustos», revelando sus opciones a la hora de salir en Mendoza.

Daniel Vinderman, oriundo del Norte, radicado en nuestra provincia desde hace dos décadas, nos cuenta sobre sus lugares preferidos cuando se trata de pasarla bien.

¿Qué estás haciendo en relación a la música y a la publicidad por estos días?

Estoy siempre en actividad, que es mi forma de disfrutar la vida. Musicalmente estoy en un momento hermoso con Puna, el proyecto de música electrónica que comparto con el Gato Ficcardi. Acabamos de terminar una gira que nos llevó a España y Alemania, donde tocamos en el Fusion Festival, uno de los festivales más importantes de Europa, a donde asisten más de 100 mil personas. También soy parte de Los Corazones Imposibles, una banda de acid glam con la que estamos por grabar unos temas, además de mi proyecto de canciones que siempre está generando cosas lindas. En relación con la publicidad estoy trabajando en un nuevo formato de agencia que responda a las nuevas formas de comunicar. Estamos haciendo la punta en un nuevo equipo más especializado, adaptado a lo que los clientes exigen hoy, que nada tiene que ver con los formatos tradicionales de una agencia de publicidad.

¿Un circuito imperdible para ser turista en Mendoza?

Mendoza es increíble: cada nuevo lugar que conozco me vuelve a sorprender. Personalmente me encanta el Valle de Uco, especialmente la zona del Manzano Histórico, donde vive mi querido amigo Nino Masi con su proyecto El Viejo Manzano, con quien compartimos hermosos momentos en la Cordillera. Una experiencia increíble, donde todo es maravilloso. Y si a esa experiencia le sumamos los vinos de esa zona, todo se pone mejor aún.

¿Una banda épica de la provincia y alguna reciente que te guste?

Cuando llegué a Mendoza hace 20 años atrás, Patón Martínez que era guitarrista de Alcohol Etílico, viajó a Francia por unos meses y me invitó a reemplazarlo durante su viaje. Yo estaba recién llegado y no conocía muy bien la historia del rock de Mendoza. Fue una experiencia muy linda compartir con Dimi, Pierino y el resto de los chicos. Después, pasado el tiempo, conocí y entendí mejor dónde había estado. Conocí sus canciones tocándolas y me siento honrado de haber estado ahí, aunque haya sido por un corto tiempo. Actualmente tengo muchos amigos haciendo música en Mendoza a quienes admiro y respeto. Son parte de mi vida afectiva y musical. Fer Aleman (que está en Barcelona y giró con Puna recientemente), Javier Montalto, Paula Neder, Mariana Päraway, los chicos de Usted Señálemelo y Perras. Sin dudas, sus músicas hacen del mundo, un mejor lugar para vivir.

¿Un lugar para comer como un campeón?

Jajaja. Comer como un campeón me suena a comer mucho y poco sano. Creo que cualquier asado en la casa un amigo cumple con ese requisito. Salgo a comer habitualmente y hace poco conocí un lugar que se llama El Porvenir, de Nico Bedorrou. Un bodegón donde se come muy bien y se toma vino en pingüino con soda. Soy poco gourmet, me gustan los lugares donde en la carta se puede encontrar lo clásico.

¿Una idea nacida en la provincia que te cope?

Si tengo que hablar de una idea generada en Mendoza, diría el Semillero MFW, una idea generada desde mi agencia para Mendoza Plaza Shopping, que da la oportunidad a los diseñadores de moda locales de ser parte de una campaña de gran alcance y además de que puedan presentar sus colecciones juntos con marcas nacionales e internacionales, en el evento de moda más importante del interior del país. Es increíble el talento y la creatividad de los diseñadores mendocinos. Es una idea que nos enorgullece porque desde nuestro lugar, muchas veces oprimido por el capitalismo, hemos desarrollado una oportunidad y un espacio para quienes diseñan y sueñan con su propia marca de ropa, desde un lugar totalmente desinteresado y genuino, que tiene como único fin brindarles la oportunidad de mostrar sus diseños y creaciones.

¿Un lugar secreto bien guardado o un clásico imbatible?

De los lugares que frecuento, me encanta Juglar en la calle Yrigoyen antes de llegar a San Martín, que si bien tiene un año, ya es un clásico para mí. Tiene como slogan «un lugar con parlantes», con un sonido Clase A que les aseguro suena del re carajo y eso ya hace la diferencia. Siempre te encontrás con alguien tocando, encima se come bien y preparan tragos ricos. Tienen un trago que se llama Jalapeño Tonic, que es lo más. Si van, pidan ese que se van a divertir. También me gusta El Baile los viernes en N8, es de los pocos lugares donde la música es protagonista y el público va a disfrutar la calidad y escuchar buenas propuestas. Es un público al que no le da lo mismo cualquier música.